CARLOS I (Rey de España, 1516-1556) / CARLOS V (Emperador del SIRG, 1520-1556)

Total de piezas: 374

Carlos I de España y V de AlemaniaCarlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico, llamado «el César», reinó junto con su madre Juana la Loca —esta última de forma solamente nominal— en todos los reinos y territorios de España con el nombre de Carlos I desde 1516 hasta 1556.

(Ver Genealogía de Carlos I de España)

CARLOS I asiste a las Cortes Generales de Monzón, convocadas para el 1 de junio de 1528.


CARLOS I asiste a las Cortes Generales de Monzón, convocadas para el 1 de junio de 1528

CARLOS I nombra a Hernán CORTÉS Gobernador del territorio conquistado, en Mesoamérica.


Tras la conquista sobre los mexicas y otros pueblos de Mesoamérica, realizada entre 1519 y 1521, el emperador CARLOS I nombra a Hernán CORTÉS Gobernador del territorio conquistado, le concede la Encomienda de Santiago, el marquesado de Oaxaca, el señorío sobre extensos territorios, y otros honores. Por su parte CORTÉS, en premio a las hazañas de su gente, les otorga tierras e indios para que las trabajen; pero el rey se opone al desarrollo de una aristocracia rural con aspiraciones señoriales, y los conquistadores tienen que conformarse con las encomiendas. La encomienda es una institución característica de la colonización española de América y Filipinas, establecida como un derecho otorgado por el Rey en favor de un súbdito español (encomendero) con el objeto de que éste perciba los tributos que unos determinados indígenas deben pagar a la corona, en consideración a su calidad de súbditos de la misma; a cambio, el encomendero debe cuidar del bienestar de los indígenas en lo espiritual y en lo terrenal, asegurando su mantenimiento y su protección, así como su adoctrinamiento cristiano.

Esta pieza también aparece en ... HERNÁN CORTÉS  • VIRREINATO DE NUEVA ESPAÑA

Prohibición de traer a la Península -Ibérica- a originarios de las Indias.


Prohibición de traer a la Península -Ibérica- a originarios de las Indias.

Derrocamiento del lord canciller inglés, cardenal Tomás WOLSEY. El sucesor es Tomás MORO.


Derrocamiento del lord canciller inglés, cardenal Thomas WOLSEY, que no ha podido conseguir la aprobación de la curia romana para el divorcio de ENRIQUE VIII de CATALINA de Aragón. El sucesor es Thomas MORO. Era éste un hombre de Estado, erudito y escritor, padre amante y todo un caballero. Su obra más conocida es Utopía, un ejemplo temprano de ciencia ficción en el que se describe un gobierno ideal. El libro se publicó en 1516. Moro servirá a ENRIQUE VIII en varios cargos y, finalmente, es nombrado canciller a la caída de WOLSEY, en gran parte contra la voluntad del propio interesado.

A poco de consumada la Conquista de Tenochtitlán, el territorio adquiere una definición geográfica: la Nueva España


A poco de consumada la Conquista de Tenochtitlán, el territorio adquiere una definición geográfica: la Nueva España, denominación que será luego aplicada políticamente al reino o gobierno en el centro de México y también al virreinato, con una jurisdicción mayor que abarcará a otras. El descubrimiento, la Conquista y la colonización de nuevas tierras contribuirán poco a poco a consolidar el imperio español, y serán base de la empresa comercial a la que se entregará inicialmente la Corona castellana para acrecentar su poderío. Grupos de españoles saldrán a conquistar y colonizar desde España o América para entregarse a una empresa mixta (pública y privada), porque el reino de Castilla tiene pocos recursos para emprenderla por sí sola. En su mayor parte, aquélla es patrocinada por particulares asumiendo la forma mixta, éstos la proponen y organizan, la Corona la autoriza, participa en los beneficios y la fiscaliza. La Conquista de Tenochtitlán abrió paso a la colonización, y ésta trajo consigo la necesidad de implantar instituciones. Paralela y gradualmente, se produjo el fenómeno del mestizaje, fenómeno que resultó de la amalgama físico cultural española e indígena.

Esta pieza también aparece en ... VIRREINATO DE NUEVA ESPAÑA

La Conquista de Tenochtitlán abre paso a la colonización. Se implantarán instituciones.


La Conquista de Tenochtitlán abre paso a la colonización, y ésta traerá consigo la necesidad de implantar instituciones así como formas de vida diferentes. Paralela y gradualmente, se producirá uno de los elementos más singulares de la historia mexicana: el mestizaje, fenómeno que resultará de la amalgama físico cultural española e indígena. Como justificación a la conquista material que se está llevando a cabo en las tierras recién descubiertas, es imprescindible para la Corona la ayuda y participación de órdenes religiosas que se dediquen a enseñar a los indígenas la religión católica. Amparados bajo la idea de que los indios son semisalvajes e idólatras, los conquistadores encuentran en la evangelización el pretexto para intervenir en sus vidas e imponer la cultura española.

Los príncipes que se oponen a CARLOS I, formulan una declaración, que comienza así: Protestamos…


Los príncipes que se oponen a CARLOS I, formulan una declaración, «Protesta de Spira», que comienza con estas palabras: Protestamos y confesamos públicamente ante Dios, nuestro único Creador, Mantenedor, Redentor y Salvador… que para nosotros y para cada cual, en todo cuanto hagamos, ahora y más tarde, obrando siempre conforme a lo profetizado y lo dicho en los Evangelios, nos sostenemos en Su santa Palabra,… y nos oponemos a las conclusiones de la anterior Dieta de Espira (en la que se anulaba la decisión tomada en 1526)… El verbo latín protestari, empleado al principio de la mencionada declaración, no significa solamente protestar en el sentido de presentar una objeción, sino también de confesar o testificar.

CARLOS V ordena a los gobernantes alemanes que presten su colaboración al rey contra el luteranismo.


En 1529, sintiéndose CARLOS V lo suficientemente poderoso para hacer frente a las resoluciones de la Dieta, anula la decisión adoptada en 1526 y ordena a todos los gobernantes alemanes que obedezcan las decisiones tomadas en Worms, o sea, que presten toda su colaboración al emperador contra el luteranismo y no se permita más la propagación de las nuevas doctrinas y que se tolere la religión católica aun allí donde se han introducido ya las novedades. En esta ocasión, cinco príncipes y las máximas autoridades de otras tantas ciudades alemanas se enfrentan al emperador elevándole una enérgica protesta «Protesta de Spira». La actuación de estos príncipes «protestando» da el nombre de protestantes a los seguidores de LUTERO y en general a todos los que a partir de entonces seguirán su doctrina y la de los demás «reformadores»