Francisco FRANCO, vuela en el famoso «Dragon Rapide» desde Las Palmas (Canarias) a Tetuán, para ponerse al frente del alzado Ejército de África. Según parece, el marqués de Luca de Tena, propietario y director del diario monárquico ABC, había encargado las gestiones para el alquiler de un avión que sacase a Franco de Canarias para llevarle al continente africano a su corresponsal en Londres Luís Bolín, después de que ese encargo se le transmitiese por parte de Francisco Herrera, personaje ligado a la CEDA y hermano del director de El Debate Angel Herrera Oria, petición que le había sido transmitida, a su vez, por el entonces coronel Alfredo Kindelán, que era quien tenía la orden de Franco de buscar el medio de transporte. Se alquiló un avión -Dragon Rapide- estacionado en el aeródromo de Croydon cercano a Londres. La casa ofreció como piloto a C. W. H. Bebb, bastante experimentado. Bebb no supo el objetivo exacto de su misión, ni otro amigo de los conspiradores, Hugh Pollard, y dos mujeres jóvenes, personas que habrían de acompañarle también, para camuflar la operación. El dïa 11 de julio el Dragon Rapide sale de Croydon hacia las Canarias.
GUERRA CIVIL ESPAÑOLA (1936-1939)
Total de piezas: 581
José MOSCARDÓ, en Toledo, no hace caso a las órdenes de envío de las municiones a Madrid.
Al estallar la guerra, en Toledo la guarnición no es numéricamente importante. Está compuesta por unos 150 soldados más la Guardia Civil de la provincia, concentrada en la ciudad. La máxima autoridad militar es el coronel José MOSCARDÓ, que aunque en un primer momento no se compromete formalmente con el alzamiento, hace caso omiso a las órdenes de envío de las reservas de municiones solicitadas desde Madrid y almacenadas en la fábrica de armas de la ciudad. Ante la desobediencia de MOSCARDÓ, una columna de tropas formada por unos 1.500 hombres sale desde Madrid en dirección a Toledo, con la intención de recorrer rápidamente los 70 kilómetros que separan ambas ciudades y sofocar la rebelión.
Recae sobre MOLA la principal responsabilidad del éxito del golpe.
No consta que MOLA, sobre quien recae la principal responsabilidad del éxito del golpe, cuestione la autoridad suprema de SANJURJO, que es el más veterano de los generales comprometidos en la intentona. SANJURJO, por su parte, confia en MOLA. Cuentan que, cuando recibe a través de la radio las primeras noticias de la sublevación, exclama de forma premonitoria: «¡Ya puedo morir tranquilo!».
Los militares españoles forjados en África se llaman entre ellos «Africanistas».
Los militares españoles forjados en África se llaman entre ellos «Africanistas»: FRANCO, MOLA, SANJURJO, Millan Astray (creador del tercio de extranjeros), Yagüe, Varela, Moscardo, BATET, GODED, Monasterio, Queipo de Llano, Cabanilla, por citar algunos. Los nuevos aires que se comienzan a respirar, más la entrada de hijos de clase media a las academias militares a partir de principios de siglo, también crea una clase de militares que se ven comprometidos con la República, y fieles a su juramento no conspiran en su contra, aunque no comulgan con la izquierda en absoluto. Miaja Rojo (héroe de Madrid), Llano de la Encomienda, Bayo, Hidalgo de Cisneros, Burillo, Modesto, Mena, Orgaz, Rada, Castelló, Riquelme, García Escamez, son algunos de ellos.
El general QUEIPO de LLANO destituye al general de la división de Sevilla y declara el estado de guerra.
En la madrugada del 18 de julio el general QUEIPO de LLANO destituye al general de la división de Sevilla y declara el estado de guerra. Inmediatamente después, el general LÓPEZ PINTO se subleva en Cádiz y se apodera de San Fernando, El Puerto de Santa María y Jerez, quedando así preparada la plataforma para recibir a las tropas de Marruecos, al mando del general FRANCO.
