Tal día como hoy...

22 de September

El político y general ateniense TEMÍSTOCLES, derrota a 1.200 embarcaciones persas.


Trescientas sesenta y ocho naves griegas esperan el inminente ataque de los persas en el estrecho que separa la isla de Salamina del Ática, se trata del golfo de Egina (anteriormente denominado golfo Sarónico), cerca de Atenas. En la contienda naval que sigue, el político y general ateniense TEMÍSTOCLES, derrota a 1.200 embarcaciones persas. Las naves persas, mayores en tamaño no pueden evitar las ágiles maniobras de los pequeños barcos griegos que las envuelven y encierran en la pequeña rada de Salamina. JERJES I, que ha presenciado la batalla desde su trono de oro en una colina sobre el puerto de Salamina, huye a Asia dejando a su cuñado Mardonio con 300.000 hombres para que continúe la guerra tratando de forzar el istmo de Corinto.

S. BONIFACIO II -papa- Designado por Félix IV -en su lecho de muerte- como su sucesor.


BONIFACIO II -papa- (22.9.530 – 17.10.532). Designado por Félix IV en su lecho de muerte como su sucesor, una parte del clero, el pertenecientre al partido gótico, respetando la voluntad del papa Félix IV, una vez éste ha fallecido lo elige pontífice, mientras la facción mayoritaria de dicho clero se opone a su elección y elige como papa -en la misma fecha- a DIÓSCORO propuesto por el emperador JUSTINIANO I. BONIFACIO II, luchará contra el origenismo; confirmará las actas -dándoles valor universal- del segundo concilio de Orange, celebrado en 529 y que condena definitivamente el semipelagianismo. Por otra parte, BONIFACIO II, dispondrá que clero y fieles esten separados durante los oficios divinos.

Fallece le papa FÉLIX IV (III). El papa elige a su sucesor. Por otro lado, el emperador propone el suyo.


Fallece le papa FÉLIX IV (III). Consciente del peligro que el inmenso prestigio de JUSTINIANO I significa para la Iglesia, toma -en su lecho de muerte- la arriesgada decisión de elegir él mismo su sucesor, elección que recae en el diácono BONIFACIO (BONIFACIO II). Ante la decisión del Papa de elegir él mismo a su sucesor, contrapone el emperador su propio candidato, DIÓSCORO, que se hace proclamar sucesor de Pedro.

MOHAMED I (852-886) nuevo emir de Córdoba. Siguen las ejecuciones de cristianos por provocaciones.


A Abderramán II le sucede su hijo MOHAMED I (852-886) como emir de Córdoba. La prosperidad iniciada en el reinado anterior continúa, salpicada de sublevaciones que intentarán hacer frente al poder cordobés. La mayoría de las revueltas estallarán en las regiones fronterizas. MOHAMED I, por otra parte, no es tolerante en materia de religión y persigue a los cristianos produciéndose varias ejecuciones por provocar a los musulmanes. De hecho, se recogerán 48 ejecuciones entre 850 y 859, de cristianos, 38 hombres y 10 mujeres. Treinta y cinco son clérigos de distnto tipo, sobre todo monjes pero también diáconos y sacerdotes, el resto son seglares. Todos salvo dos habitan en Córdoba o en monasterios de la sierra cercana a la ciudad como monjes o en zonas próximas como eremitas. Estos martirios se conocerán gracias a una única fuente, la hagiografía de EULOGIO de Córdoba el cual registrará la ejecución de estos cuarenta y ocho cristianos que desafiarán la ley islámica. En su mayoría harán declaraciones públicas de rechazo del islam y proclamación de su cristianismo.

Fallece en Córdoba, ABDERRAMÁN II.


Fallece, en la fecha, en Córdoba ABDERRAMÁN II.

Esta pieza también aparece en ... ABDERRAMÁN II (Emir omeya) (822-852)

ENRIQUE de Trastámara, resulta vencedor en la batalla de Araviana (La Rioja).


ENRIQUE de Trastámara, resulta vencedor, en la fecha, en la batalla de Araviana (La Rioja). En el aspecto militar no tiene mayores consecuencias porque la gran superioridad castellana permite a Pedro I reorganizar rápidamente sus fuerzas de frontera, mientras que el rey aragonés, por temor a una acometida del potente ejército castellano, no aprovecha la ventaja momentánea que le da la victoria y prefiere mantener sus posiciones en torno a Tarazona. Donde sí que tiene importantes consecuencias es en la moral castellana. No por la derrota en sí, sino por la desaparición en la batalla del hombre fuerte del reino, Juan Fernández de Hinestrosa, que es el único que contaba con la total confianza de PEDRO I. El rey pasa los siguientes meses buscando culpables de la derrota y muerte de su valido, sin saber ocupar los cargos importantes del gobierno que han quedado vacantes. Por otra parte, muchos nobles fieles hasta ese momento a PEDRO I, temen que el rey les señale como culpables de la derrota y comienza un constante goteo de nobles a engrosar las filas de los rebeldes exiliados en Aragón.

El Tratado de Toledo determina que los infantes de Aragón renuncian a todas sus posesiones en Castilla.


El Tratado de Toledo, establecido el 22 de setiembre de 1436, determina que los infantes de Aragón renuncian a todas sus posesiones en Castilla, a cambio de una compensación económica. Se firma también la paz entre Castilla y Navarra y con todo ello, se pone fin a las reclamaciones de JUAN II de Navarra. Para confirmar la paz, se concierta la boda de la infanta BLANCA de Navarra con el príncipe ENRIQUE, heredero de Castilla.

Es hecho prisionero PEDRO cuando intenta nuevos movimientos a favor de sus hermanos en Castilla.


Cuando el infante de Aragón PEDRO intenta nuevos movimientos para recuperar la perdida posición de sus hermanos en Castilla, es hecho prisionero inmediatamente por el condestable. Su hermano, ENRIQUE, se ve obligado a entregar sus últimas posesiones para recuperar su libertad. Tras ello, los infantes PEDRO, JUAN y ENRIQUE marchan a Italia con su hermano ALFONSO V.

Al intentar hacer cumplir la ley de los «mals usos», los remensas se rebelan.


Al intentar hacer cumplir -de acuerdo con la decisión de las Corts Catalanes de 1483- la ley de los «mals usos», los remensas se rebelan. Se produce una revuelta en Mieres (Garrotxa) por el intento de actuación judicial contra los bienes de los remensas que se niegan a pagar los censos señoriales. La revuelta la encabeza Pere Joan SALA y aunque el lugarteniente de Catalunya intenta restablecer la paz, el conflicto se extiende por toda Catalunya Vella y da lugar a la «Segunda Guerra dels remensas» (1484-1486).