EGIPTO

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Los drusos son un grupo religioso monoteísta de Oriente Medio que se separó del islam en el siglo XI.


Los drusos son un grupo religioso monoteísta de Oriente Medio que se separó del islam a principios del siglo XI. Su rito está rodeado de misterio y creen en la reencarnación de las almas. Los padres fundadores emigraron de Egipto a Líbano y se establecieron en el monte Hermón, en Galilea, en los montes Carmel y en los del Chuf. Tienen totalmente prohibidos los matrimonios mixtos y las conversiones. Pese a estar muy arraigados a su tierra, no tienen aspiraciones nacionales. Viven en cuatro pintorescas aldeas, en el centro de los altos del Golán, y aunque el paisaje recuerde los Alpes europeos, basta entrar en Majdal Shams, en Bukata, Massade o Raja para sentirse en el corazón de Oriente. Son los drusos del Golán, que hasta 1967 eran ciudadanos sirios y que, en su mayoría, expresan a viva voz su deseo de volver a ser parte de la Siria de Hafez El Assad. Muchos de sus hijos, nacidos bajo ocupación israelí, tienen nombres tales como Biladi (mi tierra) o Sham (Siria) e incluso Hafez, como el presidente sirio. Los drusos mantienen la tradición de servir a los países donde habitan. Los drusos de Daliat El Carmel o de Osafia (pueblos situados dentro de Israel) por ejemplo, son voluntarios del Ejército israelí, y hay incluso oficiales de dicho origen.

El mayor de los científicos de Egipto en estos años es Alhazen.


El mayor de los científicos de Egipto en estos años es Alhazen, que estudia la óptica con más precisión que ninguno de sus pedecesores. Explica el funcionamiento de las lentes y la naturaleza del arco iris. Por desgracia, también se vanagloria de que puede inventar una máquina que regule la crecida del Nilo. Al-Hakim le ordena construirla bajo pena de muerte. Entonces Alhazen se hace pasar por loco, y así se mantendrá hasta que la muerte del monarca -en 1021- le puso a salvo. Falleció en 1039.

Los seljúcidas vencen a los bizantinos en el este de Asia Menor. Inician el poblamiento de este territorio.


Alp Arslan -sultán seljúcida- antes de su marcha sobre Egipto, asegura su retaguardia tomando Georgia y Armemia, en el Cáucaso meridional, y a continuación prepara la marcha sobre Egipto. Pero un ejército bizantino avanza a su vez con el propósito de reconquistar Armeia, y en agosto de 1071, Alp Arslan se enfrenta a aquel ejército en Manzikert, en el este de Asia Menor. Deshace a los bizantinos en la que es una catastrófica derrota para ellos, y se apodera de la mayor parte de la península, que durante un tiempo será llamada «Rum» (o sea, «Roma»). El poblamiento del Asia Menor por los turcos empieza, pues, después de esta victoria.

SALADINO funda la dinastía de los ayubíes que gobernarán en Egipto, Palestina y Siria.


Los ayubíes son la dinastía fundada por SALADINO en 1169, y que gobernarán en Egipto, Palestina y Siria.

Los califas fatimíes de Egipto han solicitado ayuda del sultán de Siria. SALADINO llega a Egipto.


Los califas fatimíes de Egipto han solicitado ayuda del sultán de Siria, Nur al-Din, para combatir las tropas francas de AMALRICO, que sitian El Cairo, y éste envía a su general kurdo SHIRKUH a socorrer a los habitantes de El Cairo. SHIRKUH se hace acompañar de su sobrino SALADINO. En la fecha, entran en la ciudad.

Al llegar a El Cairo, SHIRKUH ordena ejecutar al visir Shawar, autonombrándose visir.


Al llegar a El Cairo, cuyo sitio ha sido levantado por AMALRICO seis días antes, ante el temor de verse atrapado en una tenaza entre la guarnición de El Cairo y las tropas de SHIRKUH, éste ordena ejecutar al visir Shawar, y el 18 de enero se autonombra visir.

Shirkuh, el reciente autonombrado visir de Egipto, fallece. Es nombrado en su lugar a SALADINO su consejero.


SHIRKUH, el reciente autonombrado visir de Egipto, fallece poco después, el 23 de marzo. Los consejeros del califa fatimí Al Adid, que gobierna Egipto, le aconsejan que nombre a SALADINO su consejero. SALADINO aparece para los fatimíes como un joven inexperto, y por tanto, más fácil de manejar. Habiendo ganado más poder que nunca en su carrera, SALADINO se transforma. Abandona la bebida de alcohol, que pese a tabúes religiosos es común en la milicia y se vuelve más religioso. Hay que puntualizar que en esta época SALADINO aún no se conoce con este nombre, sino con el de Yusuf. No será hasta ser nombrado sultán de Siria cuando adopte el sobrenombre de Salah Al-Din (SALADINO).

Una conjura contra SALADINO tiene lugar inmediatamente después de su nombramiento.


Una conjura contra SALADINO tiene lugar casi inmediatamente después de su nombramiento en 1169, centrada en el eunuco negro que sirve como mayordomo del califa. SALADINO tiene noticias del complot y ejecuta al eunuco mientras se halla fuera de la ciudad inspeccionando sus propiedades. La ejecución del mayordomo del califa, desencadena la rebelión al día siguiente de unidades militares formadas por negros con cerca de 50.000 efectivos, que eran la espina dorsal del ejército egipcio y las más leales a los fatimíes. Saladino sofoca la revuelta y reestructura el ejército basándose en sus tropas sirias (kurdas y turcas, primordialmente) en vez de los mercenarios del Magreb que es lo normal en el país. Así no solo crea un ejército más experimentado y preparado, sino que se garantiza un control personal sobre el mismo. Nunca más tendrá que afrontar una revuelta contra El Cairo. No es el único desafío que tiene que superar en 1169. Amalarico regresa apoyado por la armada bizantina, que asalta Damieta. Para suerte de SALADINO, la división entre los atacantes es patente y se tienen que retirar.

SALADINO activamente ha tratado de potenciar el sunnismo en Egipto.


Aunque SALADINO no erradica el califato fatimí hasta 1171, SALADINO activamente ha tratado de potenciar el sunnismo como visir. Establece numerosas mezquitas y madrasas para expandir el ideario sunní, lo que resulta muy popular dado que es la corriente mayoritaria en el país a pesar de no ser la oficial. El nombramiento sistemático de juristas sunnís para la judicatura garantiza su control de la administración y el estado. La reducción de la burocracia le permite eliminar algunos impuestos y tasas, que bordean el concepto musulmán de usura, lo que tiene gran aceptación. Otro rasgo de su gobierno es la incorporación de parte de la élite egipcia en su administración. Su tolerancia y pragmatismo le granjea el apoyo de judíos y coptos, claves en el sistema bancario y vitales para la economía egipcia.