CORONA DE CASTILLA (1230-1716)

Total de piezas: 625

Se firma el Tratado de Alcaçobas entre los reyes Católicos y Juana la Beltraneja y Alfonso V de Portugal.


Tras la batalla de Albuera, en la fecha, se firma el Tratado de Alcaçobas entre los REYES CATÓLICOS y sus rivales (la princesa JUANA la Beltraneja, heredera de Castilla, y ALFONSO V de Portugal). Por este tratado se pone fin a las hostilidades y a la guerra de sucesión para el trono de Castilla, pacificándose este reino. Portugal evacua los territorios ocupados y reconoce a ISABEL y a FERNANDO como reyes de Castilla. ALFONSO renuncia a su aventura castellana y puesto que su matrimonio con JUANA la Beltraneja no ha sido consumado, anula dicho matrimonio. Al tiempo se acuerda el matrimonio de la infanta castellana ISABEL con el príncipe JUAN, heredero del trono lusitano. Como contrapartida, Castilla se compromete a no interferir la expansión portuguesa a lo largo de las costas de África, aceptando las conquistas portuguesas en África y las islas de Madeira, Cabo Verde y las Azores.

Queda instituida la «Unidad» nacional de España con la unión de los reinos castellano y aragonés.


Un libro de texto de 1962 decía así: «Es indudable que ambos reinos, el castellano y el aragonés, están integrados por hombres que tienen la misma sangre y las mismas creencias y que están unidos desde el principio en una misma tarea y por una misma Fe. Hombres que tienen que cumplir un mismo destino de resonancia internacional. Nada se opone, por tanto, a que al final de la Edad Media las monarquias de Aragón y de Castilla, se unan y creen el Estado español con dimensión imperial…» («Estadios de la Política Española», pág 34). Queda instituida la «Unidad» nacional.

Una vez conseguida la unidad de España, lo demás, grandeza y libertad, se darán por añadidura.


«…ISABEL y FERNANDO son los reyes de la unidad. Una vez conseguida la unidad, lo demás, grandeza y libertad, se dará por añadidura… Regida España por los REYES CATÓLICOS, renace con esplendor el anhelo de reconquista, a impulsos del nuevo ideal de unidad territorial que ellos propugnan y que el pueblo hace suyo» («Estadios de la Política Española», pág 34). Aunque es cierto que el matrimonio de FERNANDO e ISABEL trajo como consecuencia la unión de las coronas de Castilla y Aragón, hablar de unidad nacional, puede resultar equivoco pues en modo alguno se creó un estado centralista y unificado para el conjunto de los territorios.

La mutua independencia de los reinos se traduciría en la reserva recíproca de sus empresas y de su campo de expansión.


La mutua independencia de los reinos se traduciría en la reserva recíproca de sus empresas y de su campo de expansión: el Mediterráneo para los catalanes y el Atlántico para los castellanos. Así, la expansión y el comercio americano, fueron reservado durante muchos años para Castilla. En definitiva, la estructura de la unión hispánica, de la naciente España fue una Corona unitaria rigiendo un imperio confederado. Es decir, al estilo de la Corona de Aragón.

Los REYES CATÓLICOS deciden escoger ellos mismos a los titulares de los obispados, en función de criterios que acaban imponiendo.


Los REYES CATÓLICOS se comportan con el clero como con la alta aristocracia; pues, muy a menudo, los prelados de la época son los familiares o los aliados de los grandes señores feudales y participan del mismo estado de ánimo, de las mismas ambiciones y de la misma voluntad de poder. Los REYES CATÓLICOS deciden escoger ellos mismos a los titulares de los obispados, en función de criterios que acaban imponiendo: Se excluye, salvo excepciones, a los extranjeros; se descarta a los candidatos de la alta nobleza y, en fin, son siempre letrados y hombres de una moralidad irreprochable. Estos criterios muestran que la actitud de los REYES CATÓLICOS se explica tanto por la preocupación de elevar el nivel intelectual y moral del alto clero como por el deseo de hacer de los obispos colaboradores fieles al régimen, lo que no quiere decir que impusieran un clero a su disposición.

