La Santa Sede designa a José María Bueno Monreal arzobispo coadjutor de la archidiócesis de Sevilla.


Las gestiones del gobierno de FRANCO ante el Vaticano a fin de conseguir que el cardenal Pedro SEGURA de Sevilla abandone su cargo, dan lugar a que, en noviembre de 1954, mientras el cardenal se encuentra de visita en Roma, la Santa Sede designe a José María Bueno Monreal como arzobispo coadjutor de la archidiócesis de Sevilla, en tanto que se le rebajan al cardenal muchos de los poderes que ejerce, por lo que de facto, hasta el fallecimiento de SEGURA habrá en Sevilla dos arzobispos.