JULIO II (Papa) (1503-1513)

Total de piezas: 30

Papa Julio IIJulio II fue papa de la Iglesia católica, de 1503 a 1513. Se le conoce como el "Papa Guerrero" por la intensa actividad política y militar de su pontificado.

Miguel Ángel firma el contrato para decorar el techo de la Capilla Sixtina


Al final de una rabiosa resistencia, que dura casi dos años, Miguel ÁNGEL tiene que inclinarse ante los deseos del papa JULIO II de que lleve a cabo la nueva decoración de la bóveda de la Capilla Sixtina y el 8 de mayo de 1508 firma el contrato acordando una cifra forfet de la cual el artista se lamentará posteriormente. Entre 1508 y 1512, Miguel Ángel decorará el techo de la Capilla Sixtina con una historia simbólica de la creación y redención del hombre.

El Papa Julio II solicita la ayuda de potencias extranjeras contra la autónoma República de Venecia.


Conjurado el peligro de un potente estado centroitaliano gobernado por el clan Borgia, se presentaba ahora el riesgo que un estado autónomo y desvinculado de la iglesia siguiera existiendo liderado por Venecia. Contra esta amenaza iba a concitar el Papa JULIO II sus propios esfuerzos y los intereses de las naciones extranjeras. Como ya hiciera en el pasado cuando incitó al francés Carlos VIII a intervenir en suelo italiano para combatir a Alejandro VI, contra la República de Venecia vuelve a necesitar la ayuda de las potencias extranjeras. A tal fin hace alarde de su talento diplomático. Francia acaba de perder a favor de España todas sus opciones al reino de Nápoles. LUIS XII desea desquitarse de su afrenta italiana y sucumbe fácilmente a las proposiciones del pontífice que le sugiere la posibilidad de conseguir en Venecia lo que la fortuna le ha negado en Nápoles. Para convencer al emperador MAXIMILIANO emplea el señuelo de que Padua, Treviso y otras ciudades del Véneto han sido durante largo tiempo germánicas. También logra comprometer a España, Hungría, Saboya, Florencia y Mantua.

El Papa JULIO II, apasionado hombre de guerra, constituye contra Venecia, la Liga de Cambrai


Para erigirse en árbitro de Italia, al Papa JULIO II le es necesario abatir a la principal potencia del país, Venecia. No le ha sido difícil encontrar aliados contra los venecianos, a los que todos envidian por su potencia. Así, en la fecha, el papa reúne en la ciudad francesa de Cambrai, lo que se denominará «La Liga de Cambrai» y que estará compuesta, principalmente, por LUIS XII de Francia, FERNANDO de España, MAXIMILIANO y el papa JULIO II: a cada uno corresponderá su parte de la presa.

Venecia no puede competir a la Liga de Cambrai y resulta derrotada en la batalla de Agnadello.


Los coaligados en la «Liga de Cambray» atacan -en la fecha- a la poderosa República de Venecia que no puede oponer resistencia a la Liga de Cambrai y es vencida en la batalla de Agnadello. El Papa evita que los coaligados la destruyan y procura que las condiciones del tratado de paz no sean demasiado severas. Eso provoca las iras de sus aliados, y cuando cae enfermo, con pocas esperanzas de sanar, MAXIMILIANO I piensa seriamente en convertirse en su sucesor, es decir, en ser al mismo tiempo Emperador y Papa. Pero el Papa JULIO II no muere en aquella ocasión. Si algún papa ha tenido meridianamente claro que se consigue más por las armas que con los anatemas, ese ha sido JULIO II; no obstante, seguramente por lo arraigado de la costumbre secular, hasta él mismo utilizó la excomunión y el entredicho contra Venecia antes de castigarla militarmente. Pero, al poco de concluir el conflicto armado, surgirán diferencias entre los aliados, que, atizadas por la diplomacia veneciana, conducirán a la disolución de esta Liga en 1510.

Habiéndose puesto los reyes de Navarra en favor de los herejes, son excomulgados por JULIO II, que ofrece sus Estados al primero que los ocupe.


