El Tratado de El Pardo o Convenio de El Pardo fue firmado entre el reino de Gran Bretaña y España en marzo de 1728 en el Palacio Real de El Pardo en Madrid. Puso fin a la guerra anglo-española de 1727, al resolver los principales puntos de disputa entre los dos Estados, aunque el posterior Congreso de Soissons y el tratado de Sevilla serán elaborados sobre estas bases. El objetivo británico es firmar la paz con España antes de unirse a una potencial alianza con Austria; sin embargo, los términos acordados por el embajador británico en Madrid, Benjamin Keene, son considerados muy indulgentes por sus superiores en Londres y son repudiados, lo que conduce a posteriores discusiones en Soissons que duraron casi un año.