JOSÉ ANTONIO representa a una parte de la rebelión, pero no capitanéa, ni mucho menos, el Alzamiento.
JOSÉ ANTONIO primo de Rivera representa, para unos y otros, azules y rojos, los ideales de los «franquistas», de los militares alzados en armas contra el gobierno de la República de España. En realidad JOSE ANTONIO, no es sino el conductor de una multitud de españoles integrados en la Falange Española; es decir, representa a una parte de la rebelión, pero no capitanéa ni mucho menos, el Alzamiento Militar, que tiene sus jefes responsables directos: SANJURJO, FRANCO, MOLA, Cabanella, Queipo de Llano. Por otra parte, los generales conjurados no se fían demasiado de él de manera que hacen sus cálculos, contando únicamente con los regimientos y cuarteles distribuidos por la geografía del país.
Al margen de los militares, fuerza esencial, existen grupos que también desean el éxito del alzamiento.
Al margen de los militares, fuerza esencial del levantamiento, existen grupos que también desean el éxito del alzamiento militar, tal es el caso de los terratenientes, los grandes financieros y los aristócratas que ven en peligro su «status» a c?ausa de las reformas sociales propugnadas por el Frente Popular. El apoyo social de los rebeldes, en principio es escasa. En la península sólo cuentan con los núcleos dominados por el integrismo católico de Navarra y con los jóvenes de clase media que constituyen Falange Española. No participan en la sublevación ni los industriales catalanes, ni el campesinado de Castilla votante de la CEDA, ni muchos miembros de la oligarquia financiera.
En Álava y Navarra, se da todo tipo de posiciones por parte de los nacionalistas.
La actitud oficial del PNV, prevalece en Vizcaya y Guipúzcoa, si bien con algunas dudas y defecciones. La situación del nacionalismo es muy diferente y peliaguda en Álava y Navarra, provincias controladas por los sublevados desde el 19 de julio. Allí se da todo tipo de posiciones por parte de los nacionalistas. La represión en Álava y Navarra, aun cebándose sobre todo en las izquierdas, también afecta al nacionalismo vasco, que es proscrito con su prensa y sus centros quedan clausurados a partir de julio de 1936.
Se producen incendios de edificios religiosos en Barcelona y son asesinados muchos clérigos.
La represión de los radicales de izquierda desde julio hasta octubre de 1936 afectará especialmente a la Iglesia Católica. El día 19 de julio, se producen incendios de edificios religiosos en Barcelona y son asesinados muchos clérigos, entre ellos el obispo Irurita. El cardenal Vidal i Barraquer y el político democratacristiano Carrasco i Formiguera, que se se mantienen fieles a la Generalitat, también serán perseguidos por los faistas, pero podrán huir gracias al soporte de la Generalitat. Unos dos mil clérigos serán asesinados y la actividad religiosa pasará a ser clandestina hasta la creación del Comisionado de Cultos (noviembre de 1938). Los edificios religiosos se utilizarán para acoger refugiados de la zona rebelde o bien se convertirán en escuelas, hospitales y cuarteles.
El triunfo de los sublevados es prácticamente inmediato en Valladolid y Burgos.
Valladolid y Burgos son importantes capitales militares. El triunfo de los sublevados es prácticamente inmediato. El general Saliquet en Valladolid y el coronel Moreno en Burgos declaran el estado de guerra y toman los puntos estratégicos sin apenas resistencia. Las unidades militares emplazadas en Salamanca, Zamora, Segovia y Ávila, pasan en bloque al bando sublevado. El escaso apoyo republicano en Castilla y León explican este rápido triunfo de los rebeldes ya que el día 19 ya tenían controlado casi todo el territorio. Esta favorable situación para los alzados explica la implantación de las sedes de la primera Administración del Estado Nuevo.

