IMPERIO DE LOS ALMOHADES (1146-1248)

Total de piezas: 64

A la muerte de Al-MUSTANSIR, almohade. Las tribus almohades se disuelven y cada cual se va por su lado.


Al-MUSTANSIR, almohade, un hombre tranquilo e indolente que no sale en su vida de Marrakech, es muerto por una vaca brava, andaluza, que le asesta una cornada en el corazón. Atemperado el fanatismo religioso que las une, las tribus almohades se disuelven y cada cual se va por su lado. Exactamente el mismo fenómeno que dio al traste con el anterior imperio: el almorávide. Y, aunque los almohades seguirán hasta 1269 en el norte de África, su dominio puede considerarse terminado. Otro poder surge de las cenizas del imperio: los meriníes (o benimerines)

Finalizan las treguas que desde 1215 Castilla ha firmado con los almohades y FERNANDO III se prepara para reemprender la guerra.


En 1224 finalizan las treguas que desde 1215 Castilla ha firmado con los almohades y FERNANDO III se prepara para reemprender la guerra contra los musulmanes. Se producen varias batallas y se reconquistan varias plazas: Quesada, Andújar, Baeza, Capilla, etc…

Abi MUHAMMAD al-MAJLU (1224 – 1227), nuevo gobernante del Imperio almohade.


Abi MUHAMMAD al-MAJLU (1224), nuevo gobernante del Imperio almohade.

Surgen varios caudillos, entre los mas importantes tenemos a Ibn Hud que ya en 1217, controla primero Murcia.


Surgen varios caudillos, entre los mas importantes tenemos a Ibn Hud que ya en 1217, controla primero Murcia, luego Sevilla y el resto de la España musulmana y Zayan Ibn Mardanis que controla Valencia. Posteriormente Ibn Hud es derrotado por los cristianos y cae en desgracia. Finalmente surge Ben Alhamar en Arjona, que disputa a Ibn Hud la primacía. Pero ante la conquista de Valencia por los cristianos y la repentina y misteriosa muerte de Ibn Hud en Almería, queda como campeón único de la causa española.

Al-MAMUN (1227-1232). Nuevo gobernante de los almohades.


Al-MAMUN (1227-1232). Nuevo gobernante de los almohades

En 1227 una gran sequía trae el hambre a al-Ándalus y se producen grandes revueltas.


En 1227 una gran sequia trae el hambre a al-Ándalus y se producen grandes revueltas.

Después de años de esfuerzo y de una continua labor de preparación, la ciudad de Cáceres cae definitivamente en manos de ALFONSO IX.


Después de años de esfuerzo y de una continua labor de preparación, la importantísima ciudad de Cáceres cae definitivamente en manos de ALFONSO IX en el verano de 1227. Su toma representa el derrumbamiento de la resistencia almohade y el inicio del avance incontenible de los ejércitos leoneses por toda Extremadura.

Esta pieza también aparece en ... ALFONSO IX, rey de León (1188-1230)

El grueso de la flota de JAIME I entra en Portopí desde donde se inicia el asedio de la ciudad de Mallorca.


Pese a un temporal, algunas naves de las que se han dirigido a Mallorca, llegan a la Palomera el día 9/9 y otras el 10/9 en Santa Ponça, mientras que el grueso de la flota entra en Portopí el 12/9, desde donde después de librar violentos combates, se inicia el asedio de la ciudad de Mallorca, Madina Mayurca.

La ciudad de Mallorca resiste durante tres meses. La resistencia en otros puntos durará dos años.


Mallorca resiste durante tres meses. Poco después un poderoso de la isla proporciona al rey JAIME I víveres y medios para resistir, a la vez que su influencia, hasta que todas las partidas de Mallorca quedan al servicio del rey JAIME. La ciudad es conquistada al asalto por JAIME I el 31/12/1229. La resistencia en otros puntos de la isla durará, sin embargo, dos años, siendo exterminada, expulsada o reducida a esclavitud la población autóctona de las islas. Así, pues, en Mallorca, el elemento musulmán posterior a la conquista será muy escaso.

Los musulmanes de Menorca firman un juramento de vasallaje y aceptación del pago de un tributo.


En la primavera de 1231, JAIME I vuelve a Mallorca al tener noticias de una supuesta agresión del rey de Túnez y hace rendir a los castillos d’Alaró, Pollença y Santueri. Por otra parte, los musulmanes de Menorca firman en Capdepera un juramento de vasallaje y aceptación del pago de un tributo.