GUERRA FRANCO-PRUSIANA (1870-1871)

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Napoléon III se ve obligado a abdicar y a firmar el acta de rendición en el castillo de Bellevue.


NAPOLEÓN III se ve obligado a abdicar y a firmar el acta de rendición en el castillo de Bellevue. NAPOLEÓN III es llevado en cautividad a Wilhelmshoehe, cerca de Cassel. Escapará a Gran Bretaña, donde morirá transcurridos poco más de dos años. Es el último monarca que ha tenido Francia.

Las noticias sobre la rendición de Napoleón III llegan a París. Las masas invaden el palacio imperial. Proclamación de la III República.


Cuando las noticias sobre la rendición de NAPOLEÓN III a los prusianos llegan a París, el 4 de septiembre, las masas invaden el palacio imperial. Derrocamiento de Eugenia de Montijo, que ejercía la regencia francesa en nombre de Napoleón III, su marido, ausente por la guerra franco-prusiana, y proclamación de la III República por iniciativa de Favre, Gambetta y Ferry, con el apoyo del general Trochu.

Los prusianos no sólo han capturado a todo el ejército francés, sino también a su emperador.


Para los prusianos, la victoria en Sedán, resulta impresionantes, ya que no sólo han capturado a todo el ejército francés, sino también a su emperador. Dos días después de que estas noticias lleguen a París, el Segundo Imperio Francés es derrocado en una revolución pacífica, llevando a la creación de una junta de defensa nacional y a la Tercera República Francesa. El resultado final de la guerra es favorable a Prusia, pero esta continúa bajo un nuevo gobierno francés. Tras la caída del Segundo Imperio, NAPOLEÓN III es liberado de la custodia prusiana para exiliarse en Inglaterra, mientras el Ejército del Mosa y el Tercer Ejército Prusiano avanzan para asediar París.

Los prusianos ponen sitio a París, pero la ciudad resistirá con gran coraje y tenacidad.


El 19 de septiembre de 1870, los prusianos ponen sitio a París, pero la ciudad resistirá con un coraje y una tenacidad que contribuirán en gran medida a salvar el orgullo nacional francés. Es una antigua situación que vuelve a plantearse, pero al revés. En 1806, los prusianos confiaron en poder hacer frente a Napoleón sin mayores complicaciones, pues creían estar viviendo aún en los tiempos de Federico el Grande. Ahora es Francia la que cree poder enfrentarse a Prusia con ventaja, pues piensa que aún se vive la época de Napoleón I. Probablemente NAPOLEÓN III no desea una guerra, pero su incapacidad se ha acrecentado, tanto más cuanto que la edad y la enfermedad están haciendo presa en él.

El nuevo Imperio alemán -el II Reich- se proclama en el Salón de los Espejos de Versalles.


El 18 de enero de 1871, BISMARCK, ministro presidente de Prusia, principal protagonista de los actuales acontecimientos, convence a todos los Estados alemanes, abrumados de temerosa admiración y agradecimiento, de que acepten la fundación de un \»Imperio alemán\» -el II Reich- que incluirá toda Alemania (pero no Austria), bajo el rey GUILLERMO I de Prusia, que se convertirá en emperador -kaiser- (1871-1888). Como una humillación añadida que se infiere a Francia, el nuevo Imperio alemán se proclama en el Salón de los Espejos de Versalles, el centro mismo desde el que Luis XIV ha dominado Europa casi dos siglos antes. El Imperio alemán no es un Estado completamente unitario. Si bien posee un idioma -el alemán- y un patrimonio literario comunes, el Norte es protestante y el Sur y el Oeste, católicos. Prusia, que domina el Imperio, es mayoritariamente protestante. Prusia supone dos terceras partes de la población y de la superficie del nuevo imperio. Berlín, futura capital alemana, se encuentra dentro del territorio de Brandeburgo.

BISMARCK toma París garantizando un armisticio de tres semanas.


Es una antigua situación que ha vuelto a plantearse, pero al revés. En 1806, los prusianos confiaron en poder hacer frente a Napoleón sin mayores complicaciones, pues creían estar viviendo aún en los tiempos de Federico el Grande. Ahora es Francia la que ha creído poder enfrentarse a Prusia con ventaja, pues piensa que aún se vive la época de Napoleón I. Probablemente, NAPOLEÓN III no deseaba una guerra, pero su incapacidad se ha acrecentado, tanto más cuanto que la edad y la enfermedad están haciendo presa en él, y no ha podido resistir la presión de sus generales para librar una guerra gloriosa. Inmediatamente, ha estallado la guerra y el ejército alemán ha arrollado al francés en apenas unos meses. En efecto, la guerra se ha decidido en la frontera de Francia con Bélgica y Alemania en dos batallas, Sedan y Metz. París es tomada el 28/1/1871. BISMARCK viendo la reacción del pueblo ante su persona, se lamenta: «Atila era un cordero a mi lado”. BISMARCK garantiza un armisticio de tres semanas para que en ese tiempo se elija una Asamblea Nacional que tenga autoridad suficiente para firmar la paz.

A cambio de cierta autonomía política, militar y administrativa, Baviera entra a formar parte del II Reich.


LUIS II, rey de Baviera, pese a no pertenecer a la Confederación de Alemania del Norte, se suma a la causa de Prusia en el conflicto franco-prusiano y en 1871 decide, presionado por BISMARCK -que aprovecha su victoria sobre Francia- aceptar su propuesta de restablecimiento del imperio. Así, a cambio de cierta autonomía política, militar y administrativa, Baviera entra a formar parte del II Reich. También lo hacen los estados de Wurtemberg y de Baden. El mismo LUIS II, en representación de los príncipes alemanes ofrece la corona imperial a GUILLERMO I.

Los franceses abandonan la resistencia en la fortaleza de Belfort (Alsacia) ante las fuerzas alemanas.


De episodio épico se considerará la resistencia de la fortaleza francesa de Belfort, Alsacia, (3/11/1870- 18/02/1871) que en la guerra franco-prusiana (1870-1871) que mantienen el Segundo Imperio francés y Prusia, ambos con pretensiones hegemónicas en Europa, soporta los ataques de una fuerza alemana superior durante 108 días. Finalmente, en la fecha, los franceses saldrán en orden de marcha, armas al hombro y con las banderas desplegadas. Será la única fuerza francesa que resistirá.

BISMARCK se equivoca al anexionarse Alsacia-Lorena; quizá sea su única equivocación.


BISMARCK se equivoca al anexionarse, en la fecha, Alsacia-Lorena; quizá sea su única equivocación. Hará cuanto estará en su mano para pacificar Francia tras la guerra, como ha pacificado Austria. Incluso la animará a conquistar colonias en África y Asia. Nada de eso servira. La pérdida de Alsacia-Lorena (que BISMARCK realmente no necesita) no caerá en el olvido, y convertira a Francia en un enemigo intransigente y lleno de rencor.