CARLOS V el Sabio (Rey de Francia) (1364-1380)

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Durante el cautiverio del rey francés JUAN II el Bueno, el delfín CARLOS asume la regencia en Francia.


Durante el cautiverio del rey francés JUAN II el Bueno en Londres, el delfín CARLOS asume la regencia en Francia. Pronto se ve obligado a enfrentarse con la revuelta de la municipalidad de París y con la sublevación campesina de la Jacquerie que consigue dominar.

Los franceses sufren una terrible rebelión campesina porque el campo soporta todo el peso de la Guerra.


Los franceses sufren una terrible rebelión campesina (jacquerie), pues todo el peso de la Guerra de los Cien Años y la devastación consiguiente recaen sobre las gentes del campo. Con el rey JUAN II en cautividad y Francia virtualmente arruinada, el hijo del rey, el Delfín CARLOS, consigue dominar la situación. (El primogénito del rey de Francia empieza a ser llamado Delfín —Dauphin— en este período, debido a su asociación al recientemente adquirido Delfinado, una región de la Francia sudoriental. JUAN II fue en vida de su padre el primer Delfín, y ahora CARLOS es el segundo.) De nuevo EDUARDO III penetra en Francia para lograr una victoria definitiva y hacerse con la corona. Pero en esta ocasión el éxito le vuelve la espalda. Los franceses ya han tenido experiencia suficiente del arco largo, de modo que se encastillan en sus ciudades fortificadas y se niegan a luchar. El tiempo es pésimo, y EDUARDO pierde hombres a causa de las enfermedades.

Tomando ejemplo del propio Eduardo, Francia decide aplicar sus mismas tácticas anfibias y navales.


Tomando ejemplo del propio EDUARDO, Francia decide aplicar sus mismas tácticas anfibias y navales. Comienzan entonces, a partir de 1360, a hacer rápidas y devastadoras incursiones contra la costa meridional de Inglaterra, que culminarán en el saqueo e incendio de Winchelsea. Dado el buen resultado, siguen con este tipo de operaciones, y los ataques anfibios se convierten en la pesadilla de las guarniciones y población civil inglesas costeras por lo menos hasta 1401. Descubren además que EDUARDO comienza a hacer regresar sus tropas para defender sus islas, y los campesinos franceses ven disminuir las espantosas «chevauchées» británicas. Así, los pocos ingleses que aún recorren la campiña francesa han de retroceder progresivamente en medio de las tierras secas y arrasadas que los galos dejan a sus espaldas. Muchos mueren de hambre y enfermedades (principalmente disentería y escorbuto). Manda los ejércitos franceses el delfín CARLOS (más tarde coronado como Carlos V).

CARLOS V el Sabio, hijo primogénito de JUAN el Bueno, es nombrado rey de Francia.


Habiendo fallecido en cautiverio Juan II de Francia, CARLOS V el Sabio, su hijo primogénito, es nombrado rey de Francia (1364-1380). CARLOS ya ha ejercido la regencia durante el cautiverio de su padre. Así, como regente, se ha encargado de reprimir la revuelta encabezada en París por Étienne Marcel. Ya como rey, restablecerá la autoridad real en el interior y reconquistará gran parte del territorio francés con tropas mercenarias eludiendo cualquier batalla campal.

Esta pieza también aparece en ... GUERRA DE LOS CIEN AÑOS (1337-1453) • VALOIS EN FRANCIA (1328-1589)

Bretaña caerá bajo vasallaje francés por el Tratado de Guérande en 1365.


CARLOS V el Sabio, rey de Francia, vencerá a CARLOS el Malo de Navarra en Cocherel el año 1364 y Bretaña caerá bajo vasallaje francés por el Tratado de Guérande en 1365. De hecho a excepción de este monarca, y a lo largo de la Guerra de los Cien Años, los monarcas galos, comandantes de ejércitos feudales, no sabrán enfrentarse a las compactas formaciones de arqueros e infantes ingleses.

CARLOS II de Navarra se decide a unirse definitivamente a los trastamaristas.


La alianza contra el rey de Castilla queda constituida por ENRIQUE de Trastámara, que se considera ya rey en el exilio, PEDRO el Ceremonioso, CARLOS V de Francia y el Papa URBANO V. Los coaligados consiguen reunir fondos y contratan en noviembre de 1365 a las grandes compañías mercenarias. Este hecho decide a CARLOS II de Navarra a unirse definitivamente a los trastamaristas.

Francia apoya a Aragón, o sea, a ENRIQUE de Trastamara, e Inglaterra apoya a PEDRO I el Cruel.


Con la llegada de CARLOS V el Sabio al trono francés (1364-1380), la Guerra de los Cien Años se ha extendido hasta la península Ibérica ya que este rey ha enviado a su condestable BERTRAND du GUESCLIN para apoyar a Aragón y defender las pretensiones al trono de Castilla de ENRIQUE de Trastámara en contra del rey PEDRO I el Cruel, quien recibe a su vez la ayuda del PRÍNCIPE NEGRO de Inglaterra.

Enrique II pasa a la ofensiva y pone sitio a Toledo. Carlos V de Francia se alia nuevamente con Enrique II.


La guerra entre las dos facciones se alarga y se hace, a medida que pasa el tiempo, más y más sangrienta. Mientras ingleses, navarros y aragoneses intentan ponerse de acuerdo sobre la postura a seguir, ENRIQUE II de Castilla pasa a la ofensiva y en abril de 1368 pone sitio a Toledo. En tanto el sitio se prolonga CARLOS V de Francia decide aliarse nuevamente con ENRIQUE II ya que necesita contar con la flota castellana para enfrentarse a los ingleses.

Castilla y Francia firman el tratado de ayuda militar en Toledo (Tratado de Toledo).


ENRIQUE de Trastámara, pretendiente al trono de Castilla, y el rey de Francia, CARLOS V, firman, en la fecha, el tratado de ayuda militar en Toledo (Tratado de Toledo). Por parte francesa firma el tratado el mariscal D’Audrehem. ENRIQUE de Trastámara cuenta con la ayuda de tropas mercenarias francesas y bretonas, las Compañías Blancas, en su enfrentamiento con el rey de Castilla y hermanastro suyo, PEDRO I.

Las fuerzas francesas consiguen una serie de victorias sobre los ingleses desde 1370 hasta 1373.


Las medidas militares tomadas por CARLOS V de Francia y la estrategia de Du GUESCLIN, junto con la intervención de la marina castellana, conducen a las fuerzas francesas a una serie de victorias sobre los ingleses desde 1370 hasta 1373. En efecto Du GUESCLIN ha sido derrotado por el Príncipe negro en España, pero en Francia conduce una guerra defensiva impecable, evitando las batallas campales, efectuando incursiones sagazmente calculadas y venciendo a los ingleses en pequeños encuentros. Poco a poco, recupera el territorio evacuado.