HISTORIA DE LA IGLESIA CATÓLICA. De Constantino al Concilio de Trento (313 - 1545)

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Historia de la Igleisa CatólicaHISTORIA DE LA IGLESIA CATÓLICA. De Constantino al Concilio de Trento (313 - 1545)

Venecia no puede competir a la Liga de Cambrai y resulta derrotada en la batalla de Agnadello.


Los coaligados en la «Liga de Cambray» atacan -en la fecha- a la poderosa República de Venecia que no puede oponer resistencia a la Liga de Cambrai y es vencida en la batalla de Agnadello. El Papa evita que los coaligados la destruyan y procura que las condiciones del tratado de paz no sean demasiado severas. Eso provoca las iras de sus aliados, y cuando cae enfermo, con pocas esperanzas de sanar, MAXIMILIANO I piensa seriamente en convertirse en su sucesor, es decir, en ser al mismo tiempo Emperador y Papa. Pero el Papa JULIO II no muere en aquella ocasión. Si algún papa ha tenido meridianamente claro que se consigue más por las armas que con los anatemas, ese ha sido JULIO II; no obstante, seguramente por lo arraigado de la costumbre secular, hasta él mismo utilizó la excomunión y el entredicho contra Venecia antes de castigarla militarmente. Pero, al poco de concluir el conflicto armado, surgirán diferencias entre los aliados, que, atizadas por la diplomacia veneciana, conducirán a la disolución de esta Liga en 1510.

Es ordenado en Cuba, Fray BARTOLOMÉ de las CASAS. Se convertirá en el apóstol de los indios.


Es ordenado en Cuba, Fray BARTOLOMÉ DE LAS CASAS. Se convertirá en el apóstol de la defensa de los indios, lo que desatará la cólera de los colonos. Recomendará para escatimar la mano de obra india, importar trabajadores negros de África para la América española y así, involuntariamente, sentará un precedente en la trata de negros. Contra las encomiendas luchará Fray BARTOLOMÉ DE LAS CASAS.

Venecia se aviene a restituir a la Iglesia los territorios romañolos substraídos.


Este descalabro no supone el fin de Venecia, ni es eso lo que al papa le conviene. Vencida y dócil, la república se aviene a restituir a la Iglesia los territorios romañolos substraídos. Satisfecho con ello, JULIO II firma la paz con los venecianos, les levanta las penas divinas que les ha impuesto y se retira de la liga que él mismo ha coordinado. Con el abandono de su promotor y por efecto de la experta diplomacia veneciana que siembra la disensión entre sus componentes, la coalición suscrita en Cambrai fenece en 1510.

Esta pieza también aparece en ... JULIO II (Papa) (1503-1513) • REPÚBLICA DE VENECIA

En materia artística, el siglo XVI es considerado en Occidente el siglo clásico por excelencia.


En materia artística, el siglo XVI es considerado en Occidente el siglo clásico por excelencia. El artista y teórico Vasari dividió el Cinquecento en dos etapas: La primera que culminaría con la obra de Michelangelo Buonarrotti (MIGUEL ANGEL) y otra, llamada también época manierista, porque se trabaja «a la manera de», imitando a los grandes maestros pero sin llegar a superarlos, ni siquiera a igualarlos. El gran centro artístico fue Roma y el mayor mecenas, el papado que pretende restituir a Roma la grandeza imperial; también las cortes de las monarquias emergentes promovieron el arte. Se da una gran importancia al urbanismo y existe una preocupación por situar el edificio en el marco ambiental adecuado. Se conocen y dominan mucho mejor las formas grecorromanas. Se presta gran atención a las cuestiones técnicas: en esta época se escriben muchos tratados.

LUTERO parte para Roma por asuntos particulares de la Orden.


LUTERO parte para Roma por asuntos particulares de la Orden. Son interesantes las impresiones que recibe en la Ciudad Eterna. Entra en ella con la mejor buena fe y visita devotamente los lugares más venerados. Le hacen mala impresión multitud de defectos de la curia romana, que bajo el pontificado de JULIO II deja mucho que desear, así como también ciertas costumbres del bajo clero y del pueblo; sin embargo nada de esto disminuye de momento su adhesión a la fe católica romana.

Se constituye la Liga Santa, integrada en principio, por los Estados Pontificios, Venecia y España.


El papa JULIO II se encuentra ante la tarea de expulsar a los franceses de Génova y Milán, después de haberlos utilizado en el enfrentamiento con Venecia. Su consigna de «¡fuera los bárbaros!» penetra profundamente en el ánimo de los italianos. Una vez más, el papa JULIO sabe que sin la cooperación de alguna potencia europea ellos solos no serán capaces de enfrentarse con éxito al poderoso Luis XII. Sirviéndose una vez más de la diplomacia organiza la Liga Santa, en la que se integran los Estados Pontificios, Venecia y España y que queda formalmente constituida el 4 de octubre de 1511; un mes después se adhiere a ella el rey ENRIQUE VIII de Inglaterra y algo más tarde el emperador MAXIMILIANO y Suiza.

LUIS XII responde a las actuaciones del Papa JULIO II mediante respuestas en el campo militar y religioso.


Mientras se gestionan los pactos de las naciones europeas contra Francia, el papa JULIO II ha realizado por su cuenta acciones de patente hostilidad antifrancesa: a principios de año, él mismo, como capitán de las tropas pontificias, ha conquistado Mirandola, ciudad aliada de los franceses; por otro lado, como jefe religioso, ha excomulgado y depuesto a Alfonso de Ferrara, esposo de Lucrecia Borgia y simpatizante del rey galo. LUIS XII, rey de Francia, responde en ambos terrenos: militarmente, realizando una incursión sobre Bolonia donde restablece a los Bentivoglio; en el plano religioso, convocando un concilio en la ciudad de Pisa bajo la supuesta pretensión de reformar las instituciones de la iglesia. El verdadero objetivo del concilio es, sin embargo, debilitar la posición de JULIO II y, de ser posible, provocar su caída. La negativa de Francia a prestar obediencia al papa podría haber supuesto un nuevo cisma de no haber fracasado dicho concilio (sólo asistieron cinco cardenales adversarios de JULIO y no fue reconocido ni por la propia Sorbona de París).