PAÍSES BAJOS ESPAÑOLES (1555-1714)

Total de piezas: 86

FELIPE II decide reprimir por la fuerza la revuelta en los Países Bajos.


FELIPE II consciente de la creciente audiencia del calvinismo como oposición estructurada a su autoridad y sin querer transigir con algunas reivindicaciones, aprovechando que la amenaza turca cede debido sin duda a la muerte del poderoso sultán Solimán, decide reprimir por la fuerza la revuelta en los Países Bajos. Así, un ejército de 10.000 veteranos españoles recibe la orden de marchar desde Lombardía a los Países Bajos para restaurar el poder real. La expedición, al mando de FERNANDO ALVAREZ de Toledo, tercer duque de ALBA, uno de los más prestigiosos generales españoles, parte hacia Bruselas en abril de 1567

Los intereses económicos en juego en los Países Bajos son de la mayor importancia para España.


Los intereses económicos en juego son de la mayor importancia. En efecto, España dirige hacia los puertos de los Países Bajos, gran parte de sus exportaciones, que, en su mayoría, están compuestas de productos sin elaborar y coloniales. De todos ellos sobresale con distancia abrumadora la exportación de la lana. Los Países Bajos reciben el 60% de la lana producida en España y si comprobamos la importancia de la ganadería ovina en su economía, obtendremos una fiel expresión de la trascendencia de este tráfico.

Esta pieza también aparece en ... FELIPE II el Prudente (Rey de España) (1556-1598)

Fernando Álvarez de Toledo, Duque de Alba reemplaza a Margarita en la gobernación de los Países Bajos.


En el mes de agosto del año 1567, estallan una serie de disturbios y protestas. MARGARITA de Parma no recibe ningún apoyo por lo que tiene que recurrir a la diplomacia para separar a la nobleza del levantamiento popular. Una vez logrado esto, el levantamiento empieza a ser sofocado, aunque demasiado tarde según el criterio de FELIPE II, quien nombra a FERNANDO ÁLVAREZ de Toledo, Duque de Alba (descendiente del rey Alfonso XI de Castilla), para reemplazar a su hermana Margarita en la gobernación de los Países Bajos.

Fernando Álvarez de Toledo, tercer duque de Alba crea en Bruselas, el Tribunal de la Sangre.


FERNANDO ÁLVAREZ de Toledo, tercer duque de Alba crea en Bruselas (Flandes/Bélgica) el Tribunal de la Sangre. El Tribunal de los Tumultos, conocido por los holandeses como Tribunal de la sangre se crea para juzgar a los culpables de los desórdenes acaecidos el año anterior en los que los calvinistas asaltaron las iglesias para quemar las imágenes de los santos que ellos encontraban heréticas. El tribunal condenará a muerte a centenares de flamencos a los que confiscará sus propiedades, entre ellos a los condes de Egmont y Horn, dos de los principales nobles flamencos, decapitados en Bruselas y cuyas cabezas estarán expuestas tres horas. La represión ejercida por Tribunal de los Tumultos y el duque de Alba, al que llamaron “el duque de hierro”, creará un profundo resentimiento en los Países Bajos contra el rey, el duque y los españoles, y será uno de los motivos que alimentarán la sublevación de los Países Bajos. En el resto de Europa se alzarán voces en contra de la represión, principalmente de los príncipes protestantes alemanes, que presionarán a los embajadores españoles pidiendo menos rigor en las penas.

En los Países Bajos, el duque de ALBA cometerá diversos errores políticos.


En los Países Bajos, el duque de ALBA cometerá diversos errores políticos. Uno de ellos al querer instaurar, en la fecha, el impuesto de la alcabala para sufragar los gastos militares y administrativos que ocasiona el gobierno de aquellas provincias, olvidando el impacto negativo que puede producir esa tasa en toda la economía neerlandesa.

Batalla de Heiligerlee. inicio «formal» de la conocida como «Guerra de los Ochenta Años».


