VALOIS EN FRANCIA (1328-1589)

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Francia cede Nápoles a la Corona de Aragón tras las victoriosas campañas de Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán.


Francia cede Nápoles ala Corona de Aragón tras las victoriosas campañas de Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán. Luis XII retira sus aspiraciones sobre Italia.

El Papa Julio II solicita la ayuda de potencias extranjeras contra la autónoma República de Venecia.


Conjurado el peligro de un potente estado centroitaliano gobernado por el clan Borgia, se presentaba ahora el riesgo que un estado autónomo y desvinculado de la iglesia siguiera existiendo liderado por Venecia. Contra esta amenaza iba a concitar el Papa JULIO II sus propios esfuerzos y los intereses de las naciones extranjeras. Como ya hiciera en el pasado cuando incitó al francés Carlos VIII a intervenir en suelo italiano para combatir a Alejandro VI, contra la República de Venecia vuelve a necesitar la ayuda de las potencias extranjeras. A tal fin hace alarde de su talento diplomático. Francia acaba de perder a favor de España todas sus opciones al reino de Nápoles. LUIS XII desea desquitarse de su afrenta italiana y sucumbe fácilmente a las proposiciones del pontífice que le sugiere la posibilidad de conseguir en Venecia lo que la fortuna le ha negado en Nápoles. Para convencer al emperador MAXIMILIANO emplea el señuelo de que Padua, Treviso y otras ciudades del Véneto han sido durante largo tiempo germánicas. También logra comprometer a España, Hungría, Saboya, Florencia y Mantua.

El Papa JULIO II, apasionado hombre de guerra, constituye contra Venecia, la Liga de Cambrai


Para erigirse en árbitro de Italia, al Papa JULIO II le es necesario abatir a la principal potencia del país, Venecia. No le ha sido difícil encontrar aliados contra los venecianos, a los que todos envidian por su potencia. Así, en la fecha, el papa reúne en la ciudad francesa de Cambrai, lo que se denominará «La Liga de Cambrai» y que estará compuesta, principalmente, por LUIS XII de Francia, FERNANDO de España, MAXIMILIANO y el papa JULIO II: a cada uno corresponderá su parte de la presa.

Nace en Noyon (Francia), tierra de picardos, JUAN CALVINO. Escritor de talento, buen organizador, teólogo competente pero de un extremado fanatismo.


Nace en Noyon (Francia), tierra de picardos, JUAN CALVINO. Escritor de talento, buen organizador, teólogo competente, pero de un extremado fanatismo. Poseerá todas las cualidades de un francés cabal: lúcido, seguro de sí mismo, elegante en sus modales, lógico en su dialéctica, brillante en su oratoria, firme en sus convicciones y bien dotado para el caudillaje y la organización de masas.

El Papa JULIO II vuelve a aliarse, esta vez con Venecia y España. Francia amenaza a Italia.


El Papa JULIO II vuelve a aliarse, esta vez con Venecia y España, pues quien amenaza ahora a los Estados Pontificios -y a toda Italia- es Francia. Los monarcas franceses siguen pensando que la península -o al menos la mayor parte de ella- pertenece a su esfera de influencia. Milán ya está en su poder, y Florencia, Ferrara y Génova les sirven.

JACOBO IV de Escocia, a pesar de estar casado con MARGARITA Tudor (1502), invade Inglaterra.


JACOBO IV de Escocia, a pesar de estar casado con MARGARITA Tudor (1502), hija del que había sido rey de Inglaterra, Enrique VII, es aliado de Francia, por lo que ante la invasión sin propósito alguno de Francia a cargo de ENRIQUE VIII de Inglaterra, invade a su vez, en la fecha, Inglaterra.

LUIS XII responde a las actuaciones del Papa JULIO II mediante respuestas en el campo militar y religioso.


Mientras se gestionan los pactos de las naciones europeas contra Francia, el papa JULIO II ha realizado por su cuenta acciones de patente hostilidad antifrancesa: a principios de año, él mismo, como capitán de las tropas pontificias, ha conquistado Mirandola, ciudad aliada de los franceses; por otro lado, como jefe religioso, ha excomulgado y depuesto a Alfonso de Ferrara, esposo de Lucrecia Borgia y simpatizante del rey galo. LUIS XII, rey de Francia, responde en ambos terrenos: militarmente, realizando una incursión sobre Bolonia donde restablece a los Bentivoglio; en el plano religioso, convocando un concilio en la ciudad de Pisa bajo la supuesta pretensión de reformar las instituciones de la iglesia. El verdadero objetivo del concilio es, sin embargo, debilitar la posición de JULIO II y, de ser posible, provocar su caída. La negativa de Francia a prestar obediencia al papa podría haber supuesto un nuevo cisma de no haber fracasado dicho concilio (sólo asistieron cinco cardenales adversarios de JULIO y no fue reconocido ni por la propia Sorbona de París).