En esos días, Largo Caballero sale de la cárcel -después de negar cínicamente su participación en la revolución de octubre de 1934- y la sindical comunista CGTU entra en la UGT socialista. Así, el año 1935 concluye con el desahucio del poder de Gil ROBLES; con unas izquierdas que crean milicias y están decididas mayoritariamente a ganar las siguientes elecciones para llevar a cabo la continuación de la revolución de octubre de 1934; y con reuniones entre Chapaprieta y ALCALÁ ZAMORA para crear un partido de centro en torno a Portela VALLADARES que atraiga un voto moderado preocupado por la agresividad de las izquierdas y una posible reacción de las derechas. Ésta, de momento, parece implanteable. La Falange, el partido fascista de mayor alcance, es un grupo minoritario; los carlistas y otros grupos monárquicos carecen de fuerza y en el ejército Franco insiste en rechazar cualquier eventualidad golpista a la espera de la forma en que puede evolucionar la situación política. Así al persistir en la idea de que no es el momento propicio, impide la salida golpista.
SEGUNDA REPÚBLICA ESPAÑOLA (14/04/1931-01/04/1939)
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El presidente de la República, Niceto Alcalá ZAMORA, tiene que disolver por segunda vez las Cortes.
El 4 de enero de 1936 el presidente de la República española, Niceto Alcalá ZAMORA, tiene que disolver por segunda vez las Cortes (la segunda vez durante su mandato, lo que implica una violación de la Constitución). Las nuevas elecciones quedan fijadas para el 16 de febrero en las que ninguna de las dos coaliciones estará dispuesta a aceptar pacíficamente la victoria del adversario y donde los partidos de centro -lamentablemente- se verán triturados por una polarización que ha sido creciente desde la insurrección de 1934. La República entre 1931 y 1933 ha sido de signo izquierdista. De 1933 a 1935 de signo centroderecha. Esta elecciones se presentan con un carácter de «desempate». Inmediatamente se decreta el estado de alarma para prevenir posibles alborotos de orden público.
Tanto las derechas como las izquierdas abrigan fuertes esperanzas de triunfo de cara a las elecciones.
Tanto las derechas como las izquierdas abrigan en España fuertes esperanzas de triunfo de cara a las elecciones que se van a celebrar en el mes de febrero de 1936, y buscan la unión de partidos afines con el propósito de aglutinar todos los votos posibles. El voto conservador confia en que el triunfo de la derecha supondrá el retorno del orden perdido y la recuperación de muchos de sus privilegios, mientras que desde el otro lado se apuesta por el triunfo de la coalición de izquierda con el convencimiento de que traerá por fin los cambios necesarios para que de una vez se produzca una verdadera transformación de la sociedad, que desde la llegada de la República siempre ha estado por llegar y nunca ha acabado de hacerlo del todo. Cada bando confia en sus posibilidades y ponen todos los medios a su alcance para alzarse con la mayoría en las urnas. Se realizan apasionadas campañas de propaganda con mítines en los que se concentran grandes multitudes que acuden entusiasmadas, convencidas de que su futuro está en juego. En estas manifestaciones populares habrán muy pocos disturbios y apenas incidentes. Los socialistas se muestran eufóricos y la convocatoria de elecciones ha disparado sus ánimos. El 13 de enero se lee en el diario El Socialista: «Idéntica importancia que para las derechas van a tener las elecciones para nosotros. Cabe, pues, que nosotros digamos: año 1936, año revolucionario. «
Un amplio conjunto de partidos de izquierda suscribe un pacto de compromiso: Frente Popular.
El 15 de enero de 1936, un amplio conjunto de partidos de izquierda de España suscribe un pacto de compromiso -Frente Popular-, publicando un manifiesto mediante el que los firmantes: «Declaran ante la opinión pública las bases y los límites de su coincidencia política y, además, la ofrecen a la consideración de las restantes organizaciones republicanas y obreras, por si estiman conveniente a los intereses franquistas de la República venir a integrar, en tales condiciones, el bloque de izquierdas que debe luchar frente a la reacción en las elecciones generales de diputados a Cortes. » El Frente popular quedará formado por: Izquierda Republicana de Azaña, Unión Republicana de Martínez Barrio, Esquerra Catalana de Companys, Acció Republicana, Partit Nacionalista República Catalá, Unió Socialista de Catalunya, PSOE de LARGO CABALLERO e Indalecio PRIETO, PCE, UGT, Juventudes Socialistas, Partido Sindicalista y PIDUM (Partido Obrero de Unificación Marxista). Sus metas no sólo no son iguales sino que, en realidad, resultan incompatibles.
Las metas de los componentes del FP no sólo no son iguales, sino que resultan incompatibles.
Los republicanos como AZAÑA y el socialista PRIETO persiguen fundamentalmente regresar al punto de partida de abril de 1931 en el que la hegemonía política estaría en manos de las izquierdas. Para el resto de las fuerzas que forman el Frente popular, especialmente el PSOE y el PCE, se trata tan sólo de un paso intermedio en la lucha hacia la aniquilación de la República burguesa y la realización de una revolución que concluya en una dictadura obrera. Además los anarquistas, aunque no entran a formar parte del Frente Popular por negarse ideológicamente a colaborar con un sistema democrático, apoyan las candidaturas para la liberación de los presos políticos. El Frente Popular utiliza como arma electoral, entre otros argumentos, la promesa de la liberación de presos, amnistía para los procesados por la sublevación de octubre de 1934, el restablecimiento del Estatuto de Catalunya y la reforma agraria.
