Entre 1921 y 1936 se han celebrado en Europa cuatro olimpiadas obreras (manifestaciones deportivas interfranquistas alternativas al olimpismo oficial del Comité Olímpico Internacional que se desarrollan desde 1921 al mismo tiempo que las Olimpiadas de la era moderna impulsadas por el barón de Coubertin, cuando éstas empiezan a coger un cierto relieve internacional). La Olimpiada Popular de Barcelona, prevista para los días 19 al 26 de julio de 1936, debe ser la alternativa a los Juegos Olímpicos de Berlín, capital de la Alemana nazi. La organización, dirigida por Josep Antoni Trabal, recibe el apoyo de varias instituciones deportivas interfranquistas, puesto que muchos países quieren boicotear los juegos berlineses. El objetivo es recuperar el verdadero espíritu olímpico (popular y no elitista) bajo el signo de la paz y la solidaridad entre las naciones y oponerse al fascismo. El mismo 19 de julio, sin embargo al producirse en Barcelona la insurrección militar que da paso a la Guerra Civil la mayor parte de los 6.000 deportistas, que representan a 23 países, abandonan la Olimpiada. Algunos se alistarán a las Brigadas Interfranquistas. Como es lógico la Olimpiada Popular no se celebró.
SEGUNDA REPÚBLICA ESPAÑOLA (14/04/1931-01/04/1939)
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Se producen incendios de edificios religiosos en Barcelona y son asesinados muchos clérigos.
La represión de los radicales de izquierda desde julio hasta octubre de 1936 afectará especialmente a la Iglesia Católica. El día 19 de julio, se producen incendios de edificios religiosos en Barcelona y son asesinados muchos clérigos, entre ellos el obispo Irurita. El cardenal Vidal i Barraquer y el político democratacristiano Carrasco i Formiguera, que se se mantienen fieles a la Generalitat, también serán perseguidos por los faistas, pero podrán huir gracias al soporte de la Generalitat. Unos dos mil clérigos serán asesinados y la actividad religiosa pasará a ser clandestina hasta la creación del Comisionado de Cultos (noviembre de 1938). Los edificios religiosos se utilizarán para acoger refugiados de la zona rebelde o bien se convertirán en escuelas, hospitales y cuarteles.
Ni siquiera los jagi-jagis permanecen neutrales en la contienda en el País Vasco.
Al margen de algunas actitudes personales que prefieren la neutralidad, ni siquiera los jagi-jagis permanecen neutrales en la contienda e intervienen militarmente en ella con dos batallones, que abandonarán la lucha en cuanto sea conquistado Bilbao por el Ejército franquista: ellos no combaten por la República española ni por la autonomía vasca, sino por la independencia de Euskadi. De hecho, el PNV, es el único partido católico de masas que está a favor de la República y en contra de la sublevación militar. Esto proporciona una naturaleza peculiar a la Guerra Civil en Vasconia, la única comunidad en toda España donde es una contienda fratricida entre católicos: nacionalistas versus carlistas.
El PNV decide ponerse del lado de la República.
El PNV ha sido neutral en abril de 1931 ante la disyuntiva de Monarquía o República en España, y en la revolución de octubre de 1934; pero no puede serlo el 18 de julio de 1936, porque la neutralidad de un partido de masas es imposible en una guerra civil que desde los primeros días se desarrolla en territorio vasco, atacado desde Navarra por las tropas del general EMILIO MOLA y los requetés carlistas. Así, pues, el PNV se decide por la República: «Planteada la lucha entre la ciudadanía y el fascismo, entre la República y la Monarquía, sus principios le llevan indeclinablemente a caer del lado de la ciudadanía y la República». Muchos años después, el presidente del BBB, Juan Ajuriaguerra, dirá: «El alzamiento militar lo había organizado la oligarquía derechista cuyo eslogan era la unidad, una agresiva unidad española apuntada hacia nosotros. La derecha se oponía ferozmente al Estatuto de autonomía para el País Vasco. Por otro lado, el Gobierno legal nos lo había prometido y sabíamos que acabaríamos consiguiéndolo»
En Álava y Navarra, se da todo tipo de posiciones por parte de los nacionalistas.
La actitud oficial del PNV, prevalece en Vizcaya y Guipúzcoa, si bien con algunas dudas y defecciones. La situación del nacionalismo es muy diferente y peliaguda en Álava y Navarra, provincias controladas por los sublevados desde el 19 de julio. Allí se da todo tipo de posiciones por parte de los nacionalistas. La represión en Álava y Navarra, aun cebándose sobre todo en las izquierdas, también afecta al nacionalismo vasco, que es proscrito con su prensa y sus centros quedan clausurados a partir de julio de 1936.
La Lliga Catalana se diluye y muchos de sus dirigentes darán soporte a FRANCO.
Al empezar la Guerra Civil en España, la Lliga Catalana se diluye y muchos de sus dirigentes darán soporte a FRANCO. (Posteriormenete, a partir de 1939 muchos ocuparán cargos de ámbito local y provincial).
Martínez BARRIO dimite. Manuel AZAÑA, nombra presidente del Gobierno a José GIRAL Pereira.
Ante los infructuosos intentos de Martínez BARRIO de consolidar el Gobierno, el presidente de la República, Manuel AZAÑA, nombra presidente del Gobierno a José GIRAL Pereira (actual Ministro de Marina), de Izquierda Republicana, y le encarga la formación de un nuevo Gabinete (20/7/1936-5/9/1936) (XXII Gobierno de la República). El Gabinete adopta dos medidas de primer orden: entregar armas a las milicias populares, integradas principalmente por sindicalistas, y solicitar la ayuda del Gobierno del Frente Popular francés, encabezado por León Blum, que envía armamento y algunos aviones.
COMPANYS crea el Comité Central de Milicias Antifascistas para encarrilar el proceso revolucionario.
El 20 de julio de 1936, el presidente COMPANYS, por tal de encarrilar el proceso revolucionario que se ha puesto en marcha en la calle, crea el Comité Central de Milicias Antifascistas que reúne las diferentes fuerzas republicanas y obreras. Este Comité se crea bajo la presión ejercida por las centrales sindicales anarquistas CNT-FAI que han capitalizado la lucha obrera en las calles de Barcelona que ha conseguido doblegar a los militares sublevados contra la Segunda República Española. El Comité presenta un claro predominio de las organizaciones anarquistas, si bien también se encuentran representadas en el mismo todas las fuerzas del Frente Popular. Hacia el 27 de septiembre se tomará la decisión de suprimir su funcionamiento y el 1 de octubre de 1936 se autodisolverá, entre otros motivos, por una cierta estabilización de la situación y la necesidad de reforzar el papel de gobierno de la Generalitat. Algunos representantes del Comité se integrarán en el Gobierno de Catalunya.
El Parlament català levanta la sesión del día y no se volverá a reunir hasta el 18 de agosto de 1937.
El Parlament català «donades les circunstàncies» se ve obligado, en la fecha, a levantar la sesión del día. No se volverá a reunir hasta el 18 de agosto de 1937
El Gobierno de la República dispone la baja en el Ejército de los generales sublevados.
El Gobierno de la República dispone la baja en el Ejército de los generales FRANCO, GODED, Cabanellas, Queipo de Llano, Fanjul y Saliquet.

