Tal día como hoy...

10 de August

A Adriano le sucede ANTONINO PIO como emperador romano.


Al emperador romano Adriano le sucede ANTONINO PIO (138-161). De una familia de burgueses de Nimes, adoptado a comienzos de 138 por Adriano, su predecesor. Proseguirá la política pacifista (Pax Romana). Su prudencia facilitará el restablecimiento de relaciones con el senado; y la economía, ayudada por la prosperidad general, retaurará definitivamente las finanzas. Adoptará a Marco Aurelio, su yerno, que en su día le sucederá. ANTONINO PÍO oficializará, en 150 aprox., el culto del toro en Roma.

LORENZO, como primer diácono del papa Sixto II, es quemado vivo.


LORENZO, como primer diácono del papa Sixto II, es en Roma el encargado de administrar los bienes de la comunidad y de atender a los pobres. Ante la persecución de los cristianos por el emperador VALERIANO, el Papa SIXTO II ha encomendado la salvaguarda del Santo Grial a su diácono, LORENZO. Éste es hecho prisionero junto al papa SIXTO II. Con anterioridad, LORENZO, que es de Huesca, ha dispuesto que unos soldados compatriotas lleven el cuenco a esta ciudad. A LORENZO se le guarda unos días con la esperanza de que entregara los bienes de la Iglesia. LORENZO rehusa y, en la fecha, es quemado vivo. Siete iglesias dedicará Roma a LORENZO, además de la gran basílica patriarcal sobre su tumba. Su fiesta será durante siglos la más importante del santoral, después de la de S.Pedro y S.Pablo. (España en el siglo XVI, que venerará a LORENZO como nacido en ella, dedicará a su nombre la maravilla del Escorial, en forma de parrilla).

EUGENIO I -papa-. Tras el destierro de MARTÍN I, el clero y pueblo romano lo eligen «per se».


EUGENIO I -papa- (10.8.654 – 2.6.657). Tras el destierro del papa MARTÍN I el riesgo cierto e inmediato de que el monarca nombre un pontífice afecto a la herejía monotelita, mueve al clero y pueblo romanos a elegir ‘per se’ un nuevo papa. EUGENIO es el elegido y, mientras vive su antecesor, sólo se considera su vicario. Será muy querido por los romanos por su gran virtud, su bondad y la extraordinaria generosidad con que ayudará a los necesitados. En el plano teológico combatirá sin descansó a los monotelitas. Deseoso de recuperar las buenas relaciones con Bizancio, aceptará una solución de compromiso en la cuestión de las voluntades existentes en la persona de Cristo.

Tras la división del Imperio, el único punto aglutinador es la Iglesia.


De esta luchas intestinas en el Imperio, la Iglesia saca una mayor independencia respecto al emperador presentándose como el único punto aglutinador y apoyando la idea de «imperium» como elemento de unidad en una sociedad dividida, sin un poder temporal claro, donde cada uno gobierna en su territorio. Por otra parte, Occidente vive la religión como un hecho integrante de lo social; el hecho de que no podamos separarlos es precisamente uno de los valores difíciles de entender desde nuestro punto de vista contemporáneo. El triunfo del infiel, por otra parte, proclama la inminente venida de la bestia, tal como así puede interpretarse de una lectura excesivamente literal de los textos del Apocalipsis de S.Juan. Para el hombre medieval, el judío y el sarraceno eran elementos negativos, sintomas de la llegada del Anticristo. Los primeros porque cargan con el estigma de haber condenado a Jesús y los segundos porque su religión es el resultado del triunfo de un falso profeta.

Por el Tratado de Verdún, el Imperio carolingio es dividido entre tres nietos de Carlomagno.


Por el Tratado de Verdún (843), el Imperio carolingio es dividido entre tres nietos de Carlomagno. CARLOS II el Calvo recibe la Francia Occidental (la actual Francia) y el norte de la Península Ibérica. LOTARIO I adquiere el título imperial (840-855) aunque sin tener autoridad sobre sus hermanos. (Tiene bajo su control las dos capitales imperiales: Aquisgrán y Roma). Por otra parte, recibe el área central que comprende desde el mar del Norte a través de Lotaringia (Lorena) y Borgoña hasta los territorios del norte de Italia; el tercero, LUIS II el Germánico, recibe Francia del Este (la región que comprende la actual Alemania). El Tratado de Verdún, origen de la fragmentación política de Europa que perdurará hasta nuestros días, es concebido como una solución transitoria a este enfrentamiento de hermanos, pero poco después sus estipulaciones irán cambiando por el encadenamiento de los hechos. La separación de Francia Occidentalis (el reino Franco Occidental, o Francia) de Francia Orientalis (el reino Franco Oriental, o Alemania) permanecerá todavía en el siglo XXI.

Los magiares al invadir el territorio germánico son batidos por OTÓN I el Grande en la batalla de Lechfeld.


Los magiares o húngaros, se mantienen distanciados, conservando celosamente su propia libertad. Hacia el año de la fecha, al invadir el territorio germánico son batidos por OTÓN I el Grande en la batalla de Lechfeld, en lo que hoy es Baviera: es una derrota decisiva. Desde ese momento los húngaros se asientan en lo que hoy es Hungría y comienza en este pueblo la penetración lenta y difícil del cristianismo. Hungría que es limítrofe de Ostmarck y de Estiria bloquea en lo sucesivo, esencialmente, la expansión alemana. Por otra parte, OTÓN I también vence a los eslavos y adelanta su frontera oriental del Elba al Oder.

OTÓN I el Grande hace muchos prisioneros y, como es costumbre, son vendidos en pública subasta.


OTÓN I el Grande, tras su victoria sobre los húngaros, hace muchos prisioneros y los vencidos, como es costumbre, son vendidos en pública subasta. La mayoría de ellos son eslavos llamados también eslavones o esclavones, y son tantos que su nombre se hará popular y pasará a definir la situación que hoy llamamos esclavitud. Géza, uno de los jefes magiares, unificará todas las tribus.

BENEDICTO VII cuando se dispone a presidir un concilio, fallece repentinamente.


BENEDICTO VII cuando se dispone a presidir un concilio que había convocado para erradicar la simonía, fallece repentinamente. Durante su pontificado ha aumentado considerablemente la práctica de referir causas eclesiales al obispo de Roma.

ALMANZOR entra en Santiago, saquea la ciudad y destruye su basílica. Respeta el sepulcro de Santiago.


El 10 de agosto de 997, ALMANZOR entra en Santiago, después de arrasar todo lo que ha encontrado en su camino. Se da la novedad logística de que la caballería ha ido por tierra mientras la infantería ha sido embarcada desde Setúbal a Oporto, con lo que llega más descansada al lugar. Saquea la ciudad y destruye su basílica, aunque respeta el sepulcro de Santiago y a su guardián, quizá por superstición. Deja una guarnición en Zamora y regresa a su palacio de Córdoba. ALMANZOR no siente la menor simpatía por las campanas que adornan las torres cristianas, ya que éstas dan aviso de las incursiones sarracenas en tierras peninsulares. A su llegada triunfal a Córdoba lleva consigo las campanas de la catedral y las hojas de las puertas de la ciudad a hombros de prisioneros cristianos. Las campanas de la basílica allá quedan sirviendo de lámparas en la mezquita. Esto es la mayor humillación que se les puede afligir a los cristianos, que se llenan de indignación al correr la noticia. BERMUDO II, humillado, desprestigiado y sin ninguna autoridad, no tiene más remedio que pedir la paz.