SEGUNDA REPÚBLICA ESPAÑOLA (14/04/1931-01/04/1939)

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El PNV decide ponerse del lado de la República.


El PNV ha sido neutral en abril de 1931 ante la disyuntiva de Monarquía o República en España, y en la revolución de octubre de 1934; pero no puede serlo el 18 de julio de 1936, porque la neutralidad de un partido de masas es imposible en una guerra civil que desde los primeros días se desarrolla en territorio vasco, atacado desde Navarra por las tropas del general EMILIO MOLA y los requetés carlistas. Así, pues, el PNV se decide por la República: «Planteada la lucha entre la ciudadanía y el fascismo, entre la República y la Monarquía, sus principios le llevan indeclinablemente a caer del lado de la ciudadanía y la República». Muchos años después, el presidente del BBB, Juan Ajuriaguerra, dirá: «El alzamiento militar lo había organizado la oligarquía derechista cuyo eslogan era la unidad, una agresiva unidad española apuntada hacia nosotros. La derecha se oponía ferozmente al Estatuto de autonomía para el País Vasco. Por otro lado, el Gobierno legal nos lo había prometido y sabíamos que acabaríamos consiguiéndolo»

Esta pieza también aparece en ... GUERRA CIVIL ESPAÑOLA (1936-1939)

En Álava y Navarra, se da todo tipo de posiciones por parte de los nacionalistas.


La actitud oficial del PNV, prevalece en Vizcaya y Guipúzcoa, si bien con algunas dudas y defecciones. La situación del nacionalismo es muy diferente y peliaguda en Álava y Navarra, provincias controladas por los sublevados desde el 19 de julio. Allí se da todo tipo de posiciones por parte de los nacionalistas. La represión en Álava y Navarra, aun cebándose sobre todo en las izquierdas, también afecta al nacionalismo vasco, que es proscrito con su prensa y sus centros quedan clausurados a partir de julio de 1936.

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Tras el golpe militar de Francisco FRANCO, Francesc CAMBÓ ha de exiliarse al extranjero.


En Barcelona, el golpe militar nada más tiene el soporte de pequeños núcleos monárquicos, falangistas (como José María Fontana) y tradicionalistas. Las medidas colectivizadoras y la represión indiscriminada de algunos sectores del obrerismo, sobre todo del anarcosindicalismo de la CNT-FAI, sin embargo, hacen que los afectados (personas profundamente católicas, eclesiásticos, empresarios y la mayoría de los políticos de derechas) den soporte al bando de FRANCO. Muchos de éstos, entre los cuales hay numerosos seguidores de la Lliga Catalana como Francesc CAMBÓ e Ignasi Agustí, han de exiliarse al extranjero, a Burgos o a Sant Sebastián. Algunos hacen una labor propagandística a favor de FRANCO desde el extranjero (caso de Joan Estelrich) o colaboran con el Servicio de Información Político-Militar de espionaje a favor del bando de FRANCO.

Lluis COMPANYS consigue hacerse con el control del poder, no sin pasar por graves apuros.


Fracasado el golpe militar en Catalunya, el control de a pie queda en manos de las organizaciones obreras, especialmente de los anarquistas. La Generalitat se ve impotente para controlar la situación y negociar con la CNT la creación del Comité Central de Milicias Antifeixistes, organismo integrado por todas las organizaciones de izquierdas (ERC, CNT-FAI, UGT, PSUC, POUM), y que durante unos meses será el centro de poder en Catalunya. La tarea del Comité debe consistir en restablecer el orden público (cosa que no consigue del todo), coordinar las acciones de las diferentes fuerzas que lo componen, preparar la defensa (al mismo tiempo que organiza las milicias populares) y organizar la economía en un sentido socializante. Al fin, Lluis COMPANYS conseguirá recuperar el control del poder, que en un primer momento ha pasado, de hecho, a manos del Comité Central de Milicias Antifascistas, bajo predominio anarquista. COMPANYS decide dejar partir por el puerto de Barcelona en barcos extranjeros a unas cinco mil personas sospechosas de poca simpatía con el régimen republicano cuya seguridad no puede garantizar en el clima de desbordamiento por la gran cantidad de asesinatos que se producen en la retaguardia en los días posteriores.

Cuando llega a Barcelona el general GODED es hecho prisionero y llevado a presencia de Companys.


Cuando llega a Barcelona el general GODED, que debe dirigir el levantamiento ante la negativa de adhesión del capitán general de Catalunya, los insurgentes ya han sido reducidos por lo que  el General GODED es hecho prisionero y llevado a presencia del presidente de la Generalitat. COMPANYS le presiona para que proclame por radio su rendición. La batalla ha producido 400 muertos y en las calles de Barcelona aparece el espectáculo insólito de ver juntos a milicianos y a guardias civiles celebrando la victoria. Una sublevación iniciada al amanecer está sofocada a la caída de la tarde. Pero al día siguiente todavía quedan dos reductos en poder de los sublevados: el cuartel de Atarazanas y el Convento de los Carmelitas, donde se han refugiado fuerzas del Regimiento de Santiago. El ataque al cuartel, apoyado por aviones de la base del Prat, hace que pronto las fuerzas populares entren al asalto. Los que defienden el Convento de los Carmelitas acaban por rendirse y salir con las manos en alto. Esto da lugar a una incontrolada matanza.

Martínez BARRIO dimite. Manuel AZAÑA, nombra presidente del Gobierno a José GIRAL Pereira.


Ante los infructuosos intentos de Martínez BARRIO de consolidar el Gobierno, el presidente de la República, Manuel AZAÑA, nombra presidente del Gobierno a José GIRAL Pereira (actual Ministro de Marina), de Izquierda Republicana, y le encarga la formación de un nuevo Gabinete (20/7/1936-5/9/1936) (XXII Gobierno de la República). El Gabinete adopta dos medidas de primer orden: entregar armas a las milicias populares, integradas principalmente por sindicalistas, y solicitar la ayuda del Gobierno del Frente Popular francés, encabezado por León Blum, que envía armamento y algunos aviones.

COMPANYS crea el Comité Central de Milicias Antifascistas para encarrilar el proceso revolucionario.


El 20 de julio de 1936, el presidente COMPANYS, por tal de encarrilar el proceso revolucionario que se ha puesto en marcha en la calle, crea el Comité Central de Milicias Antifascistas que reúne las diferentes fuerzas republicanas y obreras. Este Comité se crea bajo la presión ejercida por las centrales sindicales anarquistas CNT-FAI que han capitalizado la lucha obrera en las calles de Barcelona que ha conseguido doblegar a los militares sublevados contra la Segunda República Española. El Comité presenta un claro predominio de las organizaciones anarquistas, si bien también se encuentran representadas en el mismo todas las fuerzas del Frente Popular. Hacia el 27 de septiembre se tomará la decisión de suprimir su funcionamiento y el 1 de octubre de 1936 se autodisolverá, entre otros motivos, por una cierta estabilización de la situación y la necesidad de reforzar el papel de gobierno de la Generalitat. Algunos representantes del Comité se integrarán en el Gobierno de Catalunya.

La Lliga Catalana se diluye y muchos de sus dirigentes darán soporte a FRANCO.


Al empezar la Guerra Civil en España, la Lliga Catalana se diluye y muchos de sus dirigentes darán soporte a FRANCO. (Posteriormenete, a partir de 1939 muchos ocuparán cargos de ámbito local y provincial).