Un nuevo intento de PEDRO el Ceremonioso, esta vez por vía política, para conseguir lo prometido por ENRIQUE II, recibe como respuesta la movilización del ejército castellano. En efecto, ENRIQUE II efectúa un alarde con su ejército en Bañares, aunque PEDRO no cree en la posibilidad de un ataque castellano ya que, efectivamente, ENRIQUE II está más interesado en los asuntos atlánticos. Allí, junto a los franceses, continúa acosando a los ingleses. Finalmente, PEDRO renuncia a sus demandas territoriales -las tierras que ENRIQUE II había prometido cuando era pretendiente a la corona- y el 12 de abril de 1375 se firma el tratado de paz -Tratado de Almazán-.
