RAMON BERENGUER III el Grande (Conde de Barcelona) (1096-1131)

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Por unos temas de herencia, Carcassona se declara favorable al conde de Barcelona.


Por unos temas de herencia, en la fecha, Carcassona se declara favorable al conde de Barcelona y expulsa de la ciudad a su conde, ROGER, haciendo juramento de fidelidad a RAMON BERENGUER III. En el documento en el que Caracassona se declara a favor de RAMON BERENGUER se cuentan unas quinientas firmas. Entre los firmantes hay dos que se llaman Arnal Catalan, otro Raimond Catalan y un cuarto personaje se llama Geral de Cataluing. Si el apellido expresa procedencia geográfica, como es lo más probable, nos encontramos delante de la primera mención de los nombres «catalán» y «Catalunya» conocidos hasta ahora. Podemos, pues, considerar que el nombre de Catalunya proviene de finales del siglo XI principios del siglo XII, cuando de hecho empieza a existir una unidad política concreta con el condado de Barcelona como referencia. (La palabra «español», de origen provenzal, lo hace en el siglo XIII).

El conde de Tolosa asedia la ciudad de Carcassona que se ha rebelado y que debe capitular.


El conde de Tolosa asedia la ciudad de Carcassona que se ha rebelado y que debe capitular. Y es que la revuelta de Carcassona tiene lugar en el peor momento en que podía haberse producido, justo en el momento que los almorávides invaden el Penedès y RAMON BERENGUER III necesita todas sus fuerzas para hacer frente a los invasores. Por tanto, RAMON BERENGUER nada ha podido hacer para ayudar a sus fieles de Caracassona. Al regresar ROGER, conde de Caracassona, éste viola la capitulación y toma feroces represalias contra los cabecillas de la revuelta.

BERNAT III de Besalú, hace heredero a su suegro de todos sus dominios en el caso de morir sin hijos.


En el convenio que han firmado RAMON BERENGUER III de Barcelona y BERNAT III de Besalú con motivo del casamiento de éste con Ximena, la hija del conde de Barcelona, BERNAT III hace heredero a su suegro de todos sus dominios (menos las villas de Olot y Ripoll que ha dado a este último monasterio) en el caso de morir sin hijos, o bien, en el caso de dejar un heredero menor de edad, estaría bajo la tutoría de RAMON BERENGUER III hasta que cumpliese quince años. En compensación, el suegro daba a su hija y al yerno el condado y el obispado de Ausona con sus castillos; bien seguro que esta donación no sería efectiva mucho tiempo, como así sucedió de hecho.

RAMON BERENGUER III casa a su hija XIMENA, de su primer matrimonio, con el conde de Besalú, BERNAT III.


RAMON BERENGUER III casa a su hija XIMENA, de su primer matrimonio, con el conde de Besalú, BERNAT III. Éste, tiene más de 50 años, y Ximena es una niña de 7 u 8. BERNAT III es un hombre sin temperamento de gobernante, un soberano a quien la corona le viene grande, quizá hasta un incapaz o un enfermo. En estas circunstancias, RAMON BERENGUER juega sobre seguro y así se explica también la prisa en casar a una hija tan joven sacrificándola en aras de una alta finalidad política. Por su parte, BERNAT III busca probablemente un gobernante de su condado (Hasta 1100 lo ha sido su tío) y ahora lo encuentra en su suegro, un suegro mucho más joven que él.

El Penedès sufre los efectos de una fuerte invasión de los almorávides. LUIS VI no facilita ayuda.


En este año, el Penedès sufre los efectos de una fuerte invasión de los almorávides que quema las iglesias, destruye los pequeños poblamientos, toma y destruye Olèrdola y despuebla prácticamente toda la comarca al hacer varios miles de cautivos. Hay fuertes luchas y RAMON BERENGUER III se ve en la necesidad de pedir ayuda al rey de Francia, LUIS VI el Gordo, enviándole una embajada presidida por el obispo de Barcelona. Pero la ayuda francesa que podría haber vuelto a hacer efectivo el olvidado vasallaje del Condado de Barcelona, no llega y éste tiene que defenderse solo.

El peligro de los almorávides en el sur del condado de Barcelona ya está conjurado.


En noviembre de este año el peligro de los almorávides en el sur del condado de Barcelona ya está conjurado y se procede a la repoblación de las tierras de Olèrdola sin que el enemigo intente apoderarse de alguna otra población importante ni se acerque demasiado a Barcelona.

Muere BERNAT III de Besalú sin descendencia. RAMON BERENGUER III, recibe el Condado de Besalú


Muere BERNAT III de Besalú sin descendencia. RAMON BERENGUER III el Grande, recibe el Condado de Besalú, de acuerdo con lo previamente pactado, con sus anexos de Vallespir, Fenollet Castellnou y Perapertusa, y así Besalú es el primero de los condados independientes desde el 897 que vuelve a unirse a Barcelona, dando un paso muy importante en el camino de la unidad política de la futura Catalunya. La incorporación de Besalú al conde de Barcelona encuentra alguna oposición por parte del conde Bernat Guillem de Cerdanya, puesto que los condes de Cerdanya tenían en feudo de Besalú el Fenollet, el Vallespir, Castellnou y Perapertusa, desde el tiempo de Guillem Ramon. Pronto, sin embargo se llega a un acuerdo, y Bernat Guillem no se sabe a cambio de que compensaciones evacúa estos territorios. Por otra parte, RAMON BERENGUER III, ocupa, por la propia muerte de Bernat III de Besalú, el condado y el obispado de Ausona.

Los países que se conocerán por el nombre del Delfinato, quedan en poder de los condes de Tolosa.


El condado de Provenza comprende el territorio del antiguo Reino de Provenza, comprendido entre el Roina, la Durança y los Alpes, territorio que también es conocido como Baja Provenza o Provenza marítima. La Alta Provenza y el marquesado de Provenza, es decir, los países comprendidos entre la Durança y la Isère que más tarde serán conocidos por el nombre del Delfinato, quedan en poder de los condes de Tolosa.

RAMON BERENGUER III el Grande, se casa en terceras nupcias con DOLÇA de Provenza.


RAMON BERENGUER III el Grande, habiendo enviudado de nuevo (1110), se casa en terceras nupcias -en la fecha- con DOLÇA de Provenza, hija y heredera de los condes de Provenza. Sea cual sea la razón por la que Gerberga, esposa del conde consorte de Provenza, GILBERT, fallecido en 1110, piensa en RAMON BERENGUER III como conde de Provenza, refleja el prestigio de los condes de Barcelona, que irradiaba hasta esferas territoriales ya algo distantes del Pirineo. En efecto, DOLÇA de Provenza y RAMON BERENGUER III reciben todos los dominios, no sólo de Provenza sino también de los provenientes del conde GILBERT: Millau, Gavaldà y Carlat por «omni tempore absque contrarietatis obstaculo» y así podrán transmitirlo a sus propios hijos. En los juramentos de fidelidad anexos de los prohombres provenzales y de los señores de los castillos, RAMON BERENGUER es nombrado ya desde este momento «comes Barchinonensis ac Provinciae» (1113-1131).