A pesar de la protesta de varios países, FERRER I GUÀRDIA es ejecutado en el castillo de Montjuïc.


A pesar de la protesta de varios países, FERRER I GUÀRDIA es ejecutado, en la fecha, a las nueve de la mañana, en el foso de Santa Eulalia del castillo de Montjuïc de Barcelona por los incidentes de la Semana Trágica. La crónica publicada al día siguiente por «La Vanguardia» recoge sus últimas palabras: «Soy inocente. ¡Viva la Escuela Moderna». La misma suerte corren las otras cuatro personas condenadas a muerte: Ramón Clemente, Antonio Malet, Josep Miquel Baró, Eugenio del Hoyo. Estas ejecuciones tienen eco mundial.