GREGORIO X (Papa)(1271-1276)

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GREGORIO X -papa-. La sede apostólica llevaba tres años vacante sin que los electores del nuevo papa, se pusiesen de acuerdo.


GREGORIO X -papa- (27.3.1272-10.1.1276). La sede apostólica lleva casi tres años vacante sin que los electores del nuevo papa, reunidos en la ciudad de Viterbo, se pongan de acuerdo para nombrar al sucesor de Clemente IV. Los habitantes de la ciudad, hartos de las interminables discusiones que mantienen a la Iglesia acéfala, toman una decisión drástica. Encierran a los cardenales en un salón con sólo pan y agua como alimento y las puertas cerradas con llave hasta que es elegido Papa el archidiácono de Lieja, Teobaldo Visconti que adopta el nombre de GREGORIO. Al no ser ni tan siquiera sacerdote, es ordenado como tal el día 19 de marzo y consagrado obispo de Roma el 27 de marzo, adoptando el nombre de Gregorio X.

GREGORIO X es un hombre capaz y decidido, para quien la paz en Europa es preocupación prioritaria.


GREGORIO X es un hombre capaz y decidido, para quien la paz en Europa es preocupación prioritaria, por considerarla base indispensable para la gran tarea de unificación y reorganización de la Iglesia que quiere realizar y que, en buena parte, podrá lograr. Contará con asesores como Sto.Tomás de Aquino y S.Buenaventura. También GREGORIO X se preocupará mucho por los Santos Lugares.

La Iglesia cambia los siete castillos en la región de Provenza por el condado Venesino.


En la fecha, la Iglesia cambia los siete castillos en la región de Provenza incorporados a su patrimonio en 1210, mediante acuerdo entre GREGORIO X y el rey FELIPE III el Atrevido, por el condado Venesino, región que comprende las tierras que se extienden entre el Ródano, el Durance y el Monte Ventoux.

El gran logro -aunque efímero- del II Concilio Ecuménico de Lyon es el retorno de la Iglesia Bizantina a la de Roma.


El logro más espectacular -aunque desgraciadamente efímero- del II Concilio Ecuménico de Lyon es el retorno de la Iglesia Bizantina a la de Roma. MIGUEL VIII el Paleólogo, monarca bizantino, ante el doble peligro que para su reino representan los turcos y los cristianos latinos, considera imprescindible volver a la fidelidad romana, como el más seguro medio para conjurar ambos peligros. La unidad se sella en el Concilio entre el Papa y los embajadores de MIGUEL VIII Paleólogo, y todos juntos entonan el Te Deum, repitiendo por tres veces el “filioque”. Desgraciadamente para la Iglesia, el clero bizantino y gran parte del pueblo no aceptarán el acuerdo y el cisma continúará a lo largo de los siglos.

GREGORIO X ha convocado para la fecha, el II Concilio Ecuménico de Lyon (XIV Concilio Ecuménico).


Para tratar, en parte, sobre los temas propuestos por MIGUEL VIII el Paleólogo en 1263 a la Santa Sede, GREGORIO X ha convocado para la fecha, el II Concilio Ecuménico de Lyon (XIV Concilio Ecuménico). En este Concilio intervendrá S.BUENAVENTURA aunque morirá antes de su conclusión. En este Concilio, en el que participan más de quinientos obispos, 70 abades y unos mil clérigos, se decide la creación de un cónclave o colegio cardenalicio permanente para la elección de los papas, dándose como norma el sistema del Cónclave, ya empleado en la elección de Celestino IV. También se decide la realización de una nueva cruzada, para financiar la cual el Papa consigue de los principales monarcas europeos la concesión por seis años de los llamados “diezmos de Cruzada”.

El papa Gregorio X pide a Alfonso X de Castilla que renuncie a sus pretensiones sobre el imperio.


El papa Gregorio X pide a Alfonso X de Castilla que renuncie a sus pretensiones sobre el imperio, que le habían costado grandes gastos y quebrantos. Pocos días después, reconocerá como emperador a Rodolfo de Habsburgo.

El papa GREGORIO X reconoce emperador del SIRG -sin coronar- a RODOLFO I de Habsburgo.


El papa GREGORIO X reconoce emperador del SIRG a RODOLFO I de Habsburgo (fundador de la casa de los Habsburgo). GREGORIO X apoya decididamente la elección de RODOLFO I de Habsburgo como emperador, logrando al mismo tiempo calmar las desbordadas apetencias del rey de Nápoles, CARLOS I de Anjou quien tiene sus ojos puestos en el imperio. En contrapartida por el apoyo prestado a su elección, GREGORIO X obtiene de RODOLFO I la promesa de liderar una nueva cruzada… pero el Papa no llegará nunca a coronarlo.

Fallece GREGORIO X en la ciudad de Arezzo cuando vuelve a Roma tras la celebración del concilio de Lyon.


Fallece el papa GREGORIO X en la ciudad de Arezzo cuando volvía a Roma tras la celebración del concilio de Lyon. Las profecías de San Malaquías se refieren a este papa como Anguineus vir (El hombre de la culebra), cita que hace referencia al escudo de armas de su familia, los Visconti, en el que aparece una culebra devorando a un hombre.