La unión de Castilla y Aragón coge a Catalunya en un mal momento.


La unión de Castilla y Aragón coge a Catalunya en un mal momento. De hecho hace un siglo que Catalunya es un pueblo decadente. Por otra parte, si bien el reinado de Enrique IV ha sido un desastre, Castilla, en cambio, vive unos momentos de aceptable estabilidad económica y de euforia mística y guerrera. Es territorialmente tres veces mayor que el Reino de Aragón y tiene una población siete veces superior. (En la misma época Portugal es más o menos como el Reino de Aragón y Francia doblaba a Castilla en población)

Se dan todas las condiciones para permitir al poder real una autoridad indiscutible.


Una vez alejados los grandes señores de la escena política y las Cortes reducidas a un papel subalterno, se reúnen todas las condiciones para permitir al poder real una autoridad indiscutible; el Consejo Real, totalmente bajo su dependencia, dirige la vida política; los corregidores se encargan de que se respete en todas las provincias la autoridad del Estado; después de un siglo de disturbios y de guerras civiles, las prerrogativas de la corona se establecen de forma duradera sobre bases solidas.

Nace la infanta JUANA de Castilla (la que será Juana I la Loca), hija de FERNANDO II de Aragón y de ISABEL I de Castilla y León.


Nace en el Alcazar de Toledo, la infanta JUANA de Castilla (la que será Juana I la Loca), hija de FERNANDO II de Aragón y de ISABEL I de Castilla y León. Antes han nacido sus hermanos JUAN y la infanta ISABEL. Después nacerán María y Catalina. Su nombre se debe probablemente en recuerdo de sus dos abuelos. Su niñez agraciada con una buena educación presidida por Beatriz Galindo, la Latina, no presagiaba sus posteriores desarreglos nerviosos. JUANA será una niña muy inteligente y con mucho talento. Hablará perfectamente francés y latín, además de castellano. Será muy aficionada a la música y tocará varios instrumentos, como el clavicordio que aún se conserva en Tordesillas y se interesará por todas las artes, particularmente por la danza. Pero JUANA es hija de reyes y, como tal, una pieza en el juego político y diplomático de la Europa de fines del siglo XV.

Se celebran Cortes en Toledo que realizan, principalmente, una labor a fondo para poner orden en los reinos.


Se celebran Cortes en Toledo que realizan, principalmente, una labor a fondo para poner orden en los reinos especialmente en el campo de la Hacienda regia. Los REYES CATÓLICOS quieren que esta reorganización la aprueben y ratifiquen las Cortes. ¿Quiere esto decir que esta institución está llamada a desempeñar un papel político importante en el nuevo Estado?. Asamblea destinada a asegurar la representación del reino ante el soberano en determinadas circunstancias y, en particular, a concederle los subsidios necesarios, las Cortes constan en principio, de miembros de las tres categorías de la sociedad: nobleza, clero y delegados de las ciudades. Como su función esencial es votar el impuesto directo (servicio), las categorías privilegiadas se reúnen con menos regularidad que los plebeyos, de tal forma que las Cortes terminan por manifestarse como la representación de las ciudades, de ciertas ciudades para ser más exactos.

A pesar de tener en sus manos un arma tan poderosa como la Inquisición aceptada por el Papa, los Reyes Católicos tardaron dos años en su aplicación.


A pesar de tener en sus manos un arma tan poderosa como la Inquisición aceptada por el Papa, los Reyes Católicos tardaron dos años en su aplicación ya que el Cardenal Mendoza consiguió hacerles ver que si muchos no seguían la doctrina de la Iglesia era porque no se les había enseñado debidamente. Para llevar a cabo esta labor, el cardenal escribió un compendio de la Religión que comprendía las principales verdades de la fe católica.