Habiéndose puesto los reyes de Navarra en favor de los herejes, son excomulgados por JULIO II, que ofrece sus Estados al primero que los ocupe.

Venecia se aviene a restituir a la Iglesia los territorios romañolos substraídos.


Este descalabro no supone el fin de Venecia, ni es eso lo que al papa le conviene. Vencida y dócil, la república se aviene a restituir a la Iglesia los territorios romañolos substraídos. Satisfecho con ello, JULIO II firma la paz con los venecianos, les levanta las penas divinas que les ha impuesto y se retira de la liga que él mismo ha coordinado. Con el abandono de su promotor y por efecto de la experta diplomacia veneciana que siembra la disensión entre sus componentes, la coalición suscrita en Cambrai fenece en 1510.

LUTERO parte para Roma por asuntos particulares de la Orden.


LUTERO parte para Roma por asuntos particulares de la Orden. Son interesantes las impresiones que recibe en la Ciudad Eterna. Entra en ella con la mejor buena fe y visita devotamente los lugares más venerados. Le hacen mala impresión multitud de defectos de la curia romana, que bajo el pontificado de JULIO II deja mucho que desear, así como también ciertas costumbres del bajo clero y del pueblo; sin embargo nada de esto disminuye de momento su adhesión a la fe católica romana.

Se constituye la Liga Santa, integrada en principio, por los Estados Pontificios, Venecia y España.


El papa JULIO II se encuentra ante la tarea de expulsar a los franceses de Génova y Milán, después de haberlos utilizado en el enfrentamiento con Venecia. Su consigna de «¡fuera los bárbaros!» penetra profundamente en el ánimo de los italianos. Una vez más, el papa JULIO sabe que sin la cooperación de alguna potencia europea ellos solos no serán capaces de enfrentarse con éxito al poderoso Luis XII. Sirviéndose una vez más de la diplomacia organiza la Liga Santa, en la que se integran los Estados Pontificios, Venecia y España y que queda formalmente constituida el 4 de octubre de 1511; un mes después se adhiere a ella el rey ENRIQUE VIII de Inglaterra y algo más tarde el emperador MAXIMILIANO y Suiza.

FERNANDO, Regente de Castilla, obtiene del papa una bula que excomulga a los aliados del rey francés.


JULIO II tiene la oportunidad de agradecer a FERNANDO el Católico la ayuda prestada para expulsar de Italia a los franceses. La corona de Navarra está en 1512 en posesión de Catalina de Foix, casada con Juan III de Albret. Su identificación con la causa francesa en el enfrentamiento con el pontificado y la alianza que mantienen con LUIS XII es una excusa para que FERNANDO, Regente de Castilla, con el pretexto de que los monarcas navarros fomentan las doctrinas albigenses, obtenga del papa una bula, la Pastor Ille Caelestis. En esta bula se excomulga de forma genérica a los aliados del rey francés.

LUIS XII responde a las actuaciones del Papa JULIO II mediante respuestas en el campo militar y religioso.


Mientras se gestionan los pactos de las naciones europeas contra Francia, el papa JULIO II ha realizado por su cuenta acciones de patente hostilidad antifrancesa: a principios de año, él mismo, como capitán de las tropas pontificias, ha conquistado Mirandola, ciudad aliada de los franceses; por otro lado, como jefe religioso, ha excomulgado y depuesto a Alfonso de Ferrara, esposo de Lucrecia Borgia y simpatizante del rey galo. LUIS XII, rey de Francia, responde en ambos terrenos: militarmente, realizando una incursión sobre Bolonia donde restablece a los Bentivoglio; en el plano religioso, convocando un concilio en la ciudad de Pisa bajo la supuesta pretensión de reformar las instituciones de la iglesia. El verdadero objetivo del concilio es, sin embargo, debilitar la posición de JULIO II y, de ser posible, provocar su caída. La negativa de Francia a prestar obediencia al papa podría haber supuesto un nuevo cisma de no haber fracasado dicho concilio (sólo asistieron cinco cardenales adversarios de JULIO y no fue reconocido ni por la propia Sorbona de París).