BENEDICTO XV trata de conseguir la paz, enviando a Eugenio Pacelli a la corte del kaiser Guillermo.


Cuando el Papa BENEDICTO XV ve que ninguno de los dos bandos va a ganar la guerra rápidamente, envía al joven y brillante prelado, Eugenio Pacelli, a la corte del Káiser GUILLERMO II para que gestione la paz. Éste se muestra bastante conciliador, pero una crisis de gobierno trae como Canciller a un destacado protestante, Michaelis, que se opone a toda negociación (Un miembro del Reichstag, el pastor luterano Traub, dice indignado: «¿Es que vamos a aceptar una paz impuesta por el Papa en el mismo año que se conmemora el cuarto centenario de la Reforma?». (Era el año 1917; cuatrocientos años antes Lutero había clavado sus noventa y nueve tesis en la puerta de la iglesia del castillo de Wittenburg). BENEDICTO XV, en la fecha, dirige una exhortación «Deus le début» a todas las potencias en lucha para que hallen una vía para la paz. Pero no obtiene ningún éxito ni por parte de Alemania ni por parte de las potencias de la entente.