REINO DE PAMPLONA (I) (820-1076)

Total de piezas: 69

Los primeros escritos en lengua navarro-aragonesa y en euskara se encuentran en los Códices Emilianenses.


Los primeros escritos en lengua navarro-aragonesa y en euskara, los encontramos en los Códices Emilianenses de San Millán de la Cogolla. Tristemente, la lengua navarro-aragonesa, poco a poco, es absorbida por el castellano (aunque afortunadamente, sigue hablándose en la provincia de Huesca), convirtiéndose en un dialecto del castellano. Este dialecto es hablado actualmente, en el sur de Álava y de Navarra, Aragón, y en parte de las comunidades autónomas de La Rioja, Castilla y León, Castilla-La Mancha, y País Valenciano. En la provincia de Huesca unas trece mil personas siguen hablando la lengua navarro-aragonesa. Por otra parte, en esta época, los ingleses, utilizan el latín o el romance normando del norte de Francia, mientras que entidades políticas alemanas utilizan la lengua latina o romance italiano para redactar sus documentos.

En lucha contra francos y árabes, el Reino de Pamplona se extiende hacia los dominios de los vascones.


En lucha constante con francos y árabes, el Reino de Pamplona (Iruñea) va extendiéndose hacia los antiguos dominios de los vascones. Al avanzar la reconquista hacia las tierras llanas del sur, el Reino de Pamplona (Iruñea), pasa a llamarse Nafarroa, la tierra llana. El mestizaje de vascos y mozárabes en la ribera del Ebro y en el romanzado (mitad este de Navarra), dará lugar al surgimiento de una nueva lengua latina, la lengua navarro-aragonesa. Si bien el 80% de la población navarra es vascoparlante, el euskara nunca se utiliza para redactar documentos en la corte navarra. Siguiendo los usos de la época, los escritos oficiales se realizan en latín o en lengua latina autóctona, y por lo tanto se realizan mayoritariamente en navarro-aragonés.

Muere en Pamplona GARCÍA IÑÍGUEZ. Interregno de GARCÍA JIMÉNEZ.


Muere en Pamplona GARCÍA IÑÍGUEZ. Su hijo FORTÚN se encuentra aún prisionero en Córdoba, lo que provocará el interregno de GARCÍA JIMÉNEZ (870-882). Éste sube al trono, como regente o como usurpador. Su título para llegar a ello se podría basar en su caudillaje sobre Sangüesa, por aquel entonces aún independiente de Pamplona.

MITARRA SANCHO rey de Pamplona. Es del mismo temple guerrero que su padre.


De acuerdo a las tradiciones, el poder regresó entonces al hijo de Sancho Mitarra, llamado MITARRA SANCHO, que era del mismo temple guerrero que su padre. Él conseguirá mantener los vikingos en la costa, en la embocadura del Adour, durante todo el tiempo de su reinado (871-886).

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En el monasterio de San Salvador de Leire se guardan las reliquias de las santas Nunilo y Alodia.


El monasterio de San Salvador de Leire, donde se guardan las reliquias de las santas Nunilo y Alodia, es el centro de la espiritualidad navarra. Son numerosas las donaciones reales al monasterio. En el año 880, el rey pamplonés GARCÍA JIMÉNEZ hace donación de las villas de Lerda y Añués como bienes libres de cualquier mandación, salvo las del abad y monjes de San Salvador.

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Llega al trono de Pamplona, tras permanecer veinte años como prisionero, FORTÚN GARCÉS el Tuerto.


Llega al trono de Pamplona, después de permanecer veinte años como prisionero de Córdoba, FORTÚN GARCÉS el Tuerto (882-905). Aunque la historia de su reinado es oscura e imprecisa, parece que cuando llega al trono es ya un hombre de edad avanzada y carente del ímpetu que necesita un rey en estos tiempos. Navarra abarca en estos momentos desde la Sierra de Codés, Estella, Puente la Reina y el Carrascal hasta la Sierra de Peña. Al norte de este territorio se encuentra Aragón, regido por AZNAR GALINDO II, subordinado a Pamplona.

SANCHO GARCÉS I inicia en Pamplona, la dinastía Jimena.


En la contienda para la sucesión del trono en Pamplona, muere el hijo mayor de ÍÑIGO, García, y sus otros tres hijos, Sancho, Jimeno y Fortún, se ven obligados a huir a Córdoba. El año 905, SANCHO GARCÉS I (905-926) inicia de esta manera, en Pamplona, la dinastía Jimena. Apoya la legalidad de su sucesión en el matrimonio que ha contraído con la nieta de FORTÚN, ya que, al parecer, éste no tiene hijos varones en el momento de su muerte. El reino de Pamplona engloba a buena parte del territorio de Guipúzcoa.

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Fallece en Pamplona FORTÚN GARCÉS y disputa por la sucesión del trono de Pamplona.


Fallece en Pamplona FORTÚN GARCÉS. Disputa por la sucesión del trono de Pamplona entre los seguidores de SANCHO GARCÉS, hijo de GARCÍA JIMÉNEZ el que había sido regente a la muerte del padre de FORTÚN y que es el suegro del rey de Asturias, y los de ÍÑIGO, pertenecientes a la familia reinante. Los primeros enfrentamientos se producen en Liédana y Pamplona. Por otra parte, SANCHO GARCÉS cuenta con el apoyo de las tropas de su tío el conde de Ribagorza y Pallars.

ABDERRAMÁN III ataca S.Esteban de Goraz. Sufre una derrota frente a ORDOÑO II y SANCHO I GARCÉS


Para ORDOÑO II, como antes lo fuera para su hermano García I, el punto neurálgico está en la Rioja. En la fecha, ABDERRAMÁN III ataca S.Esteban de Gormaz, pero sufre una derrota frente a ORDOÑO II y SANCHO I GARCÉS, rey de Pamplona, que se han aliado para combatir a los musulmanes. En aquel combate muere el general musulmán Ahmad ben Abí Abda, que en 914 había asolado el reino. Tras la victoria cristiana en S.Esteban de Gormaz en 917, se inicia la ocupación de la Rioja. En 917 son ya cristianas: Calahorra, Arnedo y Valtierra, con lo que Pamplona gana territorio y Castilla ve alejarse la frontera con el mundo musulmán.

La gran réplica a los avances cristianos la da ABDERRAMÁN III en el verano de 920.


La gran réplica a los avances cristianos la da ABDERRAMÁN III en el verano de 920. Las tropas musulmanas con el emir cordobés al frente destruyen S.Esteban de Gormaz y Osma, penetrando hasta Clunia. Luego, ABDERRAMÁN III toma Calahorra, mientras otro contingente se apodera del castillo de Carcar.