El Papa SIXTO V reforma en tiempos insólitamente breves el gobierno de la Iglesia y del Estado.


El Papa SIXTO V con la celeridad que caracteriza todas sus empresas, reforma en tiempos insólitamente breves el gobierno de la Iglesia y del Estado. La propiedad de los bienes es reorganizada de dos maneras: una rigurosa investigación de las escrituras de propiedad, que aporta gran cantidad de ingresos al papado, y la fundación de los «Monti» o depósitos bancarios para los fondos del Estado. Con ambos métodos amasa un tesoro de cuatro millones de scudi de oro que deposita en el castillo de Sant’Angelo. Sanea la zona pantanosa del sur de la capital, financia el ejército de FELIPE II contra Inglaterra… Dicen de él que más que un Papa es un ciclón.