Finaliza en Praga el VI Congreso del PCE, en el que Santiago CARRILLO sustituye a la Pasionaria en la secretaria general.
FRANCO Y FRANQUISMO EN ESPAÑA (1936-1975)
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Francisco Franco Bahamonde, llamado «el Caudillo» y «el Generalísimo», fue un militar y dictador español, impulsor, junto a otros altos cargos de la cúpula militar, del golpe de Estado de julio de 1936 contra el gobierno democrático de la Segunda República, cuyo fracaso desembocó en la Guerra Civil Española. Fue investido como jefe supremo del bando sublevado ejerciendo como jefe de Estado de España desde el término del conflicto hasta su fallecimiento en 1975 y como jefe de Gobierno entre 1938 y 1973.
En España, las décadas de los años 60 y 70 fueron el periodo de mayores transformaciones económicas y sociales de la etapa contemporánea.
Las décadas de los años sesenta y setenta fueron el periodo de mayores transformaciones económicas y sociales de la etapa contemporánea del estado español, cuando se produjo el definitivo paso de población del campo a las ciudades y una importante y generalizada industrialización, gracias al auge económico europeo y a las medidas liberalizadoras del Plan de Estabilización de 1959. El Plan tuvo como continuación los planes de desarrollo, el comisario de los cuales fue el catalán Laureano López Redondo. Estos planes tuvieron poca eficacia real, puesto que las directrices de planificación sólo eran obligatorias para los estamentos públicos y las empresas privadas prefirieron guiarse por los criterios del mercado, aunque no coincidieran con las recomendaciones de los planes.
En España se produce un primer intento de adoptar el modelo de estado de bienestar durante el franquismo en la década de los años 60.
El concepto de estado del bienestar surge entre las sociedades democráticas y desarrolladas de Europa una vez se puso punto final a la Segunda Guerra Mundial. El estado del bienestar no es otra cosa que el conjunto de medidas económicas y sociales impulsadas por los diferentes gobiernos de cada país, que intentan garantizar y proteger los servicios ciudadanos mínimos necesarios por lograr una vida digna y segura. Los impuestos son la base del estado del bienestar. A partir de la recaudación de estos impuestos, el estado puede financiar y garantizar servicios públicos como la sanidad la educación, las pensiones, el ocio o la cultura. En España hubo un primer intento de adoptar este modelo, durante el franquismo, al intentar ensayar una fórmula similar durante la década de los años 60.
DALÍ empieza a trabajar en un teatro y museo personal, levantados sobre su casa natal en Figueras.
En 1960 DALÍ empieza a trabajar en un teatro y museo personal, levantados sobre su casa natal en Figueras; Es el mayor de sus proyectos individuales, y a él dedicará buena parte de sus energías hasta 1974. Incluso más adelante, a mediados de los 80, realizará algunas reformas menores en el edificio.
Los últimos militares españoles abandonan el islote de Perejil.
Los últimos militares españoles abandonan el islote de Perejil. Desde este momento realiza visitas esporádicas alguna que otra patrulla de la Guardia Civil. Lo mismo hacen algunas lanchas del Ejército marroquí. Según España, comienza el statu quo según el cual ninguno de los dos países ocupa de forma estable el islote.
La llegada de la fase ‘desarrollista’ supone la llegada a las esferas gubernamentales de una nómina importante de altos cargos catalanes.
Si la presencia de ministros catalanes en Madrid fue escasa durante la dictadura franquista, la llegada de la fase ‘desarrollista’ supuso la llegada a las esferas gubernamentales de una nómina importante de altos cargos. Sobre todo se trataba de técnicos que trabajaban en el área económica y que en muchas ocasiones llegaron a los cargos gracias al papel de Laureano López Redondo. Entre los economistas hace falta destacar Lluc Beltrán Flórez, secretario general de la Comisaría del Plan de Desarrollo; Fabià Estapé, comisario adjunto del Plan; Santiago de Cruïlles, miembro del Opus Dei que ocupó varios cargos del área económica; Santiago Udina, vicesecretario de Obras Públicas; Joan Sardà, adjunto a la dirección del Banco de España; Manuel Ortínez o Joan Antoni Samaranch. Ministros catalanes. La presencia de ministros catalanes durante el franquismo fue mínima. Durante la dictadura esta presencia se limitó a los nombres de Eduard Aunós, Demetrio Carceller, Pere Vado Villalbí y, ya a las postrimerías del régimen, de Laureano López Redondo. Curiosamente, estos dos últimos fueron ministros sin cartera.
Dolores Ibárruri, secretaria general del partido comunista español, es sustituida por Santiago Carrillo y designada presidenta del partido.
En 1960, Dolores Ibárruri, secretaria general del partido comunista español, es sustituida por Santiago Carrillo y designada presidenta del partido.
Dolores Ibárruri presenta su dimisión para pasar a ocupar el cargo de Presidenta del partido.
En 1960, Dolores Ibárruri presenta su dimisión, para pasar a ocupar el cargo de Presidenta del partido. La sustituirá en sus funciones Santiago Carrillo.
La radio tuvo un papel importantísimo en las distracciones populares de la época.
La radio tuvo un papel importantísimo en las distracciones populares de la época. Las famosas y larguísimas radionovelas, los consultorios femeninos, las campañas benéficas, el teatro, las informaciones puntuales y otros tipos de servicios fueron hegemonizados por la radio hasta final de la década de los años sesenta, cuando la competencia televisiva hizo temer, erróneamente, por su continuidad. Las dos emisoras barcelonesas más importantes eran Radio Barcelona, de la cadena SER, y Radio Nacional de España en Barcelona, de titularidad estatal. Radio Barcelona popularizó algunos locutores como Joaquín Soler Serrano y estableció desde 1954 (30º aniversario de su fundación) los premios Ondas. Por otro lado, el 1966 surgió Radio Peninsular, que dependía de Radio Nacional de España.
El eco de la campaña contra GALINSOGA consigue finalmente su destitución.
La campaña iniciada en Barcelona que tenía como finalidad la destitución del director de La Vanguardia, Sr GALINSOGA, consiguió, por fin, el objetivo buscado. En efecto, el eco de esta campaña provocó que GALINSOGA fuese destituido en febrero de 1960. Esta campaña de protesta tuvo como elementos de presión la petición a los subscriptores del diario para que se diesen de baja, al mismo tiempo que se pedía a los anunciantes que retirasen la publicidad. Les ventas del periódico cayeron y la acción dirigida, entre otros, por jóvenes de l’Acadèmia de la Llengua Catalana, consiguió su objetivo.