Verbo encendido de LARGO CABALLERO, el Lenin español, en diversos mítines .
El líder socialista Francisco LARGO CABALLERO, conocido como «Lenin español», se caracteriza por usar en sus mítines un verbo encendido con discursos de elevado tono que enardece a los asistentes. LARGO CABALLERO difícilmente puede ser más explícito sobre las intenciones del PSOE. En el curso de una convocatoria electoral que tiene lugar en Alicante, el político socialista afirma: «Quiero decirles a las derechas que si triunfamos colaboraremos con nuestros aliados; pero si triunfan las derechas nuestra labor habrá de ser doble, colaborar con nuestros aliados dentro de la legalidad, pero tendremos que ir a la guerra civil declarada. Que no digan que nosotros decimos las cosas por decirlas, que nosotros las realizamos» (El Liberal, de Bilbao, 20 de enero de 1936). Y en otro momento, Francisco LARGO CABALLERO, dice: «Antes de la República, nuestro deber era traerla; pero establecido este régimen, nuestro deber es traer el socialismo».
LARGO CABALLERO y sus intervenciones en diversos mítines.
Y aún en otra ocasión, LARGO CABALLERO dice en un mitin celebrado en Linares: «… la clase obrera debe adueñarse del poder político, convencida de que la democracia es incompatible con el socialismo, y como el que tiene el poder no ha de entregarlo voluntariamente, por eso hay que ir a la Revolución. Y en el mitin en el teatro Cervantes de Valencia: «La clase trabajadora tiene que hacer la revolución. ( … ). Si no nos dejan, iremos a la guerra civil. Cuando nos lancemos por segunda vez a la calle, que no nos hablen de generosidad y que no nos culpen si los excesos de la revolución se extreman hasta el punto de no respetar cosas ni personas. » Y en el mitin en el Cinema Europa de Madrid: «La transformación total del país no se puede hacer echando simplemente papeletas en las urnas ( … ). Estamos ya hartos de ensayos de democracia. Que se implante en el país nuestra democracia ( … ). Cuando hablamos de socialismo, no nos hemos de limitar a hablar de socialismo a secas. Hay que hablar de socialismo revolucionario. Hay que ser marxista y serlo con todas sus consecuencias. «
No menos explícito que LARGO CABALLERO es el socialista González PEÑA.
No menos explícito que LARGO CABALLERO es el socialista González PEÑA al indicar la manera en que se comportará el PSOE en el poder: «… la revolución pasada (la de Asturias) se había malogrado, a mi juicio, porque más pronto de lo que quisimos surgió esa palabra que los técnicos o los juristas llaman «juridicidad». Para la próxima revolución, es necesario que constituyéramos unos grupos que yo denomino «de las cuestiones previas». En la formación de esos grupos yo no admitiría a nadie que supiese más de la regla de tres simple, y apartaría de esos grupos a quienes nos dijesen quiénes habían sido Kant, Rousseau y toda esa serie de sabios. Es decir, que esos grupos harían la labor de desmoche, de labor de saneamientos, de quitar las malas hierbas, y cuando esta labor estuviese realizada, cuando estuviesen bien desinfectados los edificios públicos, sería llegado el momento de entregar las llaves a los juristas». González Peña está anunciando todo un programa que se cumplirá apenas unos meses después con la creación de las checas.
La meta del PCE es «la dictadura del proletariado, los soviets».
Con no menos claridad que los socialistas, se expresan los comunistas. En febrero de 1936, quedará inequívocamente de manifiesto que la meta del PCE es «la dictadura del proletariado, los soviets» y que sus miembros no renunciarán a ella.
Los grupos de derecha se agrupan en torno al Frente Nacional Contrarrevolucionario.
Como contrapartida y en oposición frontal al Frente Popular, los grupos de derecha se agrupan en torno al Frente Nacional Contrarrevolucionario, liderado por José María GIL ROBLES. Está formado por la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas, el grupo de Gil Robles), monárquicos, centristas, tradicionalistas y pequeños partidos de derechas. El 5 de febrero de 1936 hace pública su candidatura para las elecciones, aunque a pesar de sus esfuerzos, desavenencias entre sus partidarios hacen que no se logre formar una candidatura única en todos los lugares, por lo que en algunas provincias no existe Frente Nacional como tal. Encabezan la lista por Madrid, José María GIL ROBLES, José CALVO SOTELO y Antonio Royo Villanueva. No se incluye en esta candidatura a ningún representante de Falange Española ya que no ha habido entendimiento entre los dos máximos representantes de ambas organizaciones, GIL ROBLES y JOSE ANTONIO primo de Rivera. La propaganda del Frente Nacional no es parca en publicidad, ya que cuenta con elevados recursos económicos. En la campaña electoral despliega grandes retratos de su líder, GIL ROBLES, con el lema: «Estos son mis poderes. » Otras frases utilizadas fueron: «Votad a España» y «El Frente Nacional contra la revolución y sus cómplices». El Frente Nacional se presenta como la única alternativa ante la revolución bolchevique que asegura encarna el Frente Popular.

