Se desmienten los rumores de mediación extranjera y armisticio que han acompañado el viaje de NEGRÍN y COMPANYS por Europa.
GUERRA CIVIL ESPAÑOLA (1936-1939)
Total de piezas: 581
Japón reconoce al Gobierno de Burgos (Uruguay lo hará el día 6).
Japón reconoce al Gobierno de Burgos (Uruguay lo hará el día 6).
La vida cotidiana en Barcelona queda muy condicionada por los bombardeos.
Bombardeo de Barcelona por parte de la Aviación nacional. La vida cotidiana en Barcelona quedará muy condicionada por la psicosis de terror provocada por estos bombardeos.
Muere en Begas (Barcelona) el líder sindicalista Angel Pestaña.
Muere en Begas (Barcelona) el líder sindicalista Angel Pestaña.
Tras las campañas del Cantábrico y de Aragón transcurren casi dos meses sin ninguna actividad bélica.
Tras las campañas del Cantábrico y de Aragón transcurren casi dos meses sin ninguna actividad bélica, ambos ejércitos aprovechan para reorganizarse. Los republicanos cuentan con dos grandes ejércitos: el del Centro al mando de Miaja y el de la costa, dirigido por Hernández Sarabia. Por su parte FRANCO dispone de las tropas del Cantábrico que, a partir principios de diciembre, las sitúa estratégicamente para avanzar sobre Madrid.
El gobierno republicano precipita los acontecimientos lanzando una ofensiva contra Teruel.
El gobierno republicano, que desde el 31 de octubre se encuentra en Barcelona, ve la maniobra de Franco y precipita los acontecimientos lanzando una ofensiva contra Teruel. El día 15 de diciembre y al mando de Líster, la 11ª División republicana inicia un ataque por sorpresa sobre la población de Teruel. Se ataca por el río Alfambra y por Campillo, para converger sobre Concud. (Batalla de Teruel)
Los republicanos llegan a los alrededores de la capital Teruel y consiguen rodear la ciudad.
El día 21, los republicanos toman Muela de Teruel y el puerto de Escandón, llegando a los alrededores de la capital Teruel y consiguiendo -cerca de 100.000 hombres- rodear la ciudad. Los franquistas se replegan y parte de la guarnición, comandada por el coronel Rey d’Harcourt, se hace fuerte en el casco urbano, oponiendo resistencia a las numerosas fuerzas atacantes.
Llegará a la zona de Teruel un contingente de fuerzas franquistas. No pueden ayudar a los sitiados.
FRANCO ha sopesado el desprestigio que puede suponer la pérdida de una capital de provincia y manifiesta su deseo de lanzar una contraofensiva inmediata. Su planteamiento hace que el asesor italiano, conde Ciano, comente: «Franco no tiene idea de lo que es la síntesis de la guerra. Sus operaciones solo son las de un jefe de batallón cuyo objetivo es siempre el terreno y no el enemigo.» Finalmente, FRANCO ordena detener sus planes ofensivos sobre Madrid para contraatacar en Teruel y el 22 de diciembre ordena al general Dávila romper el cerco de la ciudad. Entre el 24 y el 25 de diciembre llegará a la zona de Teruel un amplio contingente de fuerzas franquistas, pero el intenso frío y las nevadas limitarán de forma importante sus movimientos, impidiendo la ayuda a los sitiados.
Manuel AZAÑA, desde su reclusión en la Ciudadela de Barcelona, contempla la muerte de sus compatriotas mientras escribe algunos libros.
Desde su voluntaria -y en algunos momentos, forzada- reclusión en el palacio de la Ciudadela, de Barcelona, MANUEL AZAÑA contempla la matanza de sus compatriotas con interés de entomólogo, volcando sus sentimientos, no en medidas de gobierno tendentes a terminar o, al menos, abreviar la contienda, sino en libros. De éstos, el mejor exponente de sus frustraciones es «La velada de Benicarló», escrita en plena guerra.
George Orwell publica, en inglés, el libro ‘Homenaje a Catalunya’, dónde describe sus vivencias en la zona republicana.
El escritor británico George Orwell ha participado como voluntario en la Guerra Civil española en una unidad del POUM de las Brigadas Internacionales. El 1938 publica, en inglés, el libro ‘Homenaje a Catalunya’, dónde describe sus vivencias en la zona republicana. La obra contiene una interesante descripción de la Barcelona revolucionaria de los primeros meses de la guerra, cuando los anarquistas, que dominaban las calles de la ciudad, impusieron su modelo de colectivización de la economía. También destaca su interpretación de los enfrentamientos entre republicanos, sobre todo de los hechos de mayo de 1937. Orwell pasa de una posición procomunista a una tendencia más próxima a los anarquistas y de denuncia de la política represiva y contraria a la revolución.

