La madre de todas las batallas se riñe el 16 de julio de 1212 en las Navas de Tolosa, un terreno despejado entre los montes de sierra Morena, -a unos cientos de metros de la actual autopista de Andalucía a su paso por Santa Elena, provincia de Jaén-. Está muy bien localizado el campo de batalla porque aun hoy afloran restos de armas, particularmente puntas de flecha almohades. Y eso que los campesinos de la comarca las recogieron durante siglos para fabricar con ellas sus aperos de labranza.
BATALLA DE LAS NAVAS DE TOLOSA (1212) (Almohades contra cristianos)
Total de piezas: 13
Los vencedores en la batalla de las Navas, toman Baeza y Ubeda dónde efectúan numerosos prisioneros.
Tres días después de la batalla de las Navas, los vencedores toman Baeza y Ubeda dónde efectúan numerosos prisioneros. Después de este fracaso, los almohades no pueden poner resistencia a las huestes cristianas. La derrota de las Navas de Tolosa acelera la descomposición del imperio almohade. El día 23 de julio, los cristianos -posiblemente afectados por una epidemia de disentería- emprenderán el camino de regreso.
La Reconquista de la Península Ibérica podría haber terminado después de la gran victoria cristiana de las Navas de Tolosa.
La Reconquista de la Península Ibérica podría haber terminado definitivamente este año, después de la gran victoria cristiana en la Batalla de las Navas. Pero precisamente a partir de esta fecha, la vida se tornó fatal por la horrorosa esterilidad que afligió a las provincias castellanas. Moríanse hombres y ganados; se devoraban los animales más inmundos, y, lo que es más horrible, se robaban los niños para comerlos.

