En los últimos años de su reinado, ENRIQUE VIII se inclina hacia los luteranos, inducido por Thomas Cromwell. Pese al conflicto religioso, el país prospera rápidamente, se crea una potente flota y comienza su desarrollo industrial, en parte gracias a la venta de los bienes eclesiásticos. ENRIQUE VIII impulsa el absolutismo dinástico y acaba con los últimos vestigios feudales. ENRIQUE VIII de Inglaterra hace ejecutar al lord canciller Thomas Cromwell.