El inicio «formal» de las operaciones bélicas de la conocida como «Guerra de los Ochenta Años» entre las Diecisiete Provincias de los Países Bajos y España se da en la batalla de Heiligerlee el 23 de mayo de 1568, con la victoria de las tropas de Luis de Nassau, hermano de Guillermo de Orange, sobre las tropas locales del Imperio, que intentan evitar la confrontación. Las tropas de Luis serán derrotadas a su vez por los tercios dirigidos por duque de Alba en la batalla de Jemmingen, quedando el ejército holandés destrozado (con apenas un centenar de muertos en el ejército real).

Toda una política de «sangre y hierro» es llevada a cabo por el duque de ALBA en los Países Bajos.


Toda una política de «sangre y hierro» es llevada a cabo por el duque de ALBA en los Países Bajos. Más de diez mil soldados permanecen estacionados bajo su mando en estos territorios y a cualquier revisión actual -y actualizadora- de su figura le ha de ser difícil exculpar de su actitud sangrienta por mucho que ésta haya sido exagerada y distorsionada por sus enemigos. Para muchos, FELIPE II y el duque son responsables ante la historia sin ningún tipo de paliativo de un rigor excesivo, rotundo, desproporcionado y criminal, aunque sea cierto que con ello se reducía el avance de los herejes y protestantes sobre los reinos de Europa. No puede dejarse de tener en cuenta, sin embargo, que estas mismas represalias son moneda corriente en la Europa de la segunda mitad del siglo XVI.

Levantamiento de las provincias calvinistas del norte, dirigidas por Guillermo de Orange.


Con Guillermo fuera de Holanda y sin muchos apoyos y con los principales líderes decapitados parece que el duque de Alba ha terminado con la rebelión y urge al rey a poner en práctica la segunda parte del plan, el viaje del rey a Flandes ejerciendo el papel de rey clemente con sus súbditos. El rey no puede, o no quiere, viajar a Flandes, dejando al duque de Alba solo en su papel de represor. La falta de dinero para pagar a sus ejércitos lleva al duque a imponer un impuesto (alcabala) del diez por ciento sobre todas las compraventas, medida que es vista como un castigo colectivo, y que vuelve a poner en su contra a la población. Es el principio de la Guerra de los Ochenta años. Levantamiento de las provincias calvinistas del norte, dirigidas por Guillermo de Orange. El conflicto durará hasta la Paz de Westfalia (1648).

EGMONT y HORN son decapitados, por el delito de rebelión, en la gran plaza de Bruselas.


El Consejo de Tumultos o «Consejo de la Sangre», creado por el duque de Alba para juzgar a los rebeldes y que se compone de siete miembros, condena a muerte el 3 de junio, desoyendo las peticiones de moderación de MARGARITA de Parma- a los dirigentes rebeldes, EGMONT y HORN, que son decapitados, por el delito de rebelión, en la gran plaza de Bruselas, el 5 de junio. (En esta plaza, en la fachada de un edificio -Museo de Historia de Bruselas- frente al ayuntamiento, al otro lado de la plaza, hay una placa conmemorativa de este hecho). GUILLERMO de Orange huye a Alemania consolidándose su rebeldía y su ruptura con FELIPE II. Con Guillermo fuera de Holanda y sin muchos apoyos y con los principales líderes decapitados parece que el duque de Alba ha terminado con la rebelión y urge al rey a poner en práctica la segunda parte del plan, el viaje del rey a Flandes ejerciendo el papel de rey clemente con sus súbditos. El rey no puede, o no quiere, viajar a Flandes, dejando al duque de Alba solo en su papel de represor. La falta de dinero para pagar a sus ejércitos lleva al duque a imponer un impuesto (alcabala) del diez por ciento sobre todas las compraventas, medida que es vista como un castigo colectivo, y que vuelve a poner en su contra a la población.

La batalla de Jemmingen, es una victoria total del ejército español sobre las fuerzas rebeldes holandesas.


La batalla de Jemmingen, librada el 21 de julio de 1568 en el marco de la Guerra de los Ochenta Años, es una victoria total del ejército español al mando del duque de Alba en la que derrota por completo a las fuerzas rebeldes holandesas comandadas por LUIS de Nassau.

Esta pieza también aparece en ... FELIPE II el Prudente (Rey de España) (1556-1598)