Paz de Núremberg o Tregua de Núremberg es el nombre del acuerdo o tratado de paz que se firma en Núremberg en mayo de 1532 entre los bandos católico y protestante enfrentados durante la Reforma en Alemania. Fue consecuencia de la Dieta Imperial celebrada en Ratisbona en ese mismo año, con el fin de conservar la paz y la concordia pública en el Imperio. Comprometido por las guerras habsburgo-otomanas en los territorios austriacos y húngaros gobernados por su hermano FERNANDO I de Habsburgo (Rey de Romanos), el emperador CARLOS V tiene que buscar el entendimiento con los príncipes luteranos de la liga de Esmalcalda (formada en febrero de 1531) para conseguir su apoyo contra los turcos y evitar su acercamiento a FRANCISCO I de Francia (contra el que se estaban librando las guerras de Italia). El punto clave de la paz o tregua era el compromiso de que nadie sería condenado por sus creencias religiosas hasta la celebración de un Concilio. El resultado del acuerdo fue exitoso, y los ejércitos imperiales, con los recursos obtenidos en Alemania, consiguieron forzar la retirada de los turcos de Austria.
CARLOS I (Rey de España, 1516-1556) / CARLOS V (Emperador del SIRG, 1520-1556)
Total de piezas: 374
Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico, llamado «el César», reinó junto con su madre Juana la Loca —esta última de forma solamente nominal— en todos los reinos y territorios de España con el nombre de Carlos I desde 1516 hasta 1556.
Paz de Núremberg, acuerdo de paz que se firmó entre los bandos católico y protestante enfrentados en Alemania.
Paz de Núremberg, acuerdo o tratado de paz que se firmó en Núremberg en mayo de 1532 entre los bandos católico y protestante enfrentados durante la Reforma en Alemania. Fue consecuencia de la Dieta Imperial celebrada en Ratisbona en ese mismo año, con el fin deconservar la paz y la concordia pública en el Imperio. Comprometido por las guerras habsburgo-otomanas en los territorios austriacos y húngaros gobernados por su hermano Fernando I de Habsburgo -que acababa de ser designado en enero de 1531 Rey de Romanos, es decir, sucesor al título imperial-, el emperador Carlos V tuvo que buscar el entendimiento con los príncipes luteranos de la liga de Esmalcalda -formada en febrero de 1531- para conseguir su apoyo contra los turcos y evitar su acercamiento a Francisco I de Francia -contra el que se estaban librando las guerras de Italia-. El punto clave de la paz o tregua era el compromiso de que nadie sería condenado por sus creencias religiosas hasta la celebración de un Concilio. El resultado del acuerdo fue exitoso, y los ejércitos imperiales, con los recursos obtenidos en Alemania, consiguieron forzar la retirada de los turcos de Austria.
Convenio de Saafeld entre FRANCISCO I de Francia y la Liga de Esmalkalda.
Convenio de Saafeld entre FRANCISCO I de Francia y la Liga de Esmalkalda. FRANCISCO I, aunque reprime el protestantismo en su propio país, favorece a los estamentos protestantes alemanes por su oposición al emperador.
Caído el Imperio Incaico en poder de Francisco Pizarro, éste entró en su capital, Tihuanaco.
Caído el Imperio Incaico en poder de Francisco Pizarro, éste entró en su capital, Tihuanaco, el 15 de noviembre de 1532, cambiando el destino de sus tierras y sus hombres.
FRANCISCO PIZARRO llega a Cajamarca, residencia del soberano inca Atahualpa.
FRANCISCO PIZARRO llega, después de 53 días de agotadora marcha, a Cajamarca, residencia del soberano inca Atahualpa. Con 183 hombres contra 40.000, se apoderará de Atahualpa en el transcurso de una emboscada, matando con sus cañones a 2.000 indios.
El corsario BARBARROJA toma Túnez. CARLOS I organizará dos operaciones de diferente fortuna.
En 1533 el corsario HAYREDDIN BARBARROJA toma Túnez y, ante esta situación, CARLOS organizará dos operaciones de diferente fortuna. La primera es la conocida como la Jornada de Túnez, en 1535, por la que se le arrebata Túnez a BARBARROJA y la segunda, la Jornada de Argel, en 1541, que fracasa debido al mal tiempo.
Francisco PIZARRO consigue por Atahualpa un alto rescate de oro y plata antes de ejecutarlo.
Francisco PIZARRO consigue por Atahualpa un alto rescate de oro y plata antes de ejecutarlo.
Fin del imperio incaico, pero la resistencia continuará con Manco Cápac II.
Francisco PIZARRO se apodera y controla Cuzco, situada al S.E. de Lima, y en su día, capital del imperio de los incas. Fin del imperio incaico, aunque la resistencia continuará con Manco Cápac II, hermano de Atahualpa.
FELIPE, a los siete años, se está educando en Salamanca. Con él, lo hace también, su primo MAXIMILIANO.
Desde que en 1533 CARLOS I (V) había regresado a España había decidido apartar a FELIPE de la perjudicial compañía de «tantas mujeres». A los siete años de edad, el príncipe FELIPE, coincidiendo con el nuevo período de su educación real en manos de su tutor Juan Martínez Silíceo, hombre de letras y de espíritu complaciente y otros profesores, vive en Salamanca. Llega entonces a España otro niño un año menor que él, noble, juguetón y hablador en exceso; se trata de su primo MAXIMILIANO (Futuro Maximiliano II, emperador del SIRG), hijo de su tío FERNANDO, y ambos se educarán juntos, a lo largo de varios años, sin muchas simpatías el uno por el otro. FELIPE, pálido, rubio, delgado, los labios de su madre, la frente paterna, prefiere jugar a la guerra y al escondite con el portugués Ruy Gómez, ese inseparable y fiel compañero de travesuras que habrá de estar ya para siempre a su lado.
Institución por CARLOS (V) de los gloriosos tercios españoles.
Carlos (V), crea los Tercios de manera oficial en el año 1534, formando los primeros Tercios en Italia -conocidos como “Tercios viejos”. Los hombres que nutrían las filas de los Tercios españoles eran voluntarios en su gran mayoría, contratados para campañas militares concretas o para periodos de tiempo establecidos. Eran soldados mercenarios, pero con el transcurso del tiempo se fueron convirtiendo más en tropas profesionales permanentes que habían acabado enrolándose en gran parte como salida a una vida de penurias y de hambre. Eran gentes de procedencia humilde o hidalgos venidos a menos, pero todos ellos endurecidos por la crudeza de la vida en aquellos tiempos. Otros eran simples mercenarios que no sabían otra cosa que no fuera desenvainar su espada y envainarla manchada con la sangre de sus enemigos. Finalmente, los futuros botínes que pudieran tomar en los saqueos y capturas al enemigo eran suficientes para reclamar su atención.

