AGILA II (Rey visigodo) (710-714)

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WITIZA, hacia el final de su reinado, asocia al trono a su hijo AGILA.


WITIZA, hacia el final de su reinado, asocia al trono a su hijo AGILA II, lo que quizás desagrada a los nobles, a quienes puede no gustar el príncipe, o pueden desear elegir otro rey, ya que la sucesión dinástica Egica-Witiza-Agila contradice la tradición electiva del monarca del Reino Visigodo

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Muerto Witiza, se inicia en la Península Ibérica una lucha por el poder entre AGILA II y RODRIGO. Ambos son nombrados.


Habiendo muerto Witiza, se inicia en la Península Ibérica una lucha por el poder entre los partidarios del hijo de Witiza, AGILA II y los de RODRIGO, duque de la Bética y, según la tradición, hijo del visigodo Teodofredo y nieto de Chindasvinto, que es aupado al poder por un poderoso grupo de nobles que representan la mayoría de la asamblea electoral de los nobles y que por ello lo convierten en el rey legítimo según el derecho visigodo. Y es que los sucesos ocurridos en los últimos reinados son muy oscuros; faltan fuentes; sin duda por eso existen dos tradiciones acerca del difunto rey Witiza, una favorable a su memoria y otra que lo describe como un tirano, justificando así la elección de RODRIGO contra las aspiraciones de los witizanos. El hecho es que AGILA II es nombrado monarca en la zona norte del reino, controlando las provincias romanas Tarraconense y Narbonense y RODRIGO ocupa el sur, con capital en Toledo. El enfrentamiento entre ambos dará lugar a que OPPAS, obispo de Sevilla y tío de AGILA II y por tanto hermano del difunto Witiza, solicite ayuda a los musulmanes que ocupan el norte de África para enfrentarse a RODRIGO.

Ante la petición de ayuda por parte de AGILA II, es encargado de una misión de exploración de la Península Ibérica, TARIF.


Las incursiones árabes en la península Ibérica han inquietado los reinados de los últimos monarcas visigodos, pero ahora la lucha por el poder entre AGILA II y RODRIGO abrirá a aquellos una perspectiva nueva para instalarse con éxito en el continente europeo. AGILA II, en efecto, ha solicitado la ayuda de los árabes que dominan el Magreb para luchar contra RODRIGO. Ante la petición de ayuda, es encargado de una misión de exploración de la Península Ibérica, TARIF, un oficial berébere (distinto del Tarik jefe musulman). Este desembarca en la actual Tarifa -que desde entonces lleva su nombre- con 400 soldados y cuatro naves, y se apodera de un botín interesante, en particular de bellas cautivas en la región de Algeciras, antes de volver al Magreb. (Por otra parte, una leyenda nos explica que a principios del siglo VIII, Ceuta está gobernada por el conde don JULIÁN en nombre del rey visigodo don RODRIGO que reina en la península ibérica. En la fecha, el noble decide entregar la ciudad al gobernador del norte de África, MUSA ibn Nusayr. Según la leyenda, el motivo de esta traición es la ofensa del rey don RODRIGO al conde, al deshonrar a su hija Florinda)

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Entran en la Península ibérica, desembarcando en Calpe (Gibraltar), un grupo de árabes y bereberes.


En la fecha, los musulmanes entran en la Península ibérica, desembarcando en la bahía de Algeciras (llamada Iulia Transducta) con un ejército de unos 7.000 hombres fundamentalmente bereber, dirigidos por TARIK ibn Ziyad, lugarteniente del gobernador del norte de África, MUSA. TARIK se asienta en Calpe (Gibraltar), bien protegido por la roca mientras va recibiendo todo su ejército en sucesivos desembarcos. Desde este punto comenzará a saquear zonas y ciudades de la baja Andalucía. En el momento en que los musulmanes desembarcan en Gibraltar, el conde de la Bética está con RODRIGO en una campaña contra los vascos o luchando contra los simpatizantes de su opositor AGILA II. Esta incursión de TARIK no despierta inicialmente una gran preocupación, pues ya en años anterirores se han producido incursiones de saqueo que han sido rechazadas por las propias fuerzas locales o que se han retirado al poco tiempo tras obtener suficiente botín. Sólo tras ver que las fuerzas locales del sur de la península no pueden con TARIK y que éste no se retira, RODRIGO acude contra él. Mientras tanto, TARIK ha recibido una ayuda de 5.000 hombres más.

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A la muerte de Rodrigo, un sector de la nobleza eligió a OPPAS, hermano de Witiza.


A la muerte de Rodrigo, un sector de la nobleza elige a OPPAS, el hermano de Witiza; si bien nunca fue aceptado mayoritariamente ni, al parecer, coronado como tal. Hubo enfrentamientos entre los propios visigodos, con los leales a AGILA II y con otros nobles no witizanos que se negaban a aceptar al nuevo rey. OPPAS pudo contar inicialmente con el apoyo de las fuerzas árabes, pero en todo caso acabó por enfrentarse a ellos.

