Fruto de las Cortes reunidas en Cádiz es la Constitución, llamada de Cádiz, de tendencia liberal.


La guerra se prolongó entre escasas y aisladas victorias españolas debidas en gran parte a la permanente presencia de la guerrilla. La intervención de Inglaterra integrando en su ejército, al mando del general Wellington, las tropas españolas y portuguesas fue decisiva para que en Cádiz, única ciudad no controlada por los franceses, se convocaran Cortes Constituyentes y se creara un Consejo de Regencia, que en marzo de 1812 promulgó la primera Constitución liberal en España. Es la Constitución llamada de Cádiz, -de tendencia liberal- y popularmente conocida como «La Pepa» -¡Viva la Pepa!- por haber sido promulgada el 19 de marzo de 1812, festividad de S. José. Consta de un total de 384 artículos y las materias claves del texto constitucional son: la soberanía nacional (el soberano es el pueblo, la monarquía es una institución que debe gobernar en beneficio del pueblo), la división de poderes (el rey y el gobierno tienen el poder ejecutivo; las cortes, el poder legislativo, y los tribunales, el poder judicial) y el derecho de representación, o sea, el sufragio. Se acuerda la disolución de la Junta Suprema, la legitimidad de FERNANDO VII como rey de España y la inviolabilidad de los diputados. Otras leyes, elaboradas por las Cortes de Cádiz, derogan los señoríos, suprimen los mayorazgos, la tortura y las pruebas de limpieza de sangre.