BATALLA DEL EBRO, CAÍDA DE CATALUNYA Y FIN DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA DE 1936

Total de piezas: 56

Se produce la ocupación de Lérida y Gandesa, por Ias tropas franquistas.


Se produce, en la fecha, la ocupación de Lérida y Gandesa, por Ias tropas franquistas (ejército marroquí). Empieza la ocupación de Catalunya. No obstante, el frente permanecerá estancado en la ciudad del Segre durante nueve meses, hasta el asalto final.

Un contingente de jóvenes de entre los 17 y 18 años, tienen que incorporarse al Ejército Popular.


En la fecha, un contingente de jóvenes de entre los 17 y 18 años, tienen que incorporarse al Ejército Popular republicano de forma inmediata para integrarse a las fuerzas que ya están luchando en los distintos frentes de guerra. Es la quinta del 41 (año de su licenciamiento), la cual con el paso del tiempo será conocida como «la Quinta del biberón». Cuando se presenta en el Parlamento el decreto de movilización de la quinta del 41, el día 12 de abril de 1938, la líder anarquista Federica Montseny manifiesta: ¿Dieciocho años…? ¡Pero si todavía se tomarían el biberón!. Así se llamarían a las levas republicanas de 1938 y 1939 en todo el territorio que aún controlaba la República durante los últimos años de la guerra civil española. En aquel momento, las tropas franquistas habían atacado Lérida, Gandesa, Balaguer, Tremp y Camarasa y se estaban haciendo con el control de los últimos puntos de resistencia republicana. En total fueron llamados en filas unos 30.000 jóvenes nacidos en 1920 y 1921, entre los que se contarían futuras personalidades como Jesús Blasco. Primeramente tenían que cubrir tareas auxiliares, pero el 25 de julio de 1938 ya participaban en la ofensiva republicana de la batalla del Ebro, cuando sólo tenían diecisiete años.

Los ejércitos franquistas siguen empantanados al norte de Castellón.


La chocante decisión de Franco de detener la ofensiva sobre Catalunya da un respiro al maltrecho y desmoralizado Ejército del este que viene cediendo terreno por la provincia de Lleida, y permite engrosar y fortalecer las unidades mandadas por los republicanos y que han logrado traspasar los puentes del Ebro. Mientras los ejércitos franquistas siguen empantanados al norte de Castellón y se mueven dificultosamente por el Alto Maestrazgo, los republicanos quieren calibrar la capacidad combativa de las unidades que vienen organizándose en Catalunya en una operación de alcance limitado, cuyo primer objetivo será recuperar las vitales centrales hidroeléctricas de Pobla de Segur y Tremp y eliminar las cabezas de puente establecidas por los nacionales al Este del Segre y del Noguera Pallaressa. El 22 de mayo se inicia la operación (22/5-16/6). No se consiguen los objetivos

Bombardeo de Granollers por las tropas franquistas en el que mueren un mínimo de 224 personas.


Bombardeo de Granollers por las tropas franquistas en el que mueren un mínimo de 224 personas y resultan heridas más de 165. Unos ochenta edificios quedan destrozados. Exceptuando los bombardeos de Barcelona y de Figueres, éste es el ataque más feroz y sangriento de la Guerra Civil en Catalunya, en el que más víctimas mueren de una sola vez. Cinco trimotores del tipo Savoia S-79 de la aviación italiana -y no junkers alemanes, como se ha especulado hasta hace poco años- lanzan 60 bombas sobre el centro de Granollers. Cuatro toneladas de metralla. Son las nueve y cinco de la mañana. El bombardeo durará un minuto. Más de la mitad de los muertos son mujeres y una quinta parte, menores de quince años.

Juan NEGRÍN declara que Valencia caerá a menos que se lance un ataque diversivo en otro punto.


El 12 de julio de 1938, el jefe de gobierno Juan NEGRÍN declara que Valencia caerá a menos que se lance un ataque diversivo en otro punto. El general Vicente Rojo, Jefe de Estado Mayor, propone que se lance un ataque masivo por el Ebro con el ambicioso (e irreal) objetivo de tratar de unir de nuevo las dos zonas republicanas y distraer, al mismo tiempo, la atención de los ejércitos de FRANCO que se dirigen hacia Valencia. Para ello se forma el Ejército del Ebro compuesto por 80.000 hombres recuperados de unidades desorganizadas durante la ofensiva franquista de Aragón. Parece increíble que la República, dividida y con un evidente cansancio tras dos años de dura guerra pueda estar aún en disposición de tomar la ofensiva.

Por la zona norte, en el sector entre Mequinenza y Fayón, los republicanos cruzan el río.


Por la zona norte, en el sector entre Mequinenza y Fayón, los republicanos cruzan el río con 9.500 hombres, estableciendo un frente avanzado inicialmente exitoso.

Por la zona central -entre Fayón y Cherta- la operación resulta un éxito ( también inicial ).


Por la zona central -entre Fayón y Cherta- la operación resulta un éxito ( también inicial ). El paso del río entre Ribarroja y Benifallet coge por sorpresa las fuerzas franquistas y el frente cae a favor de los republicanos: Ascó y Flix son ocupados y progresivamente caen también Mora de Ebro, la Ermita de Sant Gironi, Benisanet, Miravet, el Pinell de Brai, Bot, Prat de Compte, el río Canaletas, la Ermita de la Fontcalda, La Fatarella, Camposines, Cobera de Ebro, la Ermita de Santa Magdalena y las sierras de la Fatarella, Perles, La Picosa, Cavalls y Pandols. Las fuerzas republicanas llegan a los alrededores de la Pobla de Masaluca, en Villalva dels Arcs llegan a ocupar el Cementerio.

Empieza la batalla conocida por «Batalla del Ebro», la más larga y más cruenta de toda la Guerra Civil.


La batalla conocida por «Batalla del Ebro», la más larga y más cruenta de toda la guerra, empieza a las 0,15 horas de la madrugada del día 25 de Julio de 1938, festividad de San Jaime, cuando el ejército republicano empieza a cruzar el río Ebro entre las localidades de Mequinenza y Amposta, por tres flancos diferentes. (Hasta este momento la línea del frente está situada siguiendo el curso del río, en Mequinenza, García, Mora la Nueva, Ginestar, Rasquera, Benifallet, Tivenys, Tortosa y Amposta ). El paso se hace con cualquier embarcación que flote y con la disposición de puentes de pontones. Con el general Juan Modesto al frente, 80.000 hombres escasamente provistos, protegidos por 100 cazas suministrados por la Unión Soviética, comienzan una ofensiva. Con esta ofensiva, que se prolongará durante cuatro meses, el ejército republicano pretende unir las zonas noreste y centro-este.