Tal día como hoy...

05 de October

En la batalla del río Órbigo (LEÓN) el visigodo TEODORICO II vence y ejecuta al rey suevo REQUIARIO.


El intento de expansión de los suevos por la zona cantábrica y el valle del Ebro, territorios nominalmente del Imperio romano, pone en guardia a los visigodos de Tolosa. TEODORICO II, tras participar en la represión de la revuelta social de los «bagaudas» en la Tarraconense, acude a combatir a los suevos, utilizando la calzada romana Asturica-Burdigalam (Astorga-Burdeos), haciendo frente a su penetración intensiva en tierras peninsulares. El gran encuentro -la «batalla del río Órbigo»- se produce el 5 de octubre del 456 cerca del río Órbigo (León), donde TEODORICO II vence y ejecuta al rey suevo REQUIARIO acabando con el dominio de éstos en gran parte de Hispania. La victoria visigoda es total.

HERACLIO, es nombrado emperador de Bizancio (610-641) en sustitución del linchado FOCAS.


La provincia bizantina del norte de África, cuya capital es Cartago, es gobernada por un capacitado general que manda a su hijo HERACLIO que con su ejército ponga orden en Constantinopla. Su flota le traslada, en la fecha, hasta la ciudad donde, después de un golpe de Estado, es nombrado emperador (610-641) en sustitución del linchado Focas. Se inaugura una nueva dinastía: la Heráclida.

El papa MARTÍN I convoca un gran concilio en Letrán en el que se condena el monotelismo.


El papa MARTÍN I convoca, para la fecha, un gran concilio que se celebra en Letrán (Roma) y en el que asisten más de cien obispos y algunos clérigos griegos exiliados debido a su postura doctrinal en el tema del monotelismo. Se clausurará el 31 de octubre. En él se declara doctrina de fe el principio de que en Cristo coexisten las dos voluntades, divina y humana, excomulgando a quienes lo nieguen. Queda, pues, condenado el monotelismo. El emperador CONSTANTE II, enfurecido por estos desafíos a su autoridad, ordena a su exarca que detenga a MARTÍN, pero el intento fracasa, debido al gran apoyo con que MARTÍN cuenta en Roma.

Se reúne en Sta.Sofía de Constantinopla el IV Concilio Ecuménico de Constantinopla (VIII C.Ecuménico).


Se reúne en Sta.Sofía de Constantinopla del 5/10/869 al 28/2/870 el IV Concilio Ecuménico de Constantinopla (VIII Concilio Ecuménico) bajo la presidencia de los tres legados del papa ADRIANO II y con apoyo del emperador BASILIO I el Macedonio. Asisten 102 obispos orientales. Se condena y excomulga a FOCIO. También son excomulgados todos sus partidarios y los eclesiásticos ordenados por él son reducidos al estado laical. Durante el Concilio se hace manifiesta en más de una ocasión la aversión de los orientales por los latinos. Los ocho primeros concilios de la Iglesia Católica se han desarrollado en el Oriente por ser ahí donde se han originado las controversias. En el siglo once el Oriente se separará de Roma y los concilios – trece más hasta el siglo XXI – se celebrarán en el Occidente de Europa.

FELIPE IV el Hermoso se convierte en soberano consorte (FELIPE I de Francia) de Navarra.


FELIPE IV el Hermoso al ser consorte de la reina JUANA I de Navarra, convierte a este reino pirenaico en asociado a la Corona de Francia. A partir de este momento, los monarcas franceses se intitularán conjuntamente como reyes de Francia y de Navarra. Por su parte, JUANA I de Navarra pasa a ser Reina consorte de Francia (1285-1305). FELIPE IV el Hermoso, llegará a ser el rey más poderoso de la Europa de su tiempo. Un rey enérgico, al estilo de EDUARDO I de Inglaterra, y en ambos reinos se consolidará un sentimiento de la nacionalidad. Una interminable guerra se entablará entonces entre ambos monarcas.

El hijo de Felipe III el Atrevido, FELIPE IV el Hermoso, hereda el trono de Francia.


El hijo de Felipe III el Atrevido, que reinará como FELIPE IV el Hermoso, hereda el trono de Francia (1285-1314). Desde el primer momento, FELIPE IV el Hermoso sólo tiene una ambición: aumentar las posesiones de la Corona y el poder regio. El monarca elige consejeros capaces y ambiciosos al servicio de su administración, de los que los más conocidos son Guillermo de Nogaret y Pierre Dubois. Juntos intentarán suprimir las limitaciones a la autoridad real. Se obligará a obispos, barones y ciudadanos a cooperar con el rey, bien sometiéndolos a la justicia real o demandando nuevos impuestos para la corona. El rey anexionará con éxito el Franco Condado, Lyon y zonas de Lorena, pero fracasará en su intento de controlar Flandes. Felipe consiguirá fortalecer el gobierno real, pero sus métodos arbitrarios socavarán el respeto que había conseguido la monarquía con sus antecesores. Este descenso de prestigio estará acompañado por una ruptura en la línea sucesoria: entre 1314 y 1328, cuatro hijos de Felipe IV -Luis X, Juan I, Felipe V y Carlos IV el Hermoso- subirán al trono sucesivamente y todos morirán sin dejar ningún heredero varón.

El Parlamento inglés aprueba un decreto que declara legítima a la reina MARÍA I Tudor.


En la fecha, el Parlamento inglés rechaza la bárbara Ley de Traición del gobierno de Northumberland, aprueba un decreto que declara legítima a la reina MARÍA I Tudor, y otro para restituir la Misa en latín, que incluye algunos castigos para quien no lo cumpla y otro referente al celibato clerical.