HISTORIA ANTIGUA DE LA PENÍNSULA IBÉRICA ( ….. - 237 aC)

Total de piezas: 109

Sobre el mismo substrato territorial y poblacional que se ha desarrollado la cultura de los Millares, llega al apogeo una nueva cultura, la del Argar.


Sobre el mismo substrato territorial y poblacional que se ha desarrollado la cultura de los Millares, llega al apogeo una nueva cultura, la del Argar, basada en la producción industrial del bronce y fundición de armas: cuchillos, puñales, espadas, etc. En las tumbas se introducían ajuares que dependían en su cantidad y calidad de la categoría del difunto. Son frecuentes las joyas de oro, plata y bronce, tales como vasijas, brazaletes, pendientes, diademas y collares de cuentas. Uno de los más sobresalientes es el tesoro de Villena en Alicante. Estos rasgos argáricos se extienden por toda la Andalucía oriental y el sur levantino (Murcia y Alicante), penetrando incluso en la meseta.

En esta época, los pobladores ya están distribuidos en poblados permanentes con viviendas hechas de madera y rodeadas en ocasiones de cercas de piedra.


En esta época, los pobladores ya están distribuidos en poblados permanentes con viviendas hechas de madera y rodeadas en ocasiones de cercas de piedra. Se trata de poblaciones puramente agrícolas que cultivan el trigo, la cebada y las legumbres y a la vez practican la ganadería de ovejas, cabras y cerdos. Para mantener este modo de vida, aparecen construcciones especializadas como las cisternas de agua, incipientes regadíos, silos para almacenar el grano, viviendas elevadas sobre pilares, etc. Los principales asentamientos de esta época excavados en Granada, hasta la fecha, son los existentes en el Cerro de la Encina (Monachil), Cuesta del Negro (Purullena) y Cerro de la Virgen (Orce).

Las islas Baleares nos sorprenden por sus orígenes antiquísimos, que se remontan al Megalítico.


Las islas Baleares nos sorprenden por sus orígenes antiquísimos, que se remontan al Megalítico. De esta época se han conservado innumerables restos de gran importancia a la hora de estudiar la prehistoria europea. Tan sólo en la isla de Menorca, encontramos unos 500 monumentos prehistóricos, es por lo que se ha denominado un museo al aire libre. Estos monumentos sorprenden por sus colosales dimensiones, por su extraordinario estado de conservación y por levantar la incógnita de cómo pudieron ser erigidos con la tecnología de que se disponía en épocas tan remotas. Estas huellas se concretan en los célebres talayots, taulas y navetas.

Esta pieza también aparece en ... ISLAS BALEARES (………. - 1276)

Estas fortificaciones, pese a tener un carácter propio, están inspiradas en otras construcciones mediterráneas que sin duda debieron conocer.


Estas fortificaciones, pese a tener un carácter propio, están inspiradas en otras construcciones mediterráneas (las turri y nuragas de Córcega y Cerdeña) que sin duda debieron conocer. Los talayots baleáricos son torres circulares con los muros exteriores en talud construidos con grandes piedras. Pudo tener utilidad defensiva o de vigilancia. Las navetas adoptan la forma de tronco de pirámide rectangular invertida que debió desempeñar funciones comunales: almacén, defensa, asambleas, etc.

Esta pieza también aparece en ... ISLAS BALEARES (………. - 1276)

En Menorca destaca el Asentamiento de Trepucó, a 2 km. de Mahón, considerado como el más importante monumento prehistórico.


En Menorca destaca el Asentamiento de Trepucó, a 2 km. de Mahón, considerado como el más importante monumento prehistórico. En él se encuentran una taula y un talayot de gran importancia. Merecen también una visita el Talayot de Trebaluger en las cercanías de Villacarlos, por su importancia y fácil acceso, y la Naveta des Tudoms , cera de Ciudadela, el monumento prehistórico más grande y menor conservado de Menorca. En Mallorca merece mencionar el Talayot de Sa Canova, los asentamientos de Ses Paises, Capocorb Vell y Claper dels Gegants.

Esta pieza también aparece en ... ISLAS BALEARES (………. - 1276)

En la Península Ibérica una ardilla puede atravesar la península sin tocar tierra.


En la Península Ibérica los encinares y alcornocales, los hayedos y los robledales abundan hasta tal punto que se dice que una ardilla puede atravesar la península sin tocar tierra.

Cabezo Redondo (Villena, Alicante), ejemplo de Bronce Tardío.


El tamaño y ubicación de los poblados, ahora en las laderas de las montañas, reflejan una progresiva complejidad social que desemboca en la segunda mitad del II mílenio antes de nuestra era en el Bronce Tardío. Su mejor ejemplo es el poblado del Cabezo Redondo (Villena, Alicante), cuyos habitantes -o las élites- acumularon el más importante conjunto de orfebrería de la Península Ibérica: casi 10 kg de oro en forma de cuencos, botellas y brazaletes, además de botellas de plata y una pulsera de hierro que, junto a una bola del mismo metal, decorada con delgadas láminas de oro, presagian el final de la Prehistoria.

Se inicia en la Península Ibérica un nuevo período en la metalurgia: el denominado del Bronce Medio.


Por estas fechas se inicia en la Península Ibérica un nuevo período en la metalurgia: el denominado del Bronce Medio, o Bronce II (1.500-1.000 aC).

A partir del año 1.000 aC, la cultura argárica almeriense va perdiendo peso en favor de la creciente importancia de la cultura tartésica.


A partir del año 1.000, la cultura argárica almeriense va perdiendo peso en favor de la creciente importancia de la cultura tartésica que se está desarrollando en el valle del Guadalquivir. Será por esta vía por donde entre el nuevo metal, el hierro, que va a marcar un cambio muy significativo en la zona ya que de la mano de los tartésicos llegarán nuevas rutas de comercio, nuevas técnicas de cultivo y, casi simultáneamente se producirá la llegada a nuestras costas de viajeros de tierras lejanas, por el sur, y de nuevos pobladores por el norte. Una de las consecuencias de estos nuevos tiempos será que los poblados pasarán a construirse en lugares que reúnan dos condiciones: por un lado, que ocupen lugares adecuados para promover el comercio y controlar las rutas comerciales; por otro lado, deben ser lugares aptos para ser amurallados y defendidos. Durante los primeros siglos del nuevo milenio, se va a producir también una definitiva pérdida de toda clase de identidad exclusiva porque, al igual que en el resto del Mediterráneo, el aumento de la población, las mejoras de las técnicas de navegación y la expansión de nuevas formas sociales y de organización política va a remover hasta los cimientos todo signo de cultura anterior.

Llegada de los celtas a la Península Ibérica que supone su difusión por el nordeste de la misma.


La llegada de los celtas a la Península Ibérica supone la difusión por el nordeste de la misma de nuevas costumbres funerarias: incineran los cuerpos e introducen las cenizas en urnas (pequeños recipientes de cerámica) que se entierran juntamente con las ofrendas funerarias. Las tumbas se agrupan cerca de los poblados y constituyen verdaderos campos de urnas (1.000-600 aC) que delatan el paso de estos pueblos indoeuropeos a lo largo de los siglos por Catalunya, norte de Valencia hasta la Plana de Castellón, y penetrando por el valle del Ebro hacia Aragón y Navarra para luego progresar hacia la meseta.