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MUSA se dirige a Sevilla, a la que conquista, para pasar después a Mérida.


A las incursiones de TARIK en la Península Ibérica se superponen las de MUSA ibn Nusayr, quien con el objetivo de reforzar las amplias y frágiles conquistas de TARIK, desembarca en la ciudad de Cádiz, ya bajo control árabe, con un ejército de 18.000 soldados, en su mayoría árabes, emprendiendo la conquista de Alcalá de Guadaira y Carmona. Posteriormente se dirige a Sevilla, a la que conquista, para pasar después a Mérida, capital de la provincia de Lusitania. Se trata de rendir cuanto antes los centros de poder administrativo y militar visigodos de forma que no pudiera haber una respuesta coordinada y contundente de estos. MUSA utiliza la calzada que desde Sevilla va hacia esa ciudad, y luego sigue hasta Toledo, discurriendo por Cáceres y Talavera la Vieja. Pero Mérida se resiste fuertemente, agrupando en el interior de sus imponentes murallas el ejército provincial y abastecida por su puerto fluvial. Para no retrasarse, MUSA ha de dejar allí un contingente de asedio mientras él continua con el grueso del ejército hacia su objetivo.

La división de la nobleza goda hace que la invasión islámica de Hispania, se convierta en un paseo militar.


La división de la nobleza goda hace que la invasión islámica de Hispania, se convierta en un paseo militar. La invasión de la Península Ibérica no significará una ruptura total con la cultura imperante en la península, la hispanogoda. Antes bien, ambas se entroncarán dando un resultado muy peculiar y autóctono, deslumbrante, que diferenciará notablemente el Islam occidental del oriental. De hecho, los musulmanes han conquistado todo el Próximo Oriente y el norte de África en apenas ochenta años, y quieren convertir el Mediterráneo en un «lago musulmán». El Islam es una religión que anhela la universalidad y por eso los musulmanes se lanzan a predicarlo y extenderlo por toda la tierra. La Península Ibérica está en su camino y llegan con la intención de que el Islam sea la religión de la gente que aquí vive.

Después de vencer a RODRIGO, el ejército musulmán se divide en varios cuerpos que avanzan rápidamente.


Después de vencer a Rodrigo, el ejército musulmán se divide en varios cuerpos que avanzan con gran rapidez por el sur de la península siguiendo el itinerario trazado por las viejas calzadas romanas. TARIK continúa hacia Écija y Córdoba.

TARIK toma Écija, Córdoba, Málaga, Granada, Martos, Jaén, Úbeda.


TARIK avanza por el Guadalquivir, y cerca de Écija tiene lugar una nueva batalla en campo abierto, dada por los restos del ejército real y refuerzos de la provincia Bética, que se han podido reorganizar gracias a la resistencia de Sevilla. Lo árabes vencen de nuevo, la ciudad se les rinde y siguen rápidamente para tomar Córdoba por sorpresa (excepto la ciudadela, todos cuyos defensores son asesinados por los árabes tras rendirla el conde visigodo de la ciudad). Luego continúan para tomar, ya casi sin resistencia, otras ciudades de la Andalucía oriental, como Málaga y Granada por el sur y Martos, Jaén y Úbeda por el norte.

MUSA conquista Cáceres y Talavera la Vieja, hasta llegar a Toledo. Allí se le une TARIK. El rey visigodo OPPAS, huye.


MUSA continúa por la calzada romana, conquistando Cáceres y Talavera la Vieja, hasta llegar a Toledo. Toledo es conquistada por Musa, casi sin resistencia. En la fecha, se proclama la dominación islámica en Toledo por su gobernador musulmán, haciendo huir al nuevo rey visigodo, OPPAS, que quizás muere pronto o que, al menos, ya no vuelve a ejercer como tal, y ejecutando a cuantos nobles hay en la ciudad aunque muchos de ellos huyen antes de que sea sitiada. Abandonada de antemano por quienes podrían haberla defendido, la tímida resistencia que puede oponer la ciudad es rápidamente vencida. En Toledo, TARIK se une al ejército de MUSA. Para ello TARIK ha seguido la calzada romana que va desde Linares, ciudad ya controlada por los árabes, pasando por Despeñaperros y Consuegra (Consabura), hasta Toledo; dejando algunos contingentes en el sur. Los nobles que logran escapar, con todas las riquezas que pueden reunir, huyen hacia el norte. Unos refuerzan al rey Agila II, en el nordeste (como el propio Arzobispo de Toledo, Sinderedo), y otros se dirigen hacia las plazas fuertes cercanas a la zona gallega. MUSA decide acabar en Toledo el invierno.