Felipe III delega el gobierno del país a su admirado Francisco de Sandoval (Duque de Lerma)


La primera preocupación de FELIPE III al ser nombrado rey, es exigir las llaves de los muebles que guardan los documentos secretos del Reino; una vez en posesión de ellas, y ante todos los notables de la corte, los entrega a su admirado Francisco de SANDOVAL y Rojas, marques de Denia, y muy pronto duque de Lerma.