Tal día como hoy...

01 de March

El Partido Nacionalista Vasco ha sido el ganador de las elecciones autonómicas vascas celebradas hoy.


El Partido Nacionalista Vasco ha sido el ganador de las elecciones autonómicas vascas que se han celebrado hoy, al lograr 30 escaños (8 más que en 2005, cuando se presentó en coalición con EA). El PSE-EE ha sido la segunda formación más votada al lograr 25 parlamentarios, 7 más que hace cuatro años. En tercer lugar sigue el PP, aunque ha perdido dos parlamentarios y se queda con 13, mientras que Aralar, la sorpresa de las elecciones, pasa a ser la cuarta formación con más votos, por delante incluso de EA y EB, con 4 parlamentarios, tres más que en 2005. El gran derrotado ha sido EA, que en su aventura en solitario ha pasado de tener 7 escaños a tener solo uno. Ezker Batua, por su parte, ha obtenido un parlamentario, dos menos que en 2005. Además, UPyD entrará en la Cámara vasca por primera vez con un representante. En total han ejercido su derecho a voto el 65,8 % de los electores, porcentaje inferior al 68 % de hace cuatro años. La abstención ha sido del 34,12 % y los votos nulos el 8,84 %.

Los resultados de las elecciones autonómicas en el País Vasco permite que la presidencia sea para el PSOE.


Las urnas hacen posible el cambio histórico en el País Vasco después de las elecciones que hoy se han celebrado ya que los constitucionalistas (PSE, PP y UPyD) suman mayoría absoluta por primera vez en el Parlamento vasco. Y todo depende del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Euskadi tendrá por primera vez un lehendakari no nacionalista, el socialista Patxi López, siempre y cuando Zapatero autorice la formación de un gobierno presidido por López pero apoyado por el Partido Popular y si es necesario también por el partido antinacionalista de Rosa Díez, Unión Progreso y Democracia (UPyD). Al presidente del Gobierno le cae encima una enorme responsabilidad en el peor de los momentos. A la derrota en Galicia se le suma el resultado que más temía en el País Vasco: los socialistas han vuelto a perder las elecciones, pero se han situado en condiciones de liderar una incómoda mayoría con PP y UPyD. De llevarse a cabo esa operación, el Gobierno del PSOE se quedará prácticamente sin aliados estables en el Congreso de los Diputados y tendrá que hacer frente a la crisis económica en una situación política muy precaria.