CONDE DUQUE DE OLIVARES (1621-1643)

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El mismo día de la muerte de Felipe III sube al trono de España su hijo FELIPE IV el Grande .


El mismo día de la muerte de Felipe III sube al trono de España su hijo -con sólo 16 años- FELIPE IV el Grande (1621-1665) y III de la Corona de Aragón y de Portugal. FELIPE IV descarga el peso del gobierno en su primer ministro y favorito GASPAR de Guzmán y Fonseca, el conde-duque de OLIVARES, de ideas absolutistas. Éste admira la unidad de Francia en un solo reino y menosprecia el pacifismo del anterior monarca. Quiere hacer de su señor un rey absoluto de España de acuerdo con las leyes de Castilla y desea que los castellanos manden en Europa. En la época de Felipe IV (1605-1665) el Sol recibe la denominación de «Planeta rey», al ser el astro más importante. Pronto se invierte el orden de las palabras para referirse al monarca. «Rey planeta» expresa la importancia de Felipe IV como centro de la vida política. Su reino gira en torno a él del mismo modo en que los planetas giran alrededor del sol. Años después, Luis XIV de Francia, yerno del soberano español, emplearía la expresión «el Rey sol» para sí.

Se mantienen negociaciones entre Madrid y La Haya para prolongar la Tregua de los doce años, pero fracasan totalmente.


A punto de expirar la Tregua de los Doce Años (1609-1621), se mantienen negociaciones para prolongar la tregua, pero estas fracasan al no estar Madrid ni La Haya inclinados a realizar concesiones. Las fuerzas españolas de FELIPE IV y del conde-duque de OLIVARES tratan de reanudar la lucha, pero los Países Bajos son ahora demasiado prósperos y disponen de una flota de primera categoría, mientras que España envuelta en la guerra de los treinta años (1618-1648), se halla casi en el límite de sus recursos. En esta continuación de la guerra, poco a poco se irán imponiendo los holandeses sobre los españoles.

Al ascender al trono FELIPE IV, la situación de España y su Imperio está bastante deteriorada.


Al ascender al trono FELIPE IV, la situación de España y su Imperio está bastante deteriorada. Las guerras en pro de la unidad católica y del mantenimiento del Imperio se han sufragado con el oro de América; pero ahora las expediciones son más escasas y menos seguras, a causa principalmente de la piratería inglesa y holandesa. El país está desestabilizado económicamente; la monarquía escasa de dinero, establece los «quintos», contribución consistente en la quinta parte de los ingresos municipales.

Siguiendo precisas indicaciones de FELIPE IV, OLIVARES, reorganiza la ruinosa y caótica administración del Reino.


En primer lugar y siguiendo precisas indicaciones de FELIPE IV, OLIVARES, reorganiza, moderniza la ruinosa y caótica administración del Reino. Crea Juntas que atienden, en especial, a todo lo concerniente a Hacienda y Obras Públicas, principales preocupaciones del conde-duque. Planea y, en parte, lleva a la práctica una política de protección de la industria nacional y de repoblación de España. En este aspecto cabe destacar que OLIVARES es el primer gobernante de la historia que otorga exenciones fiscales y otros beneficios a las familias numerosas. No sólo en esto demuestra sensibilidad social el valido, cuya simpatía por el pueblo se contrapone a su inquina contra los poderosos.

Esta pieza también aparece en ... FELIPE IV el Grande (Rey de España)(1621-1665)

En Catalunya, el «quinto» se justifica ante los excesivos gastos contra el bandolerismo.


En Catalunya, el «quinto», al que obliga la monarquía, se justifica por la autoridad virreinal ante los excesivos gastos de la lucha contra el bandolerismo. Este hecho da lugar a continuas fricciones con el gobierno municipal por parte de la autoridad virreinal.

A diferencia de FELIPE III, su hijo FELIPE IV sí quiere gobernar sus estados.


