BERLÍN

Total de piezas: 102

Berlín recoge los Juegos Olímpicos de 1936 que se celebrarán entre el 1 y el 16 de agosto.


Berlín es centro de poder y lugar de la imponente auto-representación de los nacional-socialistas con toda su presunción y arrogancia. Para ello sirven también los Juegos Olímpicos de 1936 que son inaugurados hoy y serán clausurados el 16.

Esta pieza también aparece en ... ALEMANIA NAZI -III Reich- (1933-1945) • JUEGOS OLÍMPICOS

En en una gran hoguera, en Berlín, se queman obras de arte robadas por los nazis.


En la Alemania nazi se almacenan 16 mil obras de arte que han sido robadas y muchas de ellas perecen en una gran hoguera en marzo de 1939 en Berlín. Sin embargo, las piezas de la muestra de «Arte Degenerado» de 1937 y algunas otras consideradas «vendibles» son rematadas en subastas internacionales que aportan fondos a la propaganda nazi. Por medio de marchantes de arte, se ponen a la venta en el extranjero. Esta explotación acabará oficialmente el 30 de junio de 1941.

Esta pieza también aparece en ... ALEMANIA NAZI -III Reich- (1933-1945) • PINTURA, DIBUJO

Los alemanes bombardean por error los puertos de Londres. La respuesta: un ataque aéreo sobre Berlín.


La ofensiva alemana sobre Gran Bretaña continúa su curso con excelentes resultados hasta que el 24 de agosto de 1940 los puertos de Londres son bombardeados por error. Pese a las disculpas alemanas (aún no están en tiempos de guerra total, y se siguen ciertas reglas de honor), CHURCHILL aprovecha el error preparando un ataque aéreo sobre Berlín. Este bombardeo será más que nada un golpe de efecto para subir la moral británica, ya que la RAF no está aún en condiciones de realizar un verdadero ataque sobre suelo alemán.

Hitler ordena a la Luftwaffe bombardear las ciudades, principalmente Londres.


Ante el fracaso de la Luftwaffe en despejar los cielos de la RAF, Alemania pospone indefinidamente la invasión de Gran Bretaña. Por otra parte, si bien los daños del bombardeo de Berlín han sido prácticamente irrisorios (al menos comparados con los daños en suelo británico) HITLER, herido en su orgullo, ordena a la Luftwaffe abandonar la estrategia de bombardeos a aeródromos británicos para concentrarse en las ciudades; principalmente sobre Londres.

Tiene lugar en el campo de prisioneros «Stalag Luft 3» ubicado en Sagan, una gran evasión.


En la noche del 24 al 25 de marzo de 1944, en el «Stalag Luft 3» al mando del teniente coronel de la luftwaffe F.W. Lindeiner tiene lugar en este campo de prisioneros ubicado en Sagan, a unos 130 km al sudeste de Berlín, una gran evasión en la que se inspirará posteriormente en 1963 John Sturges para la película denominada «La gran evasión». En este campo de prisioneros se hallan concentrados unos 10.000 miembros de las Fuerzas Aéreas aliadas, en su mayoría de Gran Bretaña y sus Dominios. De entre ellos surge un «comité de fugas», dirigido por el jefe de escuadrilla sudafricano Roger Bushell y secundado por Harry Day. Ambos son veteranos que han intentado ya escaparse de otros campos. Estructurarán una compleja organización que llegará a contar con 600 colaboradores y que permitirá la construcción de varios túneles, en su mayoría fallidos. El que facilita «la gran evasión», tiene una longitud de 102 metros y discurre a 9 de profundidad. A través del túnel se evaden 76 internos, aunque la previsión es de que escapen 220. El plan se malogrará al ser descubiertos por un centinela.

A comienzos de año 1945, HITLER se retira a las profundidades de un búnker en Berlín .


A comienzos de año 1945, HITLER se retira a las profundidades de un búnker en Berlín y, salvo en una o dos ocasiones, nunca más saldrá de él. Mientras tanto, los ejércitos aliados, cada uno por su lado, van acercándose.

En la Segunda Guerra Mundial, los soviéticos entran en Varsovia y sigue su avance imparable.


Grupos del Ejercito Rojo, por el norte y por el sur de Varsovia, avanzan hasta tomar la ciudad, el 17 de enero, cruzando el río Oder, a 160 km de Berlín.

En cinco semanas han sido desbaratadas por completo 70 divisiones alemanas.


En cinco semanas han desbaratado por completo 70 divisiones alemanas y dañado gravemente a muchas otras, ocasíonando la muerte a medio millón de soldados, hiriendo a cerca de doscientos mil y capturando a un número similar. Los ejércitos alemanes del Este han dejado de existir y la Wehrmacht se dispone a reunir sus restos para formar la última barrera ante los soviéticos. «Cuando Hitler se ve perdido quiere, conscientemente, aniquilar al pueblo alemán y destruir las bases de su misma existencia. Ya no conoce límites morales. Para él, su fin significa el fin de todo», escribe uno de los ministros del III Reich, Albert Speer, refiriéndose a la actitud de HITLER en aquellos días, cuando todo se derrumba. Stalin, en la fecha, ordena terminar la ofensiva para dar tiempo a prepararse para un ataque sobre el propio Berlín, dando por terminada una operación de enorme éxito, que ha ganado 480 km en dos semanas y, de paso, ha aniquilado al Grupo alemán de Ejércitos del Centro.