FLORENCIA

Total de piezas: 92

FlorenciaCapital de Italia entre 1865 y 1871 durante la Unificación italiana, en la edad media fue un importante centro cultural, económico y financiero. Conoció su época de mayor esplendor tras la instauración del Gran Ducado de Toscana bajo el dominio de la dinastía Médici.

En las manifestaciones proféticas de SAVONAROLA, el ejército de CARLOS VIII es el castigo del cielo.


En las manifestaciones proféticas de SAVONAROLA, el ejército de CARLOS VIII que ha iniciado su invasión de Italia, es el castigo que el cielo reserva para Roma, y CARLOS VIII, el nuevo CIRO. SAVONAROLA instaura una república teocrática, proclamando a Jesucristo rey del pueblo florentino (1494-1512). SAVONAROLA está al frente de los «piagnoni», sus partidarios, repartidos por todas las clases sociales y ferozmente enfrentados a los «compagnacci», nostálgicos del poder de los Médicis. Ya tenemos, pues, a SAVONAROLA en la cumbre.

CARLOS VIII encarna para SAVONAROLA, el azote del Señor anunciado en sus propias amenazadoras profecías.


SAVONAROLA no puede ser infiel al monarca francés CARLOS VIII ya que éste encarna para él el azote del Señor anunciado en sus amenazadoras profecías. De este modo, la política de unión con Francia, que él ha propugnado y que tenazmente mantiene, le va a ser fatal, pues ALEJANDRO VI, no se detendrá hasta conducirlo a la hoguera.

La prohibición llegada de Roma no tiene ningún efecto sobre SAVONAROLA.


La prohibición llegada de Roma no tiene ningún efecto sobre SAVONAROLA. Así, por ejemplo, en la Cuaresma de este año, predica: «…Venid, jefes de la Iglesia; venid sacerdotes; venid frailes y novicios… vosotros estais de noche con la concubina y por la mañana acudís al sacramento…». El Papa, en un intento de captarse a los florentinos, llega a prometer el capelo cardenalicio a SAVONAROLA, que éste no acepta.

El último día de Carnaval de 1497, Savonarola levanta una gran auto de fe en la plaza de la Signoria.


El último día de Carnaval de 1497, SAVONAROLA levanta una gran auto de fe en la plaza de la Signoria. Fue lo que se llamó «Bruciamento della Vanità», es decir «quema de las vanidades». En una pila inmensa, cuya base la formaban muebles preciosos, rasos y terciopelos, caretas, barbas postizas, trajes de máscaras, perfumes, espejos, se colocaron ediciones de poetas latinos, valiosos pergaminos, miniaturas, más arriba laúdes, violas y arpas, tableros de ajedrez y baratijas y en las últimas capas, pinturas, esculturas, las más claras bellezas de Italia. Todo esto fue pasto de las llamas, no sin que antes un mercader veneciano ofreciera veinte mil escudos de oro por toda aquélla pirámide. La única respuesta que obtuvo fue que un pintor dibujara allí mismo su retrato y fuera quemado en efigie, mientras los frailes entonaban el Tedéum en un verdadero delirio piadoso del pueblo. Allí estaba Sandro Botticelli, absolutamente horrorizado de su maravillosa «Afrodita». Es fama que no volvió a pintar más.

Esta pieza también aparece en ... GIROLAMO SAVONAROLA

El papa ALEJANDRO VI publica el breve de excomunión de Jerónimo SAVONAROLA que acabará con su vida.


El papa ALEJANDRO VI, en la fecha, publica el breve de excomunión de Jerónimo SAVONAROLA que acabará con su vida. SAVONAROLA refuta la excomunión por basarse en hechos falsos y calumniosos. Deja momentáneamente de predicar y aprovecha para lanzar a la imprenta una serie de escritos piadosos que rápidamente alcanzan gran difusió

SAVONAROLA inicia un ciclo de sermones. El Papa excomulga Florencia ya que la Signoria no impide al fraile hablar en público.


SAVONAROLA inicia de nuevo un ciclo de sermones. El Papa ALEJANDRO VI excomulga Florencia ya que la Signoria no impide al fraile hablar en público. Por este hecho, las mercancias florentinas no son aceptadas en ningún lugar. Por otra parte, tan duros son los ayunos y abstinencias de carne que se aruinan los carniceros, los impresores, los comerciantes de vinos, los grandes viñateros de la Toscana. El espíritu mercantil florentino, ve arruinado su posible comercio ante aquella austera tiranía de la virtud.

El pueblo no sólo le da la espalda a Savonarola sino que se muestra francamente hostil.


El pueblo no sólo le da la espalda sino que se muestra francamente hostil y ya no es Roma la gran enemiga de SAVONAROLA , sino la propia Florencia gobernada ya por una Signoria donde predominan los «arrabiatti» (furiosos) -acérrimos enemigos de SAVONAROLA -. Un franciscano, Fray Francisco de Puglia, enemigo de los dominicos, desafía a SAVONAROLA desde el púlpito de Santa María. Reta a la prueba del fuego a quien sea capaz de defender la doctrina de SAVONAROLA y negar, por tanto, la invalidez de su excomunión.

Esta pieza también aparece en ... GIROLAMO SAVONAROLA

En Florencia, el reto es aceptado por más de una fraile dominico… pero el 7 de abril, día señalado para la prueba aparecen mil excusas.


En Florencia, el reto es valientemente aceptado por más de una fraile dominico… pero el 7 de abril, día señalado para la prueba, con la plaza llena de gentío, aparecieron – por uno y otro bando- cuarenta mil excusas para llevarla a cabo. Primero se exigió que los hábitos fueran nuevos ya que los viejos podían estar encantados. Luego uno dijo que no entraría en el el fuego si no llevaba un crucifijo en la mano, ante lo que los franciscanos se escandalizaron. Entonces se habló de llevar el Santísimo Sacramento cosa que fue considerada más terrible todavía e hizo que se planteara una discusión teológica sobre si ardía o no la Sagrada Forma, todo ello ante la irritada y malsana suriosidad del pueblo. Entre tanto se puso a llover y el malhumor creció. No hubo manera de que se pusieran de acuerdo y la Signoria decidió dispersar a la masa ordenando que volvieran a sus casas cuando ya caía la tarde. No hubo tal prueba de fuego.

Esta pieza también aparece en ... GIROLAMO SAVONAROLA

Y el pueblo de Florencia, privado del espectáculo y desengañado de tantas falsedades y promesas, se prepara para la venganza.


Y el pueblo, privado del espectáculo y desengañado de tantas falsas profecías y promesas, se prepara para la venganza. Al día siguiente, Domingo de Ramos -curiosa coincidencia- comienza la verdadera pasión de SAVONAROLA. Los «arrabiatti» florentinos, más poderosos que nunca, asaltan el convento de San Marcos y al grito de: «¡Al frate, al frate!» le hace prisionero. SAVONAROLA es entregado a los representantes de la autoridad quienes le conducen a la torre del Palacio Viejo. Allí es torturado hasta que firma el acta acusatoria. Su principal acusador en los juicios es un juez catalán, el eclesiástico y jurista Francesc de Remolins, enviado expresamente a Florencia como comisario pontificio.