ROMA (REPÚBLICA) (509 aC - 27 aC)

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Grave epidemia de peste que se extendió por el imperio romano. Roma adopta el culto a Esculapio.


Grave epidemia de peste que se extiende por el territorio romano. Roma adopta el culto a ASCLEPIO. El Dios griego de la medicina -personaje real divinizado- hace su entrada en el Panteón bajo el nombre de ESCULAPIO.

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Los samnitas son derrotados y se rinden definitivamente dejando a Roma el camino libre hacia el sur.


Tras firmar la paz con los etruscos, Roma funda la colonia Venusia en Apulia para frenar a los samnitas, quienes finalmente se rinden en 290 aC. Desde ese momento, los samnitas se ven obligados a ceder a Roma tropas auxiliares en caso de contienda, siendo así paulatinamente asimilados por la cultura romana. En todos los enfrentamientos bélicos, Roma demostraba una sorprendente determinación, que dejaba perplejos a sus adversarios y los sumía en el desánimo. Si los romanos resultaban siempre victoriosos es porque ningún otro pueblo deseó la victoria tanto como ellos. Sin importar las batallas perdidas, los costes materiales o en vidas humanas, Roma volvía siempre a la pelea con la experiencia de los errores cometidos. Y jamás daba por terminada una guerra hasta asegurarse de que a sus enemigos no les quedaban ni los ojos para llorar su derrota.

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En la región comprendida entre Bitinia, Frigia, Paflagonia y Capadocia, se instalan alrededor de la fecha, tribus galas (Galacia)


En la región comprendida entre Bitinia, Frigia, Paflagonia y Capadocia, se instalan alrededor de la fecha, tribus galas (Galacia). Después de un período de autonomía bajo la tutela romana, se convertirán en provincia romana.

Esta pieza también aparece en ... CAPADOCIA • GALACIA (Provincia romana en Asia Menor)

Turios pide ayuda a Roma. Y Tarento ante la amenaza de Roma pide ayuda a Epiro que acepta.


En 282 a. C., la ciudad de Turios pide ayuda militar a Roma para terminar con la amenaza de los Lucanos. En respuesta, Roma envía una flota al Golfo de Tarento. Este acto es considerado por los tarentinos como la violación de un antiguo tratado que prohibe la presencia de la flota romana en aguas de Tarento. Enfurecidos por lo que consideran un acto hostil, Tarento ataca la flota, hundiendo cuatro barcos y capturando uno más. Roma envía una delegación diplomática a pedir compensaciones por lo ocurrido, pero las conversaciones fracasan, desembocando en una declaración de guerra contra Tarento. Los tarentinos, conscientes de su inferioridad militar ante el inminente ataque romano, solicitan la ayuda de Pirro de Epiro, quien deseoso de construir un gran imperio emulando a Alejandro el Grande, considera la situación como un buen principio para sus planes, y acepta asistir a los tarentinos.

PIRRO II, rey de Epiro, vence a los romanos en Heraclea perdiendo a un gran número de sus hombres.


En el año 281 aC., PIRRO II, rey de Epiro, acude a la llamada de Tarento que está siendo acosada por los romanos. PIRRO desembarca en Italia con 25.000 soldados y algunos elefantes de guerra. Un ejército romano al mando de Publio Levino parte hacia Tarento y traba batalla con los epirotas cerca de la ciudad de Heraclea. Durante el combate, en el que los elefantes tienen un papel decisivo para la victoria de las fuerzas de Pirro, resultan muertos unos 11.000 romanos, mientras en el bando griego se producen unos 9.000 muertos (Victoria pírrica). Esta primera batalla demuestra la estabilidad de la república romana. Pirro esperaba que las tribus itálicas se unieran a él en su rebelión contra Roma, pero a pesar de la derrota infligida a ésta sólo unos pocos italicos se unieron a los griegos.

Pirro entabla la segunda mayor batalla de la guerra con los romanos en Asculum. Vuelve a vencer.


