El día 23 de octubre, último día de la visita de Himmler a España donde ha preparado el encuentro entre Hitler y Franco en Hendaya, hace una escapadita a Catalunya, concretamente a Montserrat a fin de ver si daba en la montaña sagrada de los catalanes con el Grial, una de sus lunáticas obsesiones. El abad del monasterio, Antoni Maria Marcet, se niega a recibir al jefe nazi, furibundo anticatólico y antisemita. Es el joven monje Andreu Ripoll, que habla alemán, quien hace, a regañadientes, de anfitrión. La visita es muy tensa. Cuando la comitiva se detiene ante la imagen negra de la Virgen de Montserrat, el padre Ripoll explica la costumbre de besarla. Como respuesta, Himmler comenta: «Ya acabaremos nosotros con estas supersticiones». En realidad, a Himmler sólo le interesa encontrar pruebas que confirmen que el Santo Grial está en Montserrat, convencido de que el monte catalán es el Montsalvat de la leyenda Parsifal de Wagner. Cree que quien posea la reliquia gozará de un poder sobrehumano. Himmler insiste en examinar documentos antiguos en la biblioteca del monasterio, sin resultado alguno.
SEGUNDA GUERRA MUNDIAL (1939-1945)
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Aviso de invasión de Grecia por las tropas italianas.
A las tres de la madrugada, desde su residencia en Atenas el Embajador Grazzi se dirige a la residencia del Primer Ministro Metaxas. Metaxas lee la nota donde se le dice que el gobierno griego ha violado la neutralidad repetidamente lo que constituye una amenaza para Albania y por tanto, el Imperio Italiano exige el derecho a ocupar ciertos puntos estratégicos en Grecia de manera inmediata. De negarse a esta petición la nota indica que las fuerzas italianas cruzarán la frontera a las 06:00 AM. Sigue la protesta inmediata del Primer Ministro y Grazzi abandona la residencia.
Mussolini, vista las actividades griegas, considera la posibilidad de un ataque a la tierra helena.
El Servicio Secreto Italiano realizaba actividades en los Balcanes y Grecia desde antes de comenzar la Segunda Guerra. Durante los primeros meses de 1940, los indicios de una intervención británica en Grecia, con el propósito de usarla como plataforma para atacar a Italia, se hacen cada vez más persistentes. Mussolini analiza con sumo cuidado los informes que le envían a su despacho y considera la posibilidad de un ataque sorpresivo a la tierra helena. En esta misma fecha, Mussolini ordena que Grazzi -embajador en Atenas- entregue una nota diplomática secreta en la Cancillería Griega.
Las tropas italianas cruzan la frontera de Grecia en la región del Épiro y del Pindo sobre Janina.
A las 5:30 AM del día 28 de octubre de 1940, las tropas italianas cruzan la frontera en la región del Épiro y del Pindo sobre Janina. Cuando llega HITLER para entrevistarse con Mussolini, el 28 de octubre, se encuentra con un Duce exultante, que le dice que sus tropas han cruzado la frontera griega esa misma mañana.
El ejército italiano, en pocos días, se encontrará con una resistencia terrible por parte de los griegos.
El General Visconti Prasca que dirige las tropas italianas contra Grecia, se encuentra emocionado al tener el privilegio de ejecutar la «Blitzkrieg Italiana» que tanto anhela Il Duce. Poco antes, Mussolini había manifestado que abandonaría el cargo, si en un mes las tropas italianas no ocupaban Atenas. Sin embargo, esta poderosa fuerza en pocos días se encontrará con una resistencia terrible por parte de los griegos y un clima invernal que cubre de nieve y barro todo el frente. En apenas una semana de lucha, Mussolini reemplazará al General Visconti Prasca, por el General Ubaldu Soddu, temeroso de que los ingleses lleguen con ayuda si en un mes no han logrado la victoria. El cambio de mando resultará peor.
Se inicia el gran proyecto nazi para colonizar los territorios conquistados del este con sangre «nórdica».
Hungría, Rumanía y Eslovaquia, estados títeres salidos del desmembramiento de Checoslovaquia, firman tratados con Alemania. El tratado de reasentamiento entre Alemania y Rusia, en lo que concierne a la etnia alemana que vive en la anexionada Bessarabia en el norte de Bukovina, se concluye en noviembre de 1940. Durante todo el mes de Octubre, 45.000 residentes hacen el largo y así llamado «viaje definitivo» a los campos de acogida de Pomerania, de Prusia oriental y de Barthegan, antes de marchar a su asentamiento definitivo en el recientemente incorporado territorio polaco. Esta política forma parte del gran proyecto nazi para colonizar los territorios conquistados del este con sangre «nórdica».
En Grecia, el día 10 de Noviembre los griegos inician el contraataque al mando del general Papagos.
En Grecia, el día 10 de Noviembre los griegos inician el contraataque al mando del General Papagos, apoyados por infantería y aviones británicos enviados de África. El ataque llega incluso a penetrar el territorio albano en tres puntos: Goritzia conquistada el día 22, Premeti el día 4 de diciembre y Argirocastro el día 8. Continúan avanzando pero el mal tiempo detiene a los griegos en Tepelene.
Las victorias sobre los italianos, aunque útiles, en nada disminuyen el peligro alemán.
Las victorias sobre los italianos, aunque útiles, en nada disminuyen el peligro alemán. La «batalla del Atlántico» sigue perdida para los británicos, sobre todo desde que los alemanes han creado las «manadas de lobos», grupos de una docena o más de submarinos que aguardan el paso de mercantes. Son hundidas muchas más toneladas de las que Gran Bretaña puede reemplazar, y ello a pesar de que los británicos hacen escoltar los buques mercantes por otros buques modificados para que puedan transportar aviones.
La flota británica del mediterráneo ataca la base naval italiana de Tarento.
La flota británica del mediterráneo dirigida por Cunningham ataca, en la fecha, la base naval italiana de Tarento. El portaviones «Illustrious» envía una fuerza de 21 aviones torpederos Swordfish. Llegando en dos oleadas nocturnas, 10 aviones lanzan bengalas. Mientras los 11 restantes lanzan sus torpedos. El ataque británico hunde un acorazado y causa averías graves a otros dos y a dos cruceros.
Serrano termina firmando el protocolo secreto presentado por los alemanes, el 11 de noviembre.
Ribbentrop, ministro alemán de Asuntos Exteriores, presenta un nuevo protocolo a los líderes españoles para establecer una alianza militar, pero no se especifica fecha para la entrada de España en la guerra. Esto no ofrece ninguna garantía a España, por lo que FRANCO y Serrano intentan sustituirlo por otro, pero los alemanes lo rechazan. Como las autoridades españolas no quieren enfrentarse a HITLER, Serrano termina firmando el protocolo secreto el 11 de noviembre. Técnicamente, aunque de forma algo secreta, España es aliada del Eje.

