REINO FRANCO ORIENTAL (Inicios) (888-962)

Total de piezas: 66

El imperio franco-carolingio queda dividido entre el Reino de los Francos Occidentales y Orientales


Después de muchas visicitudes y de la firma de sucesivos tratados entre los descendientes de Carlomagno, el Imperio franco-carolingio, finalmente, a la muerte de Carlos III el Gordo, queda dividido entre el Reino de los Francos Occidentales, el Reino de los Francos Orientales -o rama germánica- (que contiene Alsacia), Borgoña, Provenza e Italia. Al morir Carlos III el Gordo, el imperio de Carlomagno muere con él: ARNULFO se quedará con Alemania (888-895); BERENGARIO de Friuli se proclamará rey de Italia (888-889); LUIS el Ciego, hijo de Bosón V, rey de Borgoña y Provenza (888-905).

En un desesperado intento de salvar el Imperio, el Papa ESTEBAN V unge emperador a GUIDO.


En un desesperado intento de salvar el Imperio, el Papa ESTEBAN V adopta como hijo y corona emperador (891-894) a GUIDO III, duque de Spoleto, por vía materna descendiente de Luis I el Piadoso, pero el intento será un fracaso porque casi nadie reconocerá al impuesto soberano. GUIDO, sin embargo consigue garantizarse el poder futuro sobre la sede romana.

EUDES I es vasallo de ARNULFO de Carintia, pero este decide defender la causa de CARLOS III el Simple.


EUDES I es vasallo de ARNULFO de Carintia pero en 894, éste decide defender la causa de CARLOS III el Simple.

FORMOSO es obligado a coronar emperador de Occidente a ARNULFO de Germania.


ARNULFO de Carintia en ayuda del Papa, entra en Roma. Temiendo que el emperador LAMBERTO de Spoleto quiera dominar al Pontificado, el rey ARNULFO, ocupa Roma con excepción de una parte en donde la emperatriz ANGILTRUDE, madre de LAMBERTO, se ha fortificado. FORMOSO, en la fecha, es obligado a coronar emperador de Occidente a ARNULFO de Carintia (896-899), quien pocos días después tiene que retirarse por enfermedad. Al abandonar Roma, los espoletanos de nuevo se adueñan de la situación.

BONIFACIO VI, nuevo Papa.


BONIFACIO VI -papa- ( 10.4.896-25.4.896). Es hijo de un obispo. Su pasado ha sido muy turbio experimentando sanciones como diácono y como sacerdote por inmoralidad. Su elección como papa ha venido provocada por la plebe con el apoyo del principal adversario de la política pro-alemana de Formoso, el rey de Italia y emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, LAMBERTO de Spoleto, quien tras ser expulsado de Roma por ARNULFO ha podido retomar la ciudad tras la marcha de éste.

El Papa ESTEBAN VI, acérrimo enemigo del Papa FORMOSO, decide juzgar post mortem a su antecesor.


El Papa ESTEBAN VI, acérrimo enemigo del Papa Formoso, a quien nunca ha perdonado el haber coronado a ARNULFO, y LAMBERTO de Espoleto en su afán de venganza, deciden juzgar post mortem a su antecesor. El cadáver del papa Formoso que lleva ya nueve meses enterrado, es arrancado del sepulcro y arrastrado desde S. Pedro hasta la basílica Constantiniana, donde se ha erigido tribunal eclesiástico -“Concilio cadavérico”- presidido por ESTEBAN VI. La momia de Formoso revestida de sus lacerados ornamentos pontificales, comparece en juicio. Un diácono debe contestar por él las preguntas del pontífice. El “Concilio cadavérico” se alza como un hito de abominación y de espanto en la vida sacra del Pontificado. Cualquier otro imperio que no estuviese asistido por una fuerza sobrenatural se hubiese disuelto en el caos bajo el desgobierno de jefes tan miserables, tan débiles o tan esclavizados. Si la Iglesia no naufragó en aquella tormenta fue porque su Fundador la hizo inmortal y le dio promesa infalible de perpetuidad.

JUAN IX -papa- Monje benedictino. Su breve pontificado coincide con un período de paz.


JUAN IX -papa- (18.1.898 -5.1.900). Abad de un monasterio benedictino, JUAN es elegido papa con el apoyo de LAMBERTO de Spoleto lo que le permite vencer al otro candidato que opta a la elección, Sergio que será excomulgado y expulsado de la ciudad, lo cual no le impedirá, años más tarde acceder al trono pontificio como Sergio III. Su breve pontificado coincide con un período de paz, por lo que puede atender cuestiones eclesiales. JUAN IX defiende los derechos de la Iglesia e intenta extirpar de su seno la injusticia y la corrupción. Será llamado “el Pacificador”. Asimismo prohibirá la costumbre de saquear los palacios de los obispos o del Papa tras su muerte. Declarará inválida la consagración de ARNULFO como emperador y coronará, en su lugar, a su protector LAMBERTO.