En 279 aC. PIRRO entabla la segunda mayor batalla de la guerra con los romanos en Asculum. Durante dos días el general romano Publius Decius Mus intenta aprovechar el terreno de las colinas de Apulia para reducir la efectividad de la caballería y los elefantes griegos, pero no consigue detenerlos, dejando sobre el campo 6.000 soldados, por 3.500 bajas del ejército de PIRRO.
Las victorias de éste a costa de tan elevado número de sus propias fuerzas le lleva a decir «otra victoria como esta y estará todo perdido» según relata Plutarco. De ahí la expresión «victoria pírrica».

PIRRO II, rey de Epìro, se enfrenta de nuevo a Roma en Benevento sufriendo una estrepitosa derrota.


PIRRO II, rey de Epìro, se enfrenta de nuevo a Roma en la batalla de Benevento donde sufre una estrepitosa derrota. Entonces regresa al Epi La victoria sobre PIRRO, con el mayor y más capaz ejército griego de la época comparable al de Alejandro el Grande, supone para Roma la eliminación de su principal amenaza; a partir de este momento Roma será reconocida en el Mediterráneo como la principal potencia. Muestra de ello fue la apertura de una embajada permanente en Roma por parte del rey macedonio de Egipto en 273 a C. Para asegurar la dominación romana en el territorio, Roma funda nuevas colonias en el sur. En el norte, la última ciudad etrusca independiente, Volsinii, será destruida en 264 aC. El poder de Roma se extiende ahora por toda la península itálica desde el estrecho de Mesina hasta la frontera con los galos en los Apeninos, a lo largo del río Arno y el Rubicón.

Messina, ciudad de Sicilia, llama en su auxilio a los romanos para que expulsen a los cartagineses.


Sicilia, rica en cereales, está poblada por prósperas colonias griegas, muchas de las cuales están dominadas por los cartagineses. Sin embargo, una de ellas, Messina, ciudad siciliana situada en el estrecho entre Italia y la isla, decide llamar en su auxilio a los romanos para que expulsen a la guarnición cartaginesa que controla la ciudad.

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Durante veintitrés años, entre 264 y 241 aC, romanos y cartagineses se enfrentarán por tierra y por mar. Primera Guerra Púnica.


Los romanos son conscientes de que enviar ayuda militar a la ciudad de Messina desencadenará un terrible enfrentamiento con Cartago, cuyas últimas consecuencias son imprevisibles. Pero al final los romanos ceden y atienden la petición de ayuda lanzada por Messina. Este hecho es la causa directa de la Primera de las llamadas Guerras Púnicas. Durante veintitrés años, entre 264 y 241 aC, romanos y cartagineses se enfrentarán por tierra y por mar. Es admirable que los romanos, pueblo de campesinos sin tradición naval, sean capaces de improvisar una escuadra de guerra copiando una nave enemiga naufragada en sus playas. (A los que pertenecen a Cartago se les llama púnicos. Esta palabra «Púnico» proviene del griego «Phoinikoi», término que utilizaban los helenos para denominar a los fenicios. «Phoinikoi» es el fruto de la palmera, el dátil. Los fenicios se asentaban en la zona de las actuales Israel y Palestina, muy rica en estos frutos. Así que los griegos conocían a los que allí vivían como «dátiles»).

Después de veinte largos años de guerra, los romanos se convierten en los únicos dueños de Sicilia, excepto Siracusa.


Roma –que poseía sólo una pequeña flota- apenas tenía experiencia en batallas navales. Así que, al principio, en su enfrentamiento con los cartagineses, estos destruían con facilidad las naves que enviaban los romanos, mal dirigidas por sus inexpertos almirantes. Pero cada derrota enseñaba a los romanos algo nuevo. Al final, se percataron de que su infantería era superior a la cartaginesa, y decidieron aprovechar esa ventaja. Para ello, diseñaron unas pasarelas de madera terminadas en garfios, con las que los legionarios podían cruzar hasta las naves enemigas. Los cartagineses sabían manejar mejor sus trirremes, pero sus marineros no estaban preparados para combatir cuerpo a cuerpo, y terminaron siendo derrotados. Después de veinte largos años de guerra, en el año 241 a.C., los romanos se han convertido en los únicos dueños de Sicilia a excepción de Siracusa que consigue mantenerse independiente.