RAMON BERENGUER I el Vell (Conde de Barcelona)(1035-1076)

Total de piezas: 43

RAMON BERENGUER I y ERMENGOL III conquistan el Baix Ribagorça.


De la campaña iniciada en el verano de 1058 por RAMON BERENGUER I y ERMENGOL III, aunque no se conocen sus visicitudes, sí se sabe que, en la fecha, ha sido conquistado el Baix Ribagorça, facilitando de esta manera, el camino hacia Barbastro. En efecto, RAMIRO I de Aragón, planea con su yerno, el conde ERMENGOL III de Urgell, la conquista de Barbastro. Pero antes, RAMIRO I tiene que tomar Graus.

RAMON BERENGUER I el Vell, el primero de los príncipes cristianos que acuña moneda.


Es, asimismo, RAMON BERENGUER I el Vell, el primero de los príncipes cristianos que acuña moneda. Sus acuñaciones comprenden monedas de oro o “mancusos”, imitación perfecta de los dinares musulmanes que circulan por toda España, y piezas de plata de menor valor que reciben el nombre de “sous” o sueldos. El hecho de que se acuñen monedas de oro en Barcelona quiere decir que las reservas auríferas son muy abundantes .

A partir de 1064 será RAMON BERENGUER I quien imponga la “Paz y Tregua de Dios”.


El sistema feudal lleva a que el conde de Barcelona y sólo él, como vértice de la pirámide feudal, sea considerado príncipe y que el conjunto de los condados de la Marca como principado se convierta en un Estado feudal. Dentro de este sistema adquiere un nuevo sentido la “Paz y la Tregua de Dios”, que hasta 1064 ha sido impuesta por las autoridades religiosas bajo la pena de excomunión. A partir del citado año será RAMON BERENGUER I quien la imponga, haciendo que, por primera vez, sea la intervención de la autoridad civil la que dictamine su reglamentación y defienda su mantenimiento. De hecho, con RAMON BERENGUER I el Vell, se efectúa una primera redacción de algunas normas jurídicas que serán compiladas y ampliadas en el siglo XII.

Sulayman, rey de Zaragoza, divide el reino entre sus cinco hijos.


Sulayman, rey de Zaragoza, divide el reino entre sus cinco hijos, a los que entrega Tudela, Calatayud, Zaragoza, Huesca y Lleida. Ahmad ibn Sulayman, el más joven, gana a sus hermanos Tudela, Calatayud y Huesca. También conquista Tortosa y Denia.

En los dominios del conde de Barcelona, los “veguers” pasan a ser “senyors”.


En el sistema feudal, cada feudo (tierra concedida en condiciones de dependencia) se convierte de hecho en un estado, y en los dominios del conde de Barcelona, los “veguers” (delegados del conde para gobernar en su nombre) pasan a ser “senyors” (investidos de un poder propio en su territorio) y cada señor -señor feudal- gobierna su territorio de manera prácticamente independiente. Los campesinos pierden sus alodios (tierras sobre las que un campesino tenía el dominio absoluto). A su vez, se establece una difusa red de relaciones feudovasallísticas, por la cual el vasallo asume una serie de obligaciones de fidelidad, obediencia y servicio, sobre todo militar, respecto al señor, mientras éste le garantiza la protección. Las relaciones feudovasallísticas definen una pirámide de dependencias y contraprestaciones con el conde situado en su vértice. La red de relaciones de dependencia personal, típica del feudalismo se ampliará a lo largo del resto del siglo XI e irá agrupando a todos los señores feudales -sin excluir a los eclesiásticos- y sus subordinados. El juramento de fidelidad y el acto de homenaje son las manifestaciones formales del pacto.

En los dominios del conde de Barcelona se establece el sistema feudal al contrario del resto de la Península.


Después de muchos años de revueltas endémicas, los sucesivos condes de Barcelona consiguen mantener su poder y asegurar la paz pero a cambio de reconocer y aceptar un nuevo orden de cosas: el poder absoluto de los nobles sobre los payeses de su castellanía. En efecto, en los dominios del conde de Barcelona, al contrario que en los demás reinos de la Península, se establece el sistema feudal que impera en Europa y que se caracteriza por una atomización del poder político. La feudalización es posible por el debilitamiento de los payeses? -a causa de su atomización y del paro temporal de las conquistas-, por las donaciones a instituciones eclesiásticas, que llegan a ser grandes propietarios, y, sobre todo, por la violencia de barones y caballeros, facilitada por el debilitamiento de la autoridad condal. Por otra parte, el conde de Barcelona da la espalda definitivamente a la monarquía francesa.

El conde de Empúries, PONÇ I, firma un homenaje a RAMON BERENGUER I el Vell.


El conde de Empúries, PONÇ I, firma un homenaje a RAMON BERENGUER I el Vell, reconociéndose “fideli…sicut homo christianus debet esse suo seniore cui manibus se commendavit”. De hecho, excepto los condes de Rosselló y del Pallars Jussà, los demás condes de la Marca tienen establecidos, por estos años, pactos jurídicos con el Condado de Barcelona en los que se reconoce la preeminencia de este Condado.

El Obispo de Barcelona BERENGUER debido a la violencia generalizada de la nobleza declara la “Tregua de Dios”.


En 1068 el Obispo de barcelona BERENGUER (1063-1069) debido a la violencia generalizada de la nobleza, reune un gran Asamblea eclesiástica que declara la “Tregua de Dios” en la Diócesis para acabar con el desorden civil. Prácticamente desde principio de siglo, el Abad OLIBA había abanderado un amplio movimiento en favor de establecer la antigua “Tregua de Dios”. En efecto, ya en muchas diócesis del sur de Francia y de Catalunya se había establecido para todo el año sin distinción, la inviolabilidad de las personas y sus pertenencias, la inmunidad de templos y eclesiásticos, etc, con juramento colectivo de aceptación y cumplimiento. Incluso ya se había empezado a extender por Normandía e Inglaterra.

RAMON BERENGUER I el Vell adquiere los condados de Carcassona y Rasès.


RAMON BERENGUER I el Vell puso los fundamentos del imperio ultrapirenaico de los soberanos de Barcelona con la adquisición, mediante buenas onzas de oro, de los condados de Carcassona y Rasès. Parece que en este tema como en tantos otros, fue decisiva la intervención de la condesa ALMODIS. Debe tenerse en cuenta sin embargo, que el mediodía de Francia era el mundo de nuestro conde, el nexo de unión con Occidente, con la civilización cristiana a la que pertenecía su pueblo. En efecto, los condes de Besalú tenían el Fenollet, los de Cerdanya el Conflent, etc. Es bien lógico, pues, que RAMON BERENGUER I considerase la expansión ultrapirenaica como un hecho natural.