CÉSAR BARDAS (Hermano de la emperatriz Teodora de Bizancio)(Ministro)

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MIGUEL III tiene seis años cuando su padre Teófilo fallece. Regente: su madre, la emperatriz TEODORA.


MIGUEL III tiene seis años cuando su padre -Teófilo, hijo de Miguel II- fallece. La regencia queda en manos de su madre, la emperatriz TEODORA, acompañada en las labores gubernamentales por BARDAS y Petronas, hermanos de la emperatriz, y el favorito Teoktistos.

Es patriarca de Constantinopla IGNACIO, un hijo del emperador MIGUEL II. BARDAS será su enemigo.


Desde la fecha, apenas terminado la lucha por el culto de las imágenes, es patriarca de Constantinopla IGNACIO, un hijo del emperador MIGUEL II. Es un conservador a macha martillo. Muy piadoso pero muy poco político. Algunos obispos no lo miran bien; pero su principal enemigo será César BARDAS, tío del emperador MIGUEL III el Beodo. La vida de BARDAS será tan escandalosa que el patriarca IGNACIO le negará públicamente la comunión.

BARDAS, obliga al patriarca de Constantinopla, IGNACIO, a dejar el cargo. Es nombrado FOCIO.


Ofendido BARDAS -ministro bizantino, tío del emperador- por los reproches con que el patriarca de Constantinopla IGNACIO fustiga su mala conducta, consigue del emperador MIGUEL III que sea obligado a dejar su cargo. En su lugar es elegido, en la fecha, FOCIO (858-867) que es secretario de Estado; el hombre más sabio de todo el Oriente; espíritu verdaderamente enciclopédico. Es un gran político, muy hábil y de mucha astucia. Para todos los que añoran un cristianismo más flexible, FOCIO es el patriarca ideal. Como en el momento de su elección es un simple laico, en cinco días recibe todas las órdenes de manos del arzobispo de Siracusa, Gregorio ASBESTAS, que ha sido anteriormente excomulgado por el patriarca IGNACIO. Muchos de los partidarios de IGNACIO, sobre todo los monjes, no están conformes con su abdicación ni con la nueva política eclesiástica de FOCIO. Los defensores de IGNACIO reúnen un sínodo, mientras que lo mismo hacen los partidarios de FOCIO cruzándose diversas excomuniones. IGNACIO se ve obligado a llevar la cuestión a Roma.

El papa NICOLAS I depone a FOCIO y restituye a IGNACIO. Pero FOCIO seguirá en su puesto.


El papa NICOLAS I -ante quien ha recurrido IGNACIO por su enfrentamiento con el ministro bizantino BARDÁS (858)- envía dos legados a Constantinopla con el objeto de indagar la veracidad de los hechos. Pero estos delegados se dejan sobornar por FOCIO y refrendan la destitución de IGNACIO. El papa NICOLÁS I no se deja engañar y en un sínodo que se celebra en Roma en el año 863, NICOLÁS I depone a FOCIO y a los clérigos nombrados por él, restituye en la sede de Constantinopla a IGNACIO y manda castigar a los legados. El Papa recuerda que él es el primado y que Oriente también tiene que aceptar y cumplir las decisiones de Roma. El emperador pide al papa, a través de un escrito, que retire su decisión, pero inútilmente. A pesar de ello, FOCIO, contra la decisión del Papa, seguirá ocupando el Patriarcado de Constantinopla ya que cuenta con el apoyo imperial.

La corte de Bizancio cae en manos del disoluto e intrigante BARDAS, tío y tutor del emperador MIGUEL III.


Al alejarse de su lado la madre regente de MIGUEL III el Beodo, emperador de Bizancio, la corte cae en manos del disoluto e intrigante BARDAS, tío y tutor del joven emperador.

El emperador bizantino MIGUEL III es muerto por BASILIO I el Macedonio que pasa a ser su sucesor.


El coemperador bizantino MIGUEL III y el ministro BARDAS son muertos por el coemperador BASILIO I el Macedonio que pasa a ser el único emperador (867-886). Mientras que la noche cae sobre Occidente a finales del siglo IX, el Imperio bizantino conoce un período particularmente brillante con la dinastía macedonia (867-1056). Además de éxitos militares y obras literarias, se observa un notable impulso de la vida monástica. Basilio I reconstruirá el ejército y la marina, reorganizará el sistema jurídico y, en general, pondrá en pie el Imperio.