El Concilio de Constanza, por medio de su decreto Frequens, aprobado en su sesión XXXIX, ha dispuesto la celebración de otro concilio general en Pavía. Muy a disgusto, por las ideas conciliares en boga, el papa MARTÍN V firma la convocatoria. Y el concilio se reúne en la fecha, en Pavía. Casi en seguida se declara una epidemia de peste y el concilio ha de trasladarse a Siena.
