En el terreno artístico, la orden benedictina renovada en Cluny impulsará el estilo románico.


En el terreno artístico, la orden benedictina renovada en Cluny impulsará el estilo románico con la construcción de la iglesia del monasterio, modelo que se extiende a otras edificaciones. Estos templos son sobrios, pero sólidos y permanentes (el material más empleado es la piedra) y desprovistos de ornamentación. Las iglesias románicas se convirtieron en «fortalezas de Dios». Con el tiempo, una fiebre constructora se apoderará del Occidente cristiano, y las primeras catedrales se construirán siguiendo las premisas de un Románico más evolucionado.