A diferencia de Felipe III, su hijo FELIPE IV sí quiere gobernar sus estados, pero una invencible abulia le impide tener continuidad en el esfuerzo y rapidez decisoria. Él también confía la conducción del estado a un valido. GASPAR de Guzmán y de Fonseca, conde de OLIVARES y más adelante duque de Sanlúcar la Mayor, es nombrado consejero de Estado, valido de FELIPE IV. OLIVARES maneja desde la sombra, todos los resortes del poder, eliminando de su camino a sus enemigos políticos. OLIVARES a diferencia del de Lerma, no siente la pasión del dinero sino la de mandar. Busca siempre el camino más difícil y más grande, y a ello deberá sus más grandes éxitos y sus mayores fracasos.

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OLIVARES exige a los catalanes que colaboren con dinero y hombres en la guerra contra Francia.


En la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), en la que España lucha, al lado del Imperio de la Casa de Austria, contra la Casa de Francia, los principes alemanes y otros países europeos obligan a situar un ejército en Catalunya. Así, pues, el rey FELIPE IV y su consejero OLIVARES exigen a los catalanes que colaboren con dinero y hombres en una guerra que en absoluto afecta a Catalunya. El Imperio ha sido disfrutado casi exclusivamente por Castilla, tanto en riqueza como en prestigio, y ahora que el Imperio se está deteriorando se pide a los otros reinos que contribuyan a salvarlo. Las Constituciones de Catalunya, que el propio rey había jurado, garantizan el derecho de los catalanes a hacerlo libremente, jamás por imposición. La Generalitat se ve sometida a todo tipo de presiones. Pero la Guerra de los Treinta Años en la que España participa al lado del Imperio, demanda urgentemente más y más soldados y OLIVARES quiere que todos los reinos de España participen.

«GRAN MEMORIAL»: Documento secreto dirigido por el conde-duque OLIVARES a FELIPE IV.


«GRAN MEMORIAL»: Documento secreto dirigido por el conde-duque OLIVARES a FELIPE IV. En este documento propone la unificación política y fiscal de los reinos, a través de las leyes de Castilla, mediante diversas estrategias graduales o violentas. (El documento será publicado por primera vez en el siglo XIX por el político conservador e historiador Antonio Cánovas del Castillo.)

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Las posesiones de los Habsburgo son atacadas por todo el mundo. Los medios cada vez son más escasos.


Desde 1618, los Habsburgo hispánicos agotan sus recursos humanos y financieros en la guerra que está abierta en Europa luchando contra los checos, los luteranos alemanes, los holandeses, los daneses, los suecos, los franceses, los saboyanos, los venecianos… la plata americana resulta cada vez más insuficiente para pagar a unos soldados que exigen cobrar en oro. Las minas americanas ya no rinden como a finales del siglo XVI y el tipo de cambio entre el oro y la plata es cada vez más desfavorable. La ambición de los Habsburgo parece infinita y el número de sus enemigos también. La guerra no solamente se extiende por todos los rincones de Europa, sino que Holanda la lleva por todos los océanos. Los corsarios de Piet Heyn saquean la flota hispánica procedente de América con toda la plata de un año. Además, conque FELIPE IV de Castilla también es rey de Portugal, los holandeses lo aprovechan para atacar las posesiones portuguesas en el Brasil, en África y en Asia. FELIPE IV y el Conde duque de OLIVARES no dan abasto.

Las Cortes de 1626 y de 1632 quedan inconclusas. Los catalanes no aceptan las exigencias del monarca.


Las Cortes de 1626 y de 1632 quedan inconclusas ante la negativa de los catalanes a aceptar las exigencias del monarca. Sin duda, todo un éxito del marco constitucional e institucional de los catalanes, que se convertía, más que nunca, en un obstáculo para una monarquía que necesitaba cada vez más recursos. Los ministros y sus asesores jurídicos alegaban que «la necesidad no tiene ley» y que, por tanto, era necesario priorizar las urgencias del monarca por encima de las leyes de los catalanes. A menudo, el constitucionalismo catalán era incomprensible e insoportable para unos ministros acostumbrados a imponer la voluntad del soberano en otros territorios.