El primer nacionalismo de «acción directa» en España había sido el catalanismo radical impulsado por Maciá tras la Primera Guerra Mundial, y una respuesta a él fue la formación de la primera organización nacionalista extremista españolista, La Traza. Esta organización se crea en Barcelona en 1923 y sigue a la aparición, también en Barcelona, de una publicación llamada «La camisa negra» que, aunque sólo contará con un único número en 1922, constituirá la primera expresión en España de un intento de imitar el fascismo italiano. Aunque las diversas expresiones del catalanismo político se movieron casi siempre en la dirección de un marco constitucional y parlamentario, algunos catalanistas sienten una fascinación inicial por el auge del fascismo italiano.
ALFONSO XIII el Africano (Rey de España) (1886 / 1902 -1931)
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No existe una verdadera oposición capaz de convertirse en auténtica alternativa al sistema de la Restauración.
Por otro lado, apenas si se puede decir que hubiera una verdadera oposición capaz de convertirse en auténtica alternativa al sistema de la Restauración. En primer lugar el republicanismo había perdido su fuerza y el socialismo la tenía aún muy pequeña. Mientras que los diputados republicanos suponían el 9% del Parlamento en el año 1910, en 1923 eran tan sólo el 2%. Los reformistas de Melquíades Álvarez no pasaban de ser a estas alturas más que una familia del liberalismo. Los radicales eran progresivamente más moderados en sus planteamientos. En Barcelona el voto republicano era superado de forma clara por el de los regionalistas y en Madrid, apenas un 10% estaba por debajo del voto maurista. En cuanto a los socialistas estaban viendo cómo su sindicato se estabilizaba en torno a los 200.000 afiliados. La victoria electoral que consiguieron en Madrid en el año 1923, en realidad, fue el producto de la fragmentación del voto adversario pues estaban por debajo del 15% del electorado.
Desde principios de 1923 se rumorea la posibilidad de que se produzca un golpe militar.
Ya desde principios del año 1923 son muy frecuentes los rumores acerca de la posibilidad de que se produzca un golpe militar, sobre todo en la prensa. Se comienza a apelar de una manera clara a una solución de tipo autoritario desde muy diversos sectores políticos. Sin duda, el general Valeriano Weyler es un firme candidato al ejercicio de un régimen dictatorial, aunque luego sin embargo resulte uno de los escasísimos defensores del régimen constitucional cuando éste esté en peligro. También el general Aguilera juega un papel semejante, y además tiene el apoyo de algunos elementos intelectuales procedentes de la izquierda; pero un sonoro incidente con el político conservador Sánchez GUERRA arruina sus posibilidades, que por otra parte son bastante limitadas, ya que carece de la suficiente habilidad e inteligencia para ese propósito. Mientras que la prensa diaria especula con la posibilidad de una dictadura, quizá el Rey puede tener la tentación de una solución autoritaria temporal. En realidad, aunque ALFONSO XIII tiene la tendencia a intervenir con una cierta insistencia en asuntos de política partidista, sin embargo no se vislumbran tendencias dictatoriales en el monarca, fundamentalmente porque él mismo sabe muy bien lo que se pondría en juego en caso de que fuera así.
A comienzos de 1923, los sectores más radicales de la CNT se impusieron y quizá fueron incluso los causantes del asesinato del propio Salvador Seguí.
Las frecuentes detenciones de los dirigentes de la CNT más conocidos, que eran también los más moderados, impidió que se pudiera consolidar la tendencia sindicalista. En el año 1922 pareció poder llegar a triunfar cuando se repudió la anterior identificación con el comunismo. Pero de nuevo, a comienzos de 1923, los sectores más radicales se impusieron y quizá fueron incluso los causantes del asesinato del propio Salvador Seguí. Cuando se acercaba la Dictadura los sindicatos habían perdido fuerza y prestigio y, al mismo tiempo, reaparecía el terrorismo, diseñando una situación cuyo obvio resultado fue facilitar el golpe de Estado.
Disolución de las Cortes españolas y convocatoria de elecciones generales
Disolución de las Cortes españolas y convocatoria de elecciones generales
La Lliga pierde en Barcelona las elecciones provinciales. CAMBÓ dimite de sus cargos y se marcha de viaje.
La espiral de violencia vuelve a desencadenarse en Barcelona. La CNT y el Sindicato Libre se disputan el terreno. Las corporaciones patronales están hartas de la situación. El capitán general de Catalunya, Miguel PRIMO de RIVERA, tiene las simpatías de las fuerzas vivas barcelonesas y, además, parece favorable al regionalismo. La Lliga pierde en Barcelona las elecciones provinciales de junio de 1923. CAMBÓ, blanco de las críticas nacionalistas catalanas, dimite de sus cargos y se marcha de viaje.
El Rey ALFONSO XIII piensa en la posibilidad de nombrar un gobierno militar del Ejército como corporación.
En realidad, la situación del régimen parlamentario español es tan grave, que durante el verano del año 1923 el Rey piensa en la posibilidad de nombrar un gobierno militar del Ejército como corporación y que además sea aceptado por los políticos; esto sería tan sólo un paréntesis para luego volver otra vez a la normalidad constitucional. Incluso ALFONSO XIII consulta su proyecto al hijo de Antonio Maura, pero éste aconseja al monarca que no tome ninguna iniciativa. ALFONSO XIII piensa seriamente en abdicar ya que no ve ninguna salida a la desesperada situación.
La Unión Socialista de Catalunya (USC) se forma en Barcelona.
La Unión Socialista de Catalunya (USC) se forma en Barcelona el 8 de julio de 1923 como resultado, entre otros causas, del alejamiento del PSOE de las posturas filocatalanistas. De ideología socialista y respetuosa con el juego parlamentario, mantiene planteamientos de aspecto nacionalista y defiende un amplio proyecto de reformas sociales. Sus primeros líderes son Gabriel Alomar, Rafael Campalans y Manuel Serra y Moret, que adoptan como órgano de expresión el setmanari «Justicia Social». Durante la dictadura, desaparece de la escena pública. A partir de 1930, cuando se consolide definitivamente como partido, será dirigido, entre otros, por Joan Comorera y Rafael Folch. El 1931 firmará una alianza electoral con ERC y en 1934 se integrará en el PSUC.
También la burguesía catalana y dirigentes del Foment del Trebal nacional dan soporte al golpe de Estado de MIGUEL PRIMO DE RIVERA.
También la burguesía catalana da soporte al golpe de Estado de MIGUEL PRIMO DE RIVERA y dirigentes del Foment del Treball Nacional son los primeros en manifestar su adhesión. La dictadura, sin embargo, hará una política anticatalana.
Dos o tres ministros, entre ellos Manuel Portela Valladares, se oponen al golpe de Estado de Miguel Primo de Rivera.
En los momentos iniciales, después de producirse el golpe de Estado del 13 de septiembre, tan sólo dos o tres ministros, entre ellos Manuel Portela Valladares, se oponen al mismo. El Presidente del Gobierno, Manuel García Prieto, declara que el golpe de Estado le libera de unas enojosas tareas gubernamentales y Santiago Alba, una de las principales figuras del gabinete, presenta su dimisión. Incluso futuros dirigentes del régimen republicano que se instaurará en 1931 también muestran su asentimiento ante el golpe de Estado: así lo hace el futuro presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora. Incluso Manuel Azaña, que nunca ha estado de acuerdo con el régimen de la Dictadura, reconoce que éste ha sido bien recibido por el país que está «presidido por la impotencia y la imbecilidad». También los intelectuales que leen y colaboran en el diario El Sol muestran una actitud de benévola expectativa y se puede afirmar que, desde luego, en un primer momento, no hay una oposición a PRIMO de RIVERA. La opinión pública responde al golpe de Estado con un entusiasmo que sólo es comparable al que dos años más tarde mostrará con el advenimiento del régimen